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Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

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Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Sáb Ene 26, 2013 11:37 pm

Seis y media de la mañana, hora de levantarse. Sus cinco días de permiso con motivo de su traslado desde el departamento de policía de Nueva York habían acabado y esa mañana debía acudir al fin a la comisaría de Steinburg a conocer su nuevo lugar de trabajo. No contaba con mucha ilusión al respecto y menos después de haber visto desde dentro la situación en la que estaba la ciudad, en Nueva York al menos un policía era alguien respetado.

Allí simplemente estaban sitiados entre mierda y mierda a plena vista, una vergüenza para los de su profesión a sus ojos...

Su cita era a las 9 en punto, por lo que Fon decidió no pensar más en ello y fue a prepararse un buen desayuno americano para comenzar el día: huevos con crujiente bacon, tostadas con mantequilla, zumo de naranja y un saludable té verde con leche calentito. Apagó el televisor pero dejó encendido el ordenador —medio que consideraba más fiable para ver las noticias del día—, disponiéndose a dejar recogida la casa antes de lavarse los dientes, meterse en la ducha, vestirse y tomar todo lo necesario antes de salir de casa a eso de las ocho.

Afuera hacía FRÍO, enero no daba tregua. Fon se hubo vestido con su impecable traje de chaqueta, portando por supuesto sus dos armas reglamentarias enfundadas bajo sus brazos, así como el taser y las esposas en el cinturón. Pero todo quedaba oculto bajo su chaqueta y su sobrio abrigo largo de corte militar color negro, igual que los guantes de cuero forrado que llevaba. En una de sus manos sostenía una pequeña funda a prueba de agua y golpes, cuyo contenido era su imprescindible tablet pc.

Caminó a paso ligero arrebujado en su abrigo con las solapas alzadas hasta que al fin llegó al lugar al que se dirigía, agradeciendo internamente el calor de la calefacción en el interior del seguro edificio.

Fon volvió a colocarse el abrigo correctamente y barrió con la vista lo que parecían las oficinas de la comisaría, con más gente de las que esperaba a esas horas. Sí que estaban mal las cosas en aquella ciudad...

Pasaban de las 8:30, aún faltaba media hora para su cita, así que iba bien de tiempo.

Razón por la cual se dirigió tranquilamente hacia una de las ventanillas —la de citas concretamente—, en la cual ya había esperando unas cuantas personas antes que él tramitando o anunciando su llegada. El joven policía simplemente se despojó sin mucha ceremonia del abrigo y se lo colgó del brazo de manera formal, esperando que le tocara su turno para preguntar adónde debía dirigirse y quién le acompañaría para indicarle todo lo referente a su trabajo.

A ver si no tardaba mucho en avanzar la cola...



Spoiler:
Turnos de posteo: Comenzarán a rolear Marseus y Fon solos para hacer tiempo hasta que llegue la hora de que Axel se encuentre con él y empiece el recorrido, puedes entrar cuando veas conveniente o bien esperar a que Fon o Marseus te dén pie a hacerlo owo

Aclaración: Marseus tiene mi visto bueno para dar por hecho que vio algo que ocurrió en otro mis temas en el que él no roleaba pero que fue una situación llamativa en un lugar público con testigos y por ello fácil de recordar (recuerda que fue al atardecer hace cinco días y que Fon no se veía en absoluto como policía, iba de civil)
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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Dom Ene 27, 2013 1:14 am

Marseus no era de ir a la policía, odiaba ir, de hecho, puesto que siempre que estaba en a estación estos le miraban con detenimiento al saber que su local estaba bajo el cuidado de los Blade y que de seguro sabia información que podrían requerir y sacar con “facilidad”….o eso esperaban, por lo que aquella mañana, especialmente fría, no era muy alentadora que digamos.

Se levanto temprano, si quería hacer el trámite de las licencias de Das Haus, sabía perfectamente que debía ser uno de los primeros o las filas serian tan largas que terminaría por regresar en la tarde, desperdiciando el valioso tiempo que tenia para dormir durante el día, sin contar que hoy llegaban los productos, bebidas y demases, por lo que debía estar quisiera o no en el local nocturno del que era administrador.

- Ahh….esto es una molestia….-susurro para si mismo una vez vestido de punta en blanco con sus pantalones de tela, botas de piel, camisa, chaqueta y encima un abrigo y un gorro de piel, todo proveniente de su natal Rusia, así como le gustaba que fuese, tomando luego de ello sus llaves y documentos para salir y tomar su Land Rover y dirigiéndose al centro de la ciudad.

