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[Misión] A donde las pistas me lleven

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[Misión] A donde las pistas me lleven

Mensaje por Invitado el Mar Mar 19, 2013 4:32 pm

Había comenzado a desesperarse, sabía que jamás perdería las esperanzas pero sentía que estaba volviéndose loco, los días pasaban y sí, aunque tenía nuevos contactos y nueva información nada podía darle una señal de donde se encontraba su hijo, miró el reloj y frunció el ceño como si él fuera el culpable de todo, se levantó desesperado y lo lanzó contra una pared con fuerza para después patearlo y pisarlo como si con su destrucción definitiva pudiera retrasar el tiempo e impedir que su pequeño siguiera viviendo entre criminales y asesinos… Cansado de su pequeño episodio de estrés y desesperación, se sentó y miró la pantalla de su computadora portátil mientras pasaba los dedos pálidos por su blanco cabello, fue entonces que se dio cuenta de que tenía un nuevo mensaje; podía no ser nada, pero sentía que algo importante estaba por suceder…

Leyó rápido y luego de terminar volvió a leerlo una y dos veces más, no podía creerlo, ¡parecía un milagro!, ahí estaba, uno de sus conocidos a quien había ayudado unas semanas atrás con un problema de abuso de confianza en su negocio le informaba que se había enterado de algo que tal vez le interesara… había sido mencionada una mujer de cabello oscuro y junto a ella, habían visto a un pequeño niño, no se sabía más que eso y que la habían observado en reuniones sospechosas con un grupo de criminales que se juntaban en el cementerio a las 3 de la mañana, siempre en el mismo lugar, una tumba sin nombre que tenía grabada en la lápida un par de alas de murciélago, ¡no podía pedir más!, tenía la hora, el lugar; podía ser solo una broma, un rumor, algo que habían escuchado decir a alguien y probablemente fuera nada más que una familia que cada cierto tiempo iba a la tumba de su pariente difunto a realizar algún tipo de rezo o ritual pero…no por eso debía dejar pasar esa pequeña esperanza de que pudiera encontrar lo que tanto había buscado.

Sentía la adrenalina correr por su cuerpo, sentía que era el momento y eso hacía que no pensara con claridad, debía trazar un plan, una estrategia pero siendo impulsivo como era, simplemente miró la hora en la pantalla, perfecto…en unas horas anochecería y él no podía estar menos listo…lo único que pudo hacer para matar el tiempo fue alistar sus armas, las limpió con cuidado y las dejó a mano con cartuchos de repuesto, se bañó intentando relajarse pero simplemente no podía hacerlo, se vistió todo de negro, con pantalones y camisa ceñidos a su cuerpo, una gabardina gruesa que lo protegía del frío de la noche, guantes, botas y lentes oscuros especiales para sus rojizos ojos delicados, no cargó con más que sus armas, subió a su motocicleta y partió sin poder aguardar más…

Llegó antes, tres horas antes, podía haber caminado con cuidado, observando, vigilando y esperando con paciencia pero no lo hizo, al bajar de su motocicleta y luego de esconderla entre arbustos un poco apartados del cementerio, corrió entre las tumbas como si en una de ellas encontrara a un pequeño de seis años aguardando por él pero obviamente eso no sucedió y debió tranquilizar su desesperación para poder buscar con cuidado la tumba adecuada. Demoró más de lo pensado, a cada momento había más oscuridad, no se había fijado al principio pero al parecer no había lámparas alumbrando el lugar, la luna brillaba como una ayuda al perdido viajero pero esa luz era suficientemente fuerte para que no se quitara los lentes, sin embargo podía ver bien con ellos, pero debía verificar cada lápida a paso lento y el lugar era muy grande…al parecer la gente moría mucho en esa ciudad…

