Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Confieso...
Dom Ago 14, 2016 10:18 am por Zarek

» IMPORTANTE!!! Anuncio de Administración
Vie Oct 16, 2015 3:36 pm por Alcalde Diedrich

» Cuenta y besa a quien te toque.
Lun Abr 27, 2015 9:01 pm por Jan Bozkurt

» Publicación de temas fueras del foro
Dom Abr 26, 2015 6:35 am por Bzou

» Mensaje a la administración (Importante)
Jue Abr 02, 2015 10:23 pm por Alcalde Diedrich

» El amo y el lobo [Celda de aislamiento] [Priv. Herman Engels +18]
Lun Feb 09, 2015 12:43 am por Herman Engels

» ¿Nuevo compañero? [Priv. Killer]
Dom Feb 08, 2015 2:54 am por Killer

» Other World [RPG Anime (Saint Seiya, Inuyasha, Naruto)] afiliación normal
Lun Feb 02, 2015 8:50 pm por Invitado

» Karma [priv. Geist]
Dom Feb 01, 2015 11:46 pm por Gô Koyama

» Mihail ``Perro viejo´´-I.D-
Miér Ene 28, 2015 2:56 pm por Mihail Mihaeroff

¿Quién está en línea?
En total hay 0 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 0 Invitado :: 1 Motor de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 55 el Vie Jun 15, 2012 12:46 pm.
►Pasa el mouse por las imágenes y contáctanos

ALCALDE DIEDRICH
Contact
Herman Engels
Contact
Zennu
Contact
Broker
Contact


HERMANOS

ÉLITES

↑Click↑

[Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Mensaje por Invitado el Miér Feb 06, 2013 2:21 pm

Steinburg, hace 7 años



Didi no podía creerse lo rápido que se le había pasado el tiempo. ¡Un año ya como parte del cuerpo de bomberos de la ciudad! Sin duda eso había ocasionado muy buenos cambios en su vida, no solo a nivel económico sino también cultural y emocional. Le encantaba convivir con sus compañeros en el cuartel gran parte de la semana y de cada vivencia laboral era capaz de sacar una experiencia con que poder sentirse un poco más sabio y preparado para el siguiente reto que le deparase la vida con cada emergencia o, simplemente con el pasar del tiempo mismo.

Le hubiera agradado poder celebrar su primer año como bombero el día justo en que se cumplió aquella bendita fecha pero al haberle tocado estar de servicio no le fue posible lógicamente. Aunque sus compañeros no iban a privarse de mimarle como era debido ese día en el cuartel, claro, la liberación de tareas domésticas y la pizza casera especial de Hansen eran de las mejores cosas de esta vida, al menos para alguien como Didi, que se conformaba con pequeños placeres para feliz.

Lo mejor es que sus días libres coincidieron con el fin de semana y pudo permitirse el irse de bares a celebrar con algunos de sus compañeros y otros amigos que se apuntaron a la juerga hasta bien entrada la madrugada. No bebió demasiado, quería estar a pleno rendimiento para emplearse a fondo con la preciosa camarera pelirroja de ojos verdes llena de sinuosas curvas que había logrado raptarlo hasta el almacén de su bar cuando acabó su turno.

La acompañó luego a casa como todo un caballero porque afortunadamente iban en la misma dirección y ya se sabía que aun no siendo zona de bandas y mafias, los suburbios del centro de Steinburg no dejaban de albergar indeseables en sus callejones por las noches. Y precisamente cuando disfrutaba de los últimos arrumacos de despedida en el portal del edificio donde vivía la chica, alguno de esos sujetos tuvo que hacer su aparición.

El sonido brusco de un cubo de basura impactando contra el suelo y ruidos que parecían de forcejeo llamó al momento la atención de Didi, volviendo el rostro con atención y seriedad en la dirección de la que provenían. Al momento, el bombero se apartó del umbral de la puerta.

Sube a casa, Anna —le dijo sin mirarla, disponiéndose a alejarse de allí para ir a ver qué ocurría.

Ella le agarró de la camiseta para detenerle, obligándole a volver la vista hacia ella en el acto. Estaba asustada, no quería que acabase herido.

No vayas, Didi, sube conmigo —le pidió la chica, con ojos suplicantes y la preocupación pintada en el rostro—. Será solo una tontería, aquí eso es normal...

No te preocupes por mí, sube —la interrumpió con una sonrisa para calmarla, tomándole las manos para que le soltara y depositando un fugaz beso en ellas.

Saliendo a todo correr de allí a continuación en dirección al callejón donde se oía el forcejeo y la voz de al menos dos personas en él.

¿Qué estaría pasando allí?



Spoiler:
Didi con 21 años no ha cambiado demasiado con respecto a la actualidad: mide lo mismo, lleva el cabello del mismo largo, viste el mismo estilo y está fuertote, únicamente quizás se vea facialmente un poco más joven (casi nada, con 28 se conserva bien) porque no se dejaba tan a menudo la barbita en torno al mentón, en este tema no la tiene.



avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Mensaje por Invitado el Jue Feb 07, 2013 4:37 am

Llevaba poco tiempo en Steinburg... y mi sueño de una vida mejor ya había dado estrepitosamente por tierra, y la nube de polvo que levantó me estaba asfixiando poco a poco. Jamás había creido que mi vida iba a ser tan asquerosa como lo era ahora... jamás...
Caminé lentamente por las calles... en algún lugar debía haber un rincón donde poder dormir, o al menos intentarlo...

Me froté los brazos, hacía frío, al menos para mí, pues yo era la única alma en las calles, a esa hora. Me había visto obligado a vagar como un perro callejero esa noche y encima el poco dinero que tenía no me alcanzaba para rentar un cuarto ni por media hora... tal vez acabaría muriéndome congelado esa noche... aunque claro, a nadie le iba a importar... como cada cosa que pasaba en mi vida, nadie se iba a interesar por un crío huérfano, abandonado por la poca familia que le quedaba y encima que se había escapado de casa...de casa del hijo de puta que era su tío... y si supieran el resto no haría más que asquear... tal vez era mejor morirme anónimamente en las calles de Steinburg... iba pensando en esto y en qué iba a comer cuando fuese de tarde, al día siguiente, pues no tenía para pagar más que una comida diaria, cuando vi pasar una pareja, iban de la mano, besándose de vez en cuando, acariciándose, muy felices, casi con una aura rosada con corazoncitos a su alrededor... desvié la vista, no necesitaba ver como el mundo era feliz, mientras yo me moría de hambre y frío en las calles...

Me detuve en seco... me giré a verles de nuevo... "ojalá y yo estuviera así" pensé. La chica era bastante atractiva "algún día tendré una novia" pensé, luego vi al tipo. No le alcanzaba a ver el rostro, solo el cuerpo. Era algo fornido, osea que tenía el físico de alguien fuerte. Me abaracé a mi mismo, imaginando que ese tipo sin rostro me abrazaba, protegiéndome del mundo. "Sólo es un sueño" retomé mi camino, ya faltaba poco andar para llegar a un callejón, con mucha suerte habría algún cartón o ropa tirada, con la que taparme... si no lo había, tal vés el frío me matara... y pensar que hace unas horas tenía por seguro que iba a dormir en una cama caliente... Después de todo, era la única razón por la que accediera a acostarme con un viejo tuerto y con dientes postizos, gordo y bajo... que encima era calvo y que me había ofrecido una miseria... mi consuelo había sido que dormiría en una cama y no en la calle... pero cuando me había dormido, el muy maldito me había echado a la calle desnudo y amenazándome con un bastón que si le decía a alguien que el se había metido con un jovencito, osea conmigo, me partía el lomo a bastonazos...

Suspiré pesado... me sentía un asco, en todo sentido, encima ni siquiera me prestó la ducha... así sus asquerosidades seguían fastidiandome al caminar... el olor de su baba, de su cuerpo... puaj, en serio, si me moría y me encontraban en el callejón, creerían que me habían violado...

Ah, callejón, dulce hogar de las ratas de la calle... no estaría mal que fuer a mi tumba...
Pasé junto a un basurero y me fui a acomodar a un rincón... no había cartones ni nada... así que morirme si era posibilidad... menuda basura de vida la mia... cerré los ojos, intentando llamar al sueño... cuando una voz me hizo poner en alerta

-Ratas... aquí solo hay asquerosas ratas- un tipo alto de pelo castaño y grasiento me miraba con desdén... osea que se refería a mí.

-Soy un humano, no una rata- murmuré para mí, intentando ignorarle... además el que ese tarado anduviera allí le ponía a mi mismo nivel de bajeza.

-Repite lo que dijiste, basura- el tipo me miró molesto.

-Que no soy una rata, soy un humano ¿o acaso eres ciego que no te das cuenta?- mierda, había metido la pata y a fondo ¿a quién más sino a mí se le ocurriría replicarle a un tarado más alto que yo y encima que se veía más fuerte que yo... y obviamente mejor alimentado?

-Vuelve a hablarme así y te parto el culo a patadas, niñato- sus ojos me miraban con desprecio parido. Sus ojos eran verdes al igual que los míos, pero se diferenciaban en que los de este tipo eran de un verde que recordaba al moho putrefacto.

Tragué en seco y me quedé callado, mirando a otro lado... no quería problemas, pues seguro el tipo cumplía su palabra y con creces... pero mi mutis no pareció calmarlo

-¿Entendiste o no entendiste, hijo de puta?- me agarró del cabello, y me obligó a pararme. Me levantó el mentón hacia él para que le mirara- ¿o te comió la lengua el gato, pendejo?