Al fin frente a la tumba se quedó sin palabras, había pensado que no la encontraría sin embargo ahí estaba, sin nombre, tan solo un grabado viejo de alas de murciélago extendidas, luego de unos minutos observándola, supo que debía encontrar un escondite con buena visibilidad del lugar, al fin divisó un enorme árbol que, aunque muriendo, era bueno para ocultarse, alto y con algunas partes frondosas y oscuras. Subió ágil hasta el lugar más cómodo y más escondido, luego sacó sus armas y esperó con una ansiedad creciente que no podía calmar. Pasaron los minutos y las horas…

Pasos casi inaudibles llegaron a sus oídos atentos…alguien se acercaba, aunque no sabía en donde aparecería, pero estaba preparado apuntando con sus armas, listo para matar si era necesario.. .
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Re: [Misión] A donde las pistas me lleven

Mensaje por Invitado el Mar Mar 26, 2013 5:03 am

Un indicio. Una pista... la más mínima huella que pudiera seguir le liberaría de sus problemas para conciliar el sueño. Desde que se había enterado de los últimos acontecimientos concernientes a los miembros de su familia, la huída de su hermana menor fuera de la ciudad y la poca reciente reinsersión a la sociedad de su hermano mayor... Las cosas se salían de control dentro de su cabeza. ¿Cómo iba a ser capaz de ayudar a establecer la paz dentro de Steinburg si en su propio núcleo familiar tenía problemas imposibles de solucionar?

Cada vez que intentaba contactar con su hermano éste desaparecía del mapa. ¿Cómo era capaz de hacerlo? No recordaba que fuera tan listo como para hacerlo... Aún cuando sí había demostrado ser lo suficientemente inteligente como para salir de la cárcel antes de cumplir su condena... el infierno aguardaba a los hombres que se iban por el camino de la sangre, pero a él... a él le esperaba algo más. Algo peor. Revy estaría en el final de su camino.

Por eso se encontraba allí, sentado frente a su pequeña computadora, en su minúscula habitación plagada de pósters de cómics, cajas y cajas vacías de comida instantánea y frambuesas, con aquel traje apegado a su delgado cuerpo a la espera de que su antifaz le diera la forma completa de lo que era para las noches de la ciudad; un superhéroe de poca monta que impartía su justicia por las calles. Tecleaba con precisión en la computadora manchada de frituras y cocacola, la respuesta que había llegado encriptada a un blog aleatorio para su decodificación. Se quedó de una pieza al notar las palabras que se hacían parte en su pantalla. Una dirección, las claves para encontrar el lugar exacto además del apartado, aquel apartado que le hizo releer el mensaje, incrédulo y desconfiado. No era posible que, con tanta facilidad... uno de sus tantos informantes anónimos, la mayoría de ellos demasiado asustados como para mostrar su identidad, llegó a él con información acerca del paradero de su hermano. No era, como mucho, un mensaje extenso o detallado, pero según éste en aquel lugar se reunían personas que habían sido vistas con anterioridad como clientes potenciales del abogado al que esperaba encontrar. Arrugando el antifaz en su mano se puso de pie de inmediato, mirando alrededor. Debía moverse rápido.

Abrió la puerta sellada con un bloqueo numérico en su closet y dejó ver el arsenal que poseía, eligiendo una pistola personalizada de 9mm y la pistola de gancho que le ayudaría a moverse con más soltura entre los edificios. Bastante práctica había tenido... pero siempre era bueno seguir, continuar para no perder el ritmo.

Enfrentarse al ambiente tibio del atardecer le hizo despertar, fijando su objetivo al que se acercó con tiempo y calma, analizando lo que posiblemente vería y lo que haría para obtener información. Pero su pensamiento era uno solo. "Si alguien oculta el paradero de ese asesino, se las verá conmigo". Casi sin darse cuenta llegó a aquel cementerio, encontrándose con un sitio que conocía bien. El lugar donde supuestamente estaría la fuente de sus preocupaciones era un sitio concurrido por delincuentes, sobretodo a esa hora; ya había tenido más de un encuentro del que había salido malherido junto a esa tumba sin nombre.