- Sue-suéltame- dije casi rogándole... si, no soy muy valiente... Me tironeó el cabello, con tal fuerza que me hizo ver lucecitas bailando en el aire.

-Oh... tienes marcas- me obligo a mostrarle el cuello, a base de tirarme el cabello- encima eres un putito...me das asco.

Me escupió a la cara, a lo que yo le di un rodillazo en la entrepierna, bastante fuerte, obligandole a soltarme y caer de rodillas agarrandose esa zona, de puro dolor. Corrí, no me iba a quedar ahí, tal vez si me apuraba podía encontrar esa pareja y pedirles ayuda, al menos para librarme del tarado que me molestaba... pero no alcancé a dar ni tres pasos cuando dí contra el piso... el maldito me había derribado.

Suerte que puse las manos y no me molí la cara en el cemento.
-Solo por eso te parto a patadas, imbécil- me levantó del pelo y me tiró contra la pared, derribando el basurero, mientras que a penas me mantuve en pie. Quise huir, pero mis piernas me temblaban, quise defenderme, pero sabía que no sacaría nada de eso... me dió un sólido puñetazo en la boca, haciedome porbar mi propia sangre, después me sacó el aire con uno en el estómago... veía lucecitas de dolor y tosía al ahogarme con la sangre... si alguien pudiera... ayudarme...

El tipo me agarró del pelo y me levantó el vilo... pataleé y me agarré a su mano, intentando que doliera menos... ya veías todo borroso por culpa de las lágrimas.

-Ahora vamos a ver si sirves de algo- apenas mis pies tocaron piso me volteó y me hizo una llave, pegando mi cara contra la piedra, con mis ojos orientados hacia la entrada del callejón... oía pasos... pero no, debía ser una ilusión de mi mente desesperada... cerré los ojos cuando sentía su tosca mano bajo mi sueter holgado y grisaceo... tocando mi torso con brutalidad, para luego meterse en mi pantalón, agarrando dolorosamente mi miembro.

-¿Te gusta que te toquen, putito? -rió... yo lloré... y volví a escuchar pasos... más cerca... pero ya no tenía esperanzas de nada... menos esta noche...
"Ayuda..." pensé.
Spoiler:
Adler tiene 16, pero su rostro se ve de 14 más o menos, osea, más joven, encima aún no había pegado estirón, así que mide 1,70 cerrados. Su cabello es rubio dorado, casi hasta los hombros. Es flaco, más aún por comer poco y mal. Tiene pequeñas ojeras por dormir mal. Lleva un sueter gris que le queda holgado, pantalones castaños y zapatillas de igual color.
Si hay algún error, solo dime, por cierto, siento la biblia,pero me entusiasmé escribiendo
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Mensaje por Invitado el Vie Feb 08, 2013 4:57 pm

Afortunadamente, las piernas de Didi eran largas y ágiles a pesar de lo grande que era su cuerpo, corriendo a grandes zancadas a toda prisa mientras movía los brazos de forma rítmica en su carrera hacia el callejón varios metros más adelante de donde vivía Anna. A sus oídos llegaban golpes, forcejeos, palabras que cada vez se iban haciendo más nítidas y comprensibles en sus oídos. Tenía que darse prisa, tenía que llegar antes de que lo que quiera que estuviera pasando allí no fuera a peor.

"Ya voy, ya estoy llegando"

Tomó la curva del callejón a toda mecha y sus pies derraparon en el asfalto al detenerse en seco para ver la situación de forma fugaz antes de decidir qué debía hacer. Sus ojos se abrieron en el acto al encontarse ante ellos un tipo enorme en una postura de agarre nada inocente sobre un niño con la cara llorosa y ensangrentada. La sangre le hirvió en las venas.

Y entonces, el sonriente bombero mutó a otra persona.

Su ceño se frunció amenazante y su boca torció su gesto al tiempo que empezaba a correr de nuevo tras su segundo de pausa, esta vez hacia el tipo abusador de niños. No había nada que Didi odiara más que la violencia, más aún hacia personas indefensas.

¡¡Eh, eeeeh, tú!! —rugió el rubio sin detenerse, haciendo que el tipo alzara la cabeza sorprendido y soltara al chico en el acto, pero no siendo lo suficientemente rápido como para escapar del intenso derechazo que le impactó en plena cara y lo arrastró en el aire hasta caer al suelo a un par de metros del menor.

Didi estaba enfurecido, ¡¿cómo demonios se atrevía a abusar de un pobre niño?! ¿Cómo era capaz la gente de tal abominación? No pudo evitarlo, el bombero volvió a arremeter hacia el depravado sujeto cuando intentó levantarse con la nariz rota y sangrante, agarrándole con una mano de las solapa de la chaqueta para luego descargarle otro puñetazo en la mejilla.