Al parecer, había llegado temprano. Sólo le quedó tomar lugar en la cima de aquel árbol cercano, y esperar... intentando buscar comodidad y silencio, observando como la luz del atardecer se perdía para dar paso a la noche, una noche tan quieta que hacía que su nerviosismo subiera junto con el frío hacia sus músculos, dejándole como un gato a la espera de su presa, espectante... Quizás cuántas horas habían pasado y al fin, el ruido de unos pasos le hicieron salir de su ensimismamiento.

Alguien se acercaba. Afilando su mirada entre las hojas, notando aquella figura que se acercaba y detenía frente a la tumba, como si la conociera. "Éste es el sujeto", pensó funciendo los labios con molestia, aunque no hizo nada, simplemente esperó, aguantándose la respiración al ver que se acercaba al árbol. ¿Acaso le había visto...? Se removió un poco, silencioso, viéndole encaramarse y sacar un arma, justo debajo de él. ¿A qué esperaba...? ¿Habría sido enviado para enfrentar a su fuente de información...? No lo permitiría...

Alzando la vista hacia la tumba, notó la oscurecida figura que se acercaba y detenía frente a la tumba, mirando su reloj. Y la idea de que le llegaría un balazo en la cabeza, perdiéndose la ubicación de su hermano en un mar de sangre y sesos... quitándole el seguro al arma se colgó de una rama gruesa, apuntando a la cabeza del peliblanco para que notara su presencia, haciéndole ver que si hacía un solo movimiento en falso la bala iría dirigida hacia él.
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Re: [Misión] A donde las pistas me lleven

Mensaje por Invitado el Miér Abr 10, 2013 3:40 am

No importaba que estuviera en la misma posición desde hacía varias horas causando que tuviera un poco de entumecimiento en las piernas y los brazos, sentía una adrenalina correr por su cuerpo y eso era lo que hacía que le restara importancia a todo lo que no se refiriera con la tumba marcada y con él desconocido que había aparecido. Su pálido cuerpo pareció ser iluminado irrealmente por la luna, como si ésta quisiera revelar su posición actual en un momento de traición.

Su enardecida mirada marrón observó al visitante con detalle, su rostro estoico permaneció impávido y alerta. Un sonido extraño hizo que sus ojos rápidamente siguieran la dirección más probable del sonido con un movimiento muy discreto y experto y ahí lo vio ¡un extraño sujeto vestido extravagantemente!, enmascarado, ¿cómo no lo había visto antes?, se sintió estúpido y descuidado, con la emoción no había notado lo más importante, no estaba solo y lo peor, no era el único armado.

Estaba un poco en shock por su descubrimiento, se preguntó por qué el sujeto no le había disparado, ¿eran aliados él y el hombre que había llegado a la tumba?, ¿quién era ese extraño sujeto en el árbol?, ¿un policía?, ¿un loco asesino que rondaba el cementerio con un arma?. No tenía tiempo para pensar en respuestas posibles, estaba en problemas, se sentía entre la espada y la pared, por un lado estaba un hombre que podía tener la preciada información que tanto había buscado y por el otro estaba un desconocido apuntándole con una enorme arma.

Decidió que debía arriesgarse, si el sujeto no le había disparado aun esperaba que eso fuera una señal de que por el momento lo quería con vida, así que su atención completa volvió al sujeto en la tumba. Comenzó a calcular la distancia, si saltaba desde donde estaba y llegaba a una rama determinada podía tener un salto extra que le ayudara a llegar al suelo sin heridas y problemas, de ahí, correría y se lanzaría sobre el sujeto con armas en la mano y si éste huía, usaría la cadena de sus armas para atraparlo…o tal vez le dispararía en el pie, aun no lo decidía y dejaría que la suerte lo hiciera dependiendo de la reacción del hombre.

Estaba listo, su cuerpo se preparó con parsimonia silenciosa, flexionó las rodillas bajó los brazos armados y estuvo listo para saltar pero un arma en la cabeza detuvo cualquier movimiento. Sonrió de lado, así que, después de todo el sujeto del árbol si estaba cooperando con el de la tumba…seguramente un guardaespaldas excéntrico, pero eso no detendría lo que había ido a buscar, debía seguir con el plan antes de que el enmascarado diera aviso a su compañero así que con un rápido movimiento se dejó caer, sabía que si le disparaban tendría la ayuda de las ramas, aunque claro, cabía la mala suerte de que la bala le rozara el cuerpo o que entrara justo en su cabeza…

Así que tentando a la buena suerte saltó a la rama que tenía en mente y de ahí dio ágil salto que lo llevó al piso con un ronco sonido de sus botas, pero no se detuvo, tan solo sus pies tocaron el suelo terroso corrió en dirección al sujeto en la tumba quien había notado su presencia por el segundo salto en las ramas del árbol pero que, demasiado sorprendido solo se quedó de pie, observando.

Yuri corrió y el hombre también, su mano fue a su abrigo y el pálido chico supo que era porque quería buscar el arma que seguramente portaba con él. -¡corre idiota!-gritó lleno de energía, alentando al hombre delante de él a tratar de escapar de sus manos, claro que para ojos ajenos tal vez la escena se vería diferente y pareciera que alentaba al desconocido a huir de la escena llena de misterio sospechoso.

De pronto Yuri recordó al sujeto en el árbol y el arma que ya tenía en la mano, lista para dispararse, así que se detuvo en seco y giró levemente el cuerpo, observó por donde se marchaba el sospechoso y después giró el rostro apuntando en la dirección en la que seguramente aparecería el enmascarado, por lo tanto, estaba con el cuerpo ladeado, con las dos armas desenfundadas, una mano dirigía el arma al enmascarado listo para encararlo y la otra se preparaba para apuntarle al sospechoso de la tumba si se atrevía a amenazarlo con un arma, sin embargo en vez de eso, el sospechoso continuó corriendo hasta entrar en un enorme mausoleo. –rayos…-gruñó y continuó corriendo mientras disparaba, no para atinarle al enmascarado sino para ahuyentarlo mientras él se alejaba.

Spoiler:
sorry por tardar!
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Re: [Misión] A donde las pistas me lleven

Mensaje por Invitado el Mar Jun 18, 2013 3:42 pm

Notó la mirada sobre si, esa mezcla de sorpresa que siempre se hallaba cada vez que se enfrentaba a alguien. ¿Por qué? Los superhéroes no son extraños, el mundo está lleno de ellos aunque no se dejen ver mucho... Quienes son extraños son los gitanos, si, o los chinos y sus costumbres culinarias extrañas. Él solo era un chico con la valentia suficiente como para enfrentar lo que nadie se atrevía, y con los motivos suficientes para esconder su identidad... Con el cabello cayendo gracilmente hacia abajo más descubría su rostro, pero lo que le importaba no era aquel hecho. Ahora el asegurar su fuente de información era primordial, y si él le iba a pegar un tiro en la cabeza tendría que impedirlo como fuera. Aunque él no iba a disparar en ese momento, notaba la desventaja que el otro tenia y le era suficiente como para mantenerlo quieto. O al menos, eso creía.

El verle saltar fue algo que no se esperó. Pero claro, se había dado cuenta de su presencia, por un segundo sus ojos (escondiendo su color dorado detrás de unos lentes de contacto azules), se encontraron con los del otro y notaron su tensión y nerviosismo; adrenalina... la mísma que corría por sus venas. Tal vez su dote de empatía comenzaba a tirar de él, diciéndole que no le atacara, que no estaba bien que lo hiciera porque... ¿por qué? Se lo estaba preguntando a si mismo cuando el contrario se impulsó, dejando que la gravedad actuara...