¿Se puede saber qué cojones hacías? ¿Eh? ¿EH? —volvió a rugirle encorajado aquellas palabras llenas de ira, volviendo a jalarle de las solapas de la chaqueta para levantarle y descargarle un buen rodillazo en el estómago— Degenerado de mierda, cabrón —masculló entre dientes, levantándolo de nuevo para estamparle la espalda contra la pared sin soltarle de las solapas. Sus ojos azules destellearon henchidos de rabia y bajó la voz de forma tenebrosa y amenazante para advertirle—. Cómo te vuelva a ver de nuevo rondando por mi barrio —no era su barrio pero el tipo no tenía por qué saberlo— te juro que tú no vives para contarlo, ¿está claro? ¡¿ESTÁ CLARO?!

El tipo asintió como pudo, sin aliento y con el rostro compunjido por el dolor y el miedo, recibiendo un soberano rodillazo en plena entrepierna que lo hizo derrumbarse en el acto entre gemidos de dolor cuando Didi al fin le soltó y se apartó un poco.

Largo de aquí —susurró amenazante, clavándole la mirada al tipo que no se podía mover— ¡FUERA!

El rubio le dio una patada en el trasero para que se marchase, haciendo que aquel despojo humano empezara a arrastrarse como podía para obedecer y no salir más lastimado de lo que ya lo estaba.

Didier le observó en silencio cómo se iba de aquella humillante forma. La respiración del bombero estaba alterada, por lo que intentó relajarse y descender la adrenalina del momento. Ya, ya estaba bien, el tipo se iba con su justo merecido y se lo pensaría dos veces antes de volver a ponerle la mano encima a alguien allí, todo estaba bien, no había ido a peor. No le gustaba usar la violencia y menos delante de un niño, pero aquello le había exasperado en demasía.

Los débiles no podían defenderse, nadie tenía derecho a someterlos por la fuerza.

Su ceño volvió a desfruncirse y un hondo suspiro hizo que al fin se tranquilizara, por lo que se quitó la desgastada cazadora de aviador color marrón que llevaba mientras se volteaba hacia el chico que había ayudado. Le dio igual el frío a pesar de llevar una simple camiseta de mangas cortas, por lo que los músculos de sus fuertes brazos se veían marcados a la perfección a pesar de no tenerlos ya tensados.

Tranquilo, no tengas miedo, soy de los buenos —le dijo con una voz suave y serena pero amable, animada mientras le profería una sonrisa con intención de tranquilizarle y hacerle olvidar el mal rato, acercándose a él para dejar caer la enorme chaqueta sobre los hombros del menor—. Ya pasó, nadie te va a hacer más daño —susurró con comprensión, dirigiéndole una mirada cálida sin borrar su sonrisa al tiempo que intentaba limpiarle con cuidado el rostro de lágrimas y sangre con la suave tela blanca de borreguito del cuello de aquella chaqueta que tan enorme se veía en un cuerpo tan frágil y menudo—. Me llamo Didi y voy a llevarte a casa, ¿vale? A estas horas no es seguro andar por estos barrios... ¿Dónde vives?


avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Mensaje por Invitado el Vie Feb 08, 2013 8:14 pm

Aquel tipo jugaba brutamente conmigo, no había placer en ello, solo dolor y humillación. Yo no era fuerte, aunque no era un debilucho, pero ese tipo era más fuerte que yo... sumándole que hacía meses que no comía decentemente...

Pasos, rápidos... y de pronto me vi libre, aunque aún veía borroso... estuve a punto de caerme, pero me aferré a la pared y enfoqué mi vista hacia lo que pasaba a penas un par de metros de donde estaba yo. Alguien le estaba dando la paliza de su vida al tarado que me había golpeado. No sabía si el tipo fornido que ahora lo hacía gritar de dolor me estaba salvando o venía a quitarle la presa... Rogué por lo primero, no sé a qué ni a quién o quienes rogué pero lo hice, silenciosamente y tras mi mente, mientras veía aquella paliza, apoyado en la pared.

Jamás había sido salvado por nadie y no esperaba que esta fuera la primera vez que alguien lo hacía, así que más que aliviarme el ver a aquel tipo rubio, me preocupaba ¿y si luego tomaba el lugar del otro?, era triste pero era una posibilidad... y a pesar de eso no podía huir, porque me sentía débil, me sentía asustado, y de todas formas no tenía a donde huir... no tenía un solo escondite seguro, puesto que lugar en los callejones que encontraba, lugar que algún vago más fuerte o peligroso que yo me quitaba... ni siquiera los perros compartían desgracia conmigo, puesto que incluso a sus ojos debía ser un inútil, incapaz de conseguirse ni un pan duro.