-¡Tsk! -chasqueó la lengua dirigiendo su vista hacia su principal objetivo, el que había girado la cabeza al sentir el evidente ruido de las ramas, dejando su posición al descubierto inmediatamente. Porque, cuando te fijas en ello, ver a un sujeto de traje azul, blanco y rojo colgado entre tanto matiz de verde debe ser increíblemente notorio. Se irguió sobre si mismo para volver a la rama principal, tomando el impulso para seguirle el paso. La voz del desconocido alentando al otro a huir le hizo levantar las sospechas y la alarma; aquel tipo no venía solo. Ya eran dos contra uno. Apretando los dientes bajó dejándose caer entre las ramas, rasguñándose la cara y parte del traje en cortesitos pequeños cuando sus botas resonaron de forma seca en contra de una rama que se veía en realidad más firme de lo que era. El momento en que la suerte del protagonista le abandonaba y volvía a ser el chico tonto de la serie se hizo notar cuando la rama se quebró bajo sus pies y recorrió aproximadamente un metro y medio en vertical, accionado por su propio peso cayó como un saco de papas contra el suelo.

-¡Me lleva la puta madre! -chilló, sintiendo su rodilla quejarse por la medianamente mala forma de caer. Hasta el arma se le había caído de las manos, resbalando un metro mas allá. Ignorando el dolor se levantó, percatándose de que cojeaba se apresuró a tomar su arma dándose cuenta de que le apuntaban ya con una. Levantándose volvió a adquirir una posición un tanto más digna y orgullosa,  aunque su mano entumecida por el golpe al caer temblaba ligeramente. Del otro sujeto no había tenido ni idea de donde se había metido. Sentía la frustración hacerse parte de sí y llenarle de una rabia indescriptible contra sí mismo. Rabia que debía dejar salir antes de colapsar. Dio un par de pasos al frente, apretando los dientes para no gemir adolorido a causa de su rodilla, acostumbrándola al movimiento para ir cada vez más rápido- ¡Espera! -gritó, como si en realidad esperara a que el peliblanco se detuviera y le ayudara a caminar, apresurando sus pasos hacia el. Su mano temblaba demasiado como para dar un tiro certero y, además de todo y como si no fuera suficiente, su moral le impedía dañar a alguien a no ser que se probara una y tres veces su culpabilidad en algún hecho delictivo, y aún así, le remecía la conciencia. El trayecto de cada bala era una carga a su mente que no podía dejar de lado, por lo uqe debía ser cuidadoso, mucho... y las cosas aún estaban muy confusas como para hacer algo utilizando el seguro de vida que era su 9mm.

La oscuridad envolvió su delgado cuerpo al entrar a aquel recinto tan cerrado. Un olor extraño rondaba en el ambiente, ni a flores ni a agua estancada como en la mayoría de los mausoleos. El miedo subió por la nuca del superhéroe al verse solo, agazapándose contra un rincón para evitar que su figura se recortara por el cielo que, aun cuando no iluminara, hacía la diferencia entre interior y exterior. El silencio le rodeó y le hizo preguntarse dónde se habría metido aquel extraño peliblanco y su compinche. De seguro habían entrado ahí, ambos... ¿verdad?

Usser:
D: disculpame la demora no tenia cerebro para nada nada (/u3u)/ <3
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Re: [Misión] A donde las pistas me lleven

Mensaje por Invitado el Jue Jun 20, 2013 11:29 pm

No pudo más que sorprenderse al ver caer al sujeto enmascarado estrepitosamente del árbol, ¡casi escapa una carcajada de sus labios!, solo se permitió una ligera sonrisa agradecida, parecía que la suerte estaba de su lado, la fortuna decidía que tendría una oportunidad al permitirle una ventaja, el sujeto que había caído del árbol tardaría en recuperarse del golpe que seguramente lo había atontado momentáneamente.

Sonrió un poco más abiertamente al escuchar los insultos del contrario que seguramente estaba adolorido ¡y cómo no, si había tenido una horrible caída!, hasta sintió un poco de pena por el joven…pero no tuvo mucho tiempo para sentir pena pues el chico se levantó de nuevo y no parecía muy feliz así que seguramente dispararía alentado por el dolor y el mal humor.