Me abracé a mi mismo, esperando ver en que acababa todo... si al final esa noche no había guardado esperanzas ni de despertar al otro día... Y finalmente el de ojos podridos salió arrastrando por su vida, y el rubio venía a mí... pero ese cuerpo... ya lo había visto ¡era el que iba con la chica guapa! pero ahora veía su rostro... y no tenía cara de mala persona... era como si irradiara bondad... algo muy raro, seguro era mi imaginación y ya... pero su sonrisa me quitó el miedo de encima...

Y de un momento a otro me hablaba con palabras cálidas y me ponía su chaqueta encima. Me recordaba a cuando los chicos de la escuela más grande me molestaban y cuando volvía a casa mi madre me consolaba y más tarde cuando mi padre volvía hacía lo mismo. El tipo incluso me limpiaba el rostro con su chaqueta y con sumo cuidado... hacia años que nadie me trataba con tanta gentileza... llegué a pensar que estaba soñando... pero su voz y su presencia eran muy reales...
¿Que nadie más me haría daño, decía? él era muy amable, pero parece que vivía en un mundo de ensueño, pues el mundo siempre busca dañarnos, la gente siempre busca dañarnos, y más en esa ciudad, ahora ya lo sabía a ciencia cierta, aunque hubiesen más principes de cuento como él, siempre habrían más brujas malas y ogros intentando hacernos caer...

-Me llamo Didi y voy a llevarte a casa, ¿vale? A estas horas no es seguro andar por estos barrios... ¿Dónde vives?- un nombre raro... pero le venía como anillo al dedo al Príncipe del Mundo de Azúcar... pero quería llevarme a casa... no podía decirle que yo era un simple vagabundo... pero tampoco tenía por qué mentirle... tal vez se alejaría asqueado de allí, pensando en que había gastado su tiempo para nada, pues al final me podía morir de otra forma o me podía pasar lo mismo que hasta hace poco, pues en la calle no hay nadie que vele por mi, no como lo haría una familia o al menos unos amigos...

-Yo.. -mi voz falló. Carraspeé un poco y volví a hablar- Yo me llamo Adler... gracias por ayudarme pero...
Era dificl hablar...
-No tengo donde ir...- no podía mirarle a los ojos, pues sería como decirle "venga, perdiste tu tiempo, a penas te des vuelta alguien me va a violar de todos modos"- sé que no es seguro estar aquí... pero no tengo a donde más ir... no hay nadie que me espere en ningún otro lugar... estoy solo...
No iba a mencionar a mi tío... "Si te vuelves lo único que te espera aquí es la calle" me había dicho un día que amenacé huir, amenaza que obviamente cumplí. Así que al final hubiera sido lo mismo... con menos mafia, pero de igual forma con menos oportunidad de ganar unos billetes...

Esperé que me dijera un insulto o algo, que me quitara su chaqueta y se fuera, lo que sea, pero no pude mirarle a los ojos.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 09, 2013 2:58 pm

Didi se mantuvo tranquilo a su lado, limpiándole el rostro con una gentileza difícil de imaginar que había en unas manos con un poder destructivo tan grande como el que acababa de mostrar, sin que le importase en lo más mínimo que el cuello de su chaqueta quedase visiblemente sucio. Intentó confortar al chaval un poco con sus gestos y palabras, asegurándole por supuesto que le acompañaría a su casa porque ni se le pasó un instante por la cabeza el dejarlo ahí tirado a su suerte, ¿cómo podría hacerle eso a un niño? ¿Cómo podría hacerle eso a cualquier persona que lo necesitara?

Su sonrisa se borró al instante en que oyó de aquellos labios temblorosos que era un niño de la calle, mirándole con sus ojos azules entre sorprendido y compadecido por la situación del chico. No pudo evitar sentir empatía en el acto, el propio Didi fue un niño de la calle también. Precisamente nada más nacer...

Y entonces, sus ojos volvieron a entornarse, sonriendo con la misma calidez con la que le miraba, terminando de limpiar su cara gacha y triste.

Eso no es cierto —musitó a media voz con ternura suavemente—. Hoy me tienes a mí, Ady.

Le aseguró aquello dando un pequeño mote cariñoso al chico, acariciándole los cabellos sin importarle la pulcritud de éstos. No merecía menos cariño y comprensión que nadie, si alguien hubiera pensado que un bebé llorón y sucio recién nacido todavía con la placenta colgando de su ombligo y entre el hedor de la basura en un contenedor de uno de los peores barrios de la ciudad no necesitara vivir, Didi no estaría ahí en aquel momento y lugar presentes.

Venga, vamos a mi casa, salgamos de aquí —le instó a que le siguiera con aquella invitación, frotándole los brazos por sobre la chaqueta con energía en señal amistosa y para quitarle el frío, sonriéndole amigable—. No vivo muy lejos. Mañana será otro día, ya lo verás.

Le aseguró aquello alargándose su sonrisa intentando animarle mientras afirmaba con la cabeza una vez de forma firme para enfatizar el significado de sus palabras. No le obligaría a seguirle a su casa lógicamente si el chico no quería, pero lo que sí que tenía claro es que no iba a dejarle solo esa noche.

Simplemente, no podía hacerlo.

avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 09, 2013 8:24 pm

¿Cómo era que aquel pensamiento, aquel deseo tan vago que tuve cuando le vi con la chica se estuviera cumpliendo precisamente ahora?

Me abrazaba e intentaba reconfortarme, su voz y su mirada eran cálidas... me recordaba a un perro que tuve cuando era pequeño... era una gran Golden Retriever, amistoso, muy cálido, siempre quería jugar, cuidaba la casa, me cuidaba a mí... me encantaba hacerle cariño y luchar con el en el piso, pues parado era casi de mi porte... siempre me tiraba sobre el cuando le veía echado, pero nunca me mordió, al contrario, jamás le hizo daño a nadie... pero... una tarde, mientras yo jugaba en la calle, no vi que venía un auto... yo jugaba cuando de pronto algo me empujo y caí al piso, algo me derribo, pero ese algo a diferencia mía no quedo sobre la acera, sino en la calle... mi perro...

-Gracias...- me apegué a él instintivamente... él estaba cálido... me recordaba a mi canino amigo...- muchas gracias por ayudarme...

Realmente ese tipo era como un perro grande, aunque en esos momentos seguro yo debía parecerle un gatito flaco, pequeño y mal alimentado, mojado y sucio... al menos eso y no una simple rata... de alguna forma... no se como, pero de alguna forma me sentía feliz en esos momentos... extrañaba tanto esa calidez perruna que me ofrecía... y encima me ofrecía su hogar aquella noche... con suerte tal vez podría comer algo... pero me sentía, en el fondo, culpable por aprovecharme de su caridad... pero no podía hacer más, depués de todo... y tampoco pensaba desaprovechar poder dormir bien una noche, sin tener que humillarme para poder hacerlo...

-Llévame...- no pude evitar sonreir, y tampoco pude evitar que se escaparan un par de lágrimas... era como tener 5 de nuevo y estar jugando con mi perro...
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 09, 2013 10:36 pm

El acercamiento del chico lo tomó un poco por sorpresa pero en ningún momento se alejó de él ni lo apartó, le dejó que se acurrucara en su pecho y aquella actitud lo enterneció por completo. Era tan triste el abandono, ¿por qué un pobre niño vagaba solo por las calles en vez de estar al menos en un internado? Allí al menos tendrían comida y un techo donde cobijarse, alguien que les cuidara y velase por ellos, por su educación y su seguridad. En la calle no había más que peligros y cosas indeseables para los más débiles, esos que no tenían ni fuerza, ni dinero, ni poder ni información.

Pero para ellos, siempre les quedaría Didi.

Quizás no podía estar en todas partes en el momento adecuado pero al menos no se quedaría parado sin hacer nada, su propio cuerpo no se lo permitiría.

Y esta vez no había sido la excepción, pero no podía evitar sentir culpa por no haber llegado antes y evitarle al menor al menos el roce de aquella degenerada mano y esos golpes que le habían dejado marcas en su cara. Debía llevárselo de allí y curarle, era incapaz de dejarle allí.

Lo estrechó fuertemente entre sus grandes brazos mientras escuchaba sus agradecimientos, mas cuando al fin recibió la confirmación de que le acomañaría a su casa, se separó un poco y mostró de nuevo su enorme sonrisa.

Bien, pues vamos, Ady —le dijo animado, pasándole el dorso de uno de sus dedos fugaz y suavemente por las mejillas para limpiar sus lágrimas antes de ponerse en marcha—. Así me gusta, las sonrisas hacen el mundo más bonito —se inclinó un poco a su oído y le susurró rápidamente divertido— y tienen mucho éxito con las chicas, ¿sabes? Juju —volvió a incorporarse y pasó un brazo tras el hombro de Adler, caminando con el chico pegado a un lado de su cuerpo para quitarse ambos el frío y tenerlo más protegido por el camino—. No hay calefacción en mi apartamento pero te puedes dar una ducha calentita si quieres, mañana puedo probar a pedirle algo de ropa de tu talla a alguna de las vecinas porque como lo haga a estas horas, me mandarán a la luna de una patada, jajajaja —bromeó mientras le seguía explicando mientras caminaban—. Hoy nos conformaremos con algo mío, veré que puedo encontrarte, pero primero te curaré —le aseguró amigable, volviéndole a revolver el cabello cariñosamente—. Creo que debe de quedar algo en el congelador, no fui a la compra y mi refrigerador está un tanto vacío, jeje —se rascó la nuca riendo tontamente algo avergonzado por lo desastre que era con esas cosas—. Pero si tienes hambre y no te gusta lo que queda puedo acercarme a alguna tienda 24 horas y traerte lo que quieras, mañana si quieres compramos algo rico en la panadería junto a mi casa, siempre huele tan bien por las mañanas por ella... mmm... —alzó el rostro graciosamente con cara de gusto, recordando la fragancia del pan y los dulces recién hechos bien temprano— Mi apartamento no es demasiado grande pero no te preocupes, te dejaré toda la cama para ti, verás qué bien duermes, Ady, incluso puedes hacer el rulo por toda ella y tardarás en llegar al borde de lo enorme que es, jajajaja.