Un pedido de esperar por parte del contrario lo alentó a correr al mausoleo por donde había visto desaparecer al criminal. Al entrar, la oscuridad le exigió de inmediato que se quitara los lentes oscuros con una sonrisa de satisfacción, esa era su área, la oscuridad, así que, acostumbrado a vivir con poca o nula luz, sus ojos se pudieron acostumbrar rápido y pudo distinguir lo necesario para no andar tropezando con rocas, floreros o figuras de piedra que llenaban el piso del lugar.

Supuso que el criminal conocía bien el interior del mausoleo porque no había ni señales de él, se detuvo un momento para observar a su alrededor, parecía un cuarto de piedra de 6 o 7 metros de ancho por 9 de largo, parecía muy antiguo, se atrevía a pensar que tenía más de 100 años…o quizás había pasado por peleas y enfrentamientos entre mafiosos y criminales que ayudaron a que el lugar quedara desastroso, habían pedazos de rocas en el suelo y las paredes parecían a punto de perder una que otra parte, la mayoría de las estatuas que adornaban el lugar estaban destruidas o les faltaban extremidades, también podía ver, al fondo, un ataúd de piedra.

No tuvo tiempo de ver más, sabía que el criminal no estaba ahí pero no lo había visto salir así que la respuesta que se le ocurría era que había una puerta secreta, la pregunta era ¿Dónde?, se acercó a las paredes, las piedras ásperas y rugosas recibieron a sus pálidas, pequeñas y suaves manos, tanteó las rocas empujando todo lo que se topaba pero se detuvo de golpe al escuchar pasos que venían ¿debajo del suelo?

¡Cómo no lo había pensado antes!, ¡qué idiota había sido!, miró el suelo y miró el ataúd, debía haber algo que abriera la puerta bajo sus pies y no tuvo que matarse al pensar en donde estaba pues ésta se abrió lentamente a un costado del ataúd. Una luz que vino del interior de la entrada secreta hizo que cerrara con rapidez los ojos, fue doloroso, tan solo esos rayos  tenues de luz que alumbraban la abertura de la puerta en el piso fue dolorosa para su vista delicada.

Retrocedió frotando sus ojos, al parecer, el criminar huyó a la cripta porque ahí sabía que estaba un escondite donde fue por ayuda…ayuda armada por supuesto, estaba en desventaja y para terminar con su suerte, su visión necesitaba un poco de reposo para poder ver bien.

Retrocedió buscando a tientas sus armas y mientras lo hacía tropezó con algo o mejor dicho con alguien, un cuerpo ¡el enmascarado!, lo había olvidado por completo así que desesperado  cubrió la boca del contrario y le colocó el arma en la cabeza en un intento para que no alertara a los demás de su presencia. A espaldas del chico retrocedió rápido y se agazapó con él contra la pared, en un rincón oscuro. Acercó los labios a uno de los oídos ajenos y un ligero murmullo golpeó la piel contraria acompañado de un cálido y cosquilludo aliento.

–no hagas ningún sonido o disparo…-calló y parpadeó, le ardían un poco los ojos pero podía distinguir al criminal de antes acompañado de tres hombres más que con linternas en una mano y un arma en la otra avanzaban hacia la salida del mausoleo, seguramente pensaban que él estaba afuera y esperaba que no lo descubrieran, por el momento su objetivo era salir con vida de ahí y si podía entraría al escondite…aunque era arriesgado porque no sabía que podía encontrar … Después de pensarlo de nuevo decidió que solo saldría de ahí con vida y se llevaría consigo al chico enmascarado que seguramente sabía algo que podría interesarle.

Spoiler:
U:descuida ^^ soy feliz por tener tu respuesta, pensé que tendría que abandonar el foro..., espero te agrade el post! si quedó raro dímelo y lo modifico, muchos saludos!~~
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Re: [Misión] A donde las pistas me lleven

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