No podía evitarlo, le encantaba la idea de que alguien se quedara en su casa por la noche con él, ya fueran amigos, amantes o alguien que simplemente lo necesitaba. Así que no podía ocultar ni de lejos lo que le entusiasmaba la presencia del menor.

Estar solo era algo que no soportaba.


avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Mensaje por Invitado el Sáb Feb 09, 2013 11:05 pm

Incluso su voz era cálida; me hablaba con tanto entusiasmo que no pude evitar llenarme de este también...
Y al final me dejé llevar por él y su abrazo protector, por él y su voz de héroe, por él y su aire de perro grande que protege a los cachorros, aunque no sean de su especie...

Asentía a todo lo que me decía sobre cuidarme, ayudarme, y es que todo aquello me hacía sentir totalmente diferente, era el calor del hogar que yo hace tanto había perdido, se suponía para siempre... Y eso me llenaba tanto...

-No importa que sea poco- le dije sonriendo- para mi es mucho...

Tal vez solo lo hiciera por lástima o tal vez solo porque era bueno... pero lo hacía y eso me salvaba de una noche asquerosa... y eso me devolvía algo del paraíso de mi infancia... No me importó dar lástima en ese momento, porque me estaba llevando casi como por magia hacia un estado de paz que no conocía ya... Y me gustaba eso... aunque fuese por solo una noche, le agradeceré el resto de mis días... él era la única persona que no me ha mirado como basura o como presa en el poco tiempo que llevo aquí...

Jugué a imaginar que era algo como mi hermano mayor, mientras él me explicaba y me guiaba, jugué a imaginar que era el hermano que me recibía en su casa en esta ciudad y que los meses anteriores solo habían sido un mal sueño, jugué a soñar que aquello duraría hasta que yo fuera mayor, estudiara algo importante, tuviera una novia, me casara y tuviera hijos, sobrinos que el querría mucho... también jugué a imaginar que mis padres nos veían desde un paraíso de ensueño y que estaban feliz que yo estuviera bien, que estuviera de nuevo con aquel que yo jugaba a imaginar que era mi hermano.... pero esos juegos no cambiaban nada, claro, y él seguía absorto a mi mundo de ensueño, y mis padres no estaban en ningún paraíso, porque no creo que haya uno... y sonreí, porque por un momento me pareció que todo eso era real... y su voz seguía ahí... no me sorprendía si de un momento a otro le salían orejas y cola de Golden Retriever...

"Aunque sea solo por esta noche, tengo un amigo y un hermano" pensé mirando su sonrisa
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Mensaje por Invitado el Dom Feb 10, 2013 2:44 pm

Muchas personas se extrañaban de que Didi nunca hubiera tenido hijos a pesar de lo bien que se le daban los niños y lo que parecía agradarle estar en su compañía. Él consideraba aquello una responsabilidad demasiado inmensa y que aún le quedaba muy grande con lo despreocuado y problemático que se consideraba a sí mismo. Siempre tuvo muchos amigos pero nunca hermanos y quizás eso contribuía a que le agradase estar y jugar con ellos, sentir que volvía a su infancia y podía cuidar de ellos como si fueran pequeños hermanitos de los que no debía responsabilizarse y, sin embargo, lo hacía. Si con casi 30 años aún se sentía hermano y no padre entre críos, desde luego que no debía de estar aún preparado para la paternidad.

O al menos, eso era lo que quería creer.

Didi notó que el chico también se animaba con sus palabras y planes para cuando llegaran a casa, cosa que en el fondo le alegró y lo tuvo todo el camino con una sonrisa de oreja a oreja que no había quien se la quitase de la cara mientras le contaba cosas al respecto para cuando llegaran.

El barrio del mayor era tan humilde y poco recomendable como el que fue testigo de su encuentro, pero al menos la zona parecía estar tranquila y los edificios aunque viejos, eran resistentes. Didi condujo al menor a uno de ellos, resonando de forma escalofriante la oxidada puerta de metal que daba acceso al interior del portal. Allí, apenas iluminados por una parpadeante bombilla que pendía del techo, se encontraron con la escalera de fría piedra que les llevaría a un largo pasillo de paredes desconchadas del primer piso del edificio.

Al acercarse a la puerta de su apartamento, Didi sacó las llaves y se detuvo frente a ésta, soltando el agarre del cuerpo ajeno para abrir la puerta.

Vamos, entra, sé bienvenido, Ady —le invitó amable, haciéndose a un lado para que el chico pudiera acceder al interior de su hogar antes que él.


Spoiler:

Plano aproximado del apartamento

El apartamento de Didi no era nada del otro mundo, pequeño, viejo y con muebles sencillos, anticuados y desgastados. Sin embargo, no era tan angosto como parecía realmente a causa del tamaño desorden que había en su interior: ropa y revistas —de coches, deportes y porno (hetero) principalmente— desperdigados por todas partes, incluso algunas herramientas o piezas de moto por algunos rincones, botellas o latas vacíos, algunas cosas por limpiar en el fregadero, aunque no demasiadas, ya que era la papelera junto a la puerta la que estaba hasta arriba de embalajes, latas y botellas, Didi y el microondas tenían una estrecha relación cuando vivía en su casa.

Perdón, está... un poco desordenado, no he tenido últimamente mucho tiempo con el trabajo y esas cosas, jajaja —se disculpó con sinceridad sonriente rascándose la nuca a pesar de que aquello fuera mera excusa de que era un desastre con las tareas domésticas.

Cerró la puerta tras de sí y se frotó disimuladamente los brazos desnudos y helados al tiempo que se dirigía al fondo del salón intentando recoger todo lo que podía a medida que avanzaba apresuradamente, en donde podía verse un sofá esquinero frente a una mesa y el televisor, así como una estantería también llena de desorden y algo de polvo. Al fondo del todo, unos grandes ventanales mostraban un balconcito que daba a la calle.

Ven, siéntate, Ady, encenderé la estufa para que estés calentito, ahora voy a por hielo —le dijo, señalando el refrigerador, pues al entrar en el apartamento accedían a una sala en la que a la derecha había un pequeño mueble con cajones y encima un espejo junto a una puerta —la del baño concretamente— y a la izquierda se veía la cocina, que no tenía separación ninguna más que el suelo de baldosas distintas al del resto del salón. No pudo evitar acercar las palmas de las manos al calorcito de la estufa al momento de verla encenderse— Aaaww, qué bien... —exclamó gustoso, volviéndose a levantar para llevar parte del desorden que portaba entre sus brazos a la papelera o al cuarto de baño—. Acomódate cuanto gustes, ahora regreso.

Y tras tirar algunas cosas a la papelera, se perdió tras la puerta del baño con intención de ir a buscar algunas cosas para curar a Adler antes de buscar el hielo.


avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Mensaje por Invitado el Mar Jun 25, 2013 7:41 am

Cuando llegamos a sus casa, pequeña pero casa al fin, quise echarme a llorar... hace años me hubiera parecido un nido de ratas, pero ahora me parecia algo espléndido.
No le tomaba mucha atención a sus palabras, me sentía como en un sueño, no podía prestarle atención a nada fijo, solo podía dejar volar mi imaginación. Sí, realmente esa noche tendría una familia, aunque fuera pequeña y una mentira ¿entonces por qué no disfrutar de aquello mientras durara?

Al encontrarme (y sentirme) seguro, comencé a temblar, eso ya cuando él no me veía. Tuve que sentarme, las piernas no me aguantaban más, temblaban como si fuesen hechas de gelatina. Sobre eso, comencé a sentir dolor, por todo lo ocurrido aquella noche, comencé a sentir hambre, comencé a sentir asco... todo venía sobre mí sin piedad, mientras que yo no podía combatir nada de nada, estaba expuesto hasta a mis pensamientos.

Una pobre masa temblorosa esperando a que un perro enorme y rubio le salvara de la miseria que traía dentro, metida en el cuerpo y hasta casi en la sangre.
No sé si lo vió, pero empecé a llorar, en silencio... no sé si era de pena o de dolor por lo ocurrido, de rabia contra el universo que me había hecho acabar en las calles con su movimiento y actuar fuera de mi control, o por el asco que sentía hacia mi mismo, sucio, callejero, usado, abandonado, débil... o tal vez por aquella calidez que en mi se vertía de manos ajenas... o porque sabía que eso no duraría para siempre...

No podía ver nada, veía todo borroso, incapaz de secarme los ojos, aunque tampoco tenía ganas de ello... al final cedí y me seque los ojos, aunque aquello no durara ni medio segundo. Poco a poco fui vencido, derrotado, aplastado por el peso de todo lo que se arremolinaba en mi, físico y mental. Intenté levantarme, quitarme ese manto negro que me envolvía, pero solo logré con eso hacer mucho peor mi caida, no en el sillón, sino directo al piso, apenas alcanzando a cubrir mi rostro.

-Di...- y solo sentí mis lágrimas, mi dolor, mi asco y la negrura que me devoraba.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: [Flashback] Pequeñas y grandes cosas que recordar [Priv. Adler Wolkenbruch]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.