Le tomo algo de tiempo, debido a que, encima, había tráfico y de esos de los que es muy difícil salir a menos que tengas una motocicleta, y más aún con una camioneta como esa (días en los que se arrepentía de haberla comprado), por lo que termino llegando algo más tarde de lo que imaginó, estacionándose a un par de cuadras y seguir el resto del camino a pié, mirando como mas y más gente llegaba a la estación.

Entro con un paso casi gatuno de tan silencioso, siempre era así, y solo al verse dentro del edificio se saco sus gafas para el sol para poder ver mejor. Las filas, como pensó, eran bastante menores a lo usual, pero aun así le tomaría tiempo salir de allí y para más, 3 de los policías ya le habían visto e identificado, sin sacarle un ojo de encima. No podía descuidarse, cualquier error y de seguro lo iban a interrogar, aun si su expediente era impecable y más de alguna vez había visto policías divirtiéndose en Das Haus.

- Disculpe, Ayer me dijeron que podrían atenderme de inmediato.-dijo educadamente a uno de los cajeros, saltándose la fila que correspondía, a lo que las miradas y cuchicheos en desaprobación no tardaron en aparecer- Espero no le incomode, se que ellos han hecho fila, pero ayer me dijeron que viniese por la hoy mañana y veo que la persona que me atendió no se encuentra.

-Lo siento señor, debe esperar, como todos los demás-dijo la cajera sin ánimo en absoluto.

- Ahh…-suspiro y se cruzo de brazos “maldito sistema” pensó y rodo un poco los ojos casi imperceptiblemente, cuando vio que uno de los policías comenzaba a acercársele. Debía hacer algo rápido….
Y entonces le vio. Ahora iba vestido diferente, pero jamás olvidaba una cara y era perfecto para la ocasión, sabía que si los policías le veían hablando con alguien más dejarían de molestarle, así que se acerco a la fila de al lado y le sonrió a Fon.- Usted es el joven héroe de hace unos días ¿me equivoco? Me parece no haberle visto en Steinburg-dijo intentando entablar conversación con él, con una sonrisa amable en sus labios- Soy Marseus Ivanov, es un placer-saludo al ver que este le miraba, algo extrañado tal vez por lo inesperado del saludo- ¿Podría saber cuál es su nombre?
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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Dom Ene 27, 2013 2:29 pm

Sus manos enseguida se volvieron tibias con el calor agradable del ambiente, pues se había despojado igualmente de los guantes y los guardó en uno de los bolsillos de su abrigo en su espera de que le tocase el turno en la ventanilla. No parecía tardar mucho en avanzar, lo cual agradeció internamente, aunque tampoco es que tuviese una gran prisa pero siempre daba buena imagen llegar a una cita un poco antes de la hora. Y en temas laborales, daba más profesionalidad.

No obstante, los ojos de Fon se alzaron de la pantalla de su móvil hacia la cola de la ventanilla de al lado al sentir unos pasos seguidos de varios cuchicheos quejosos. ¿Alguien se andaba saltando su turno?

Fue imposible no fijarse en el cabello y la indumentaria de aquel sujeto, como tampoco lo fue el ser consciente de que varios policías no le quitaban ojo de encima y no precisamente como si tuviese encandiladas sus hormonas. Si fuera un pandillero —cosa que consideraba a lo que allí eran llamados "mafiosos"—, no estaría allí y menos llamando la atención de aquella manera.

Trabajaba en zona de bandas, en alguno de los locales considerados "seguros" para pisar en dichos lugares, propietario seguramente viendo la ventanilla en la que estuvo intentando gestionar. Su aspecto y la calidad de su indumentaria diría que cobraba bien, muy bien. Ese tipo de sitios movían demasiado dinero e información, razón por la cual debía de haber sido blanco de atención de algunos agentes allí presentes y debía de llevar bastante en el negocio, se notaba su incomodidad en el lugar.

El joven policía no intervino, la mujer que atendió al albino en la ventanilla se encargó de hacer su trabajo y mandarle a esperar como a todo el mundo.

Lo que no esperaba Fon era que aquel sujeto —que se le hizo familiar en el instante en que se dio la vuelta y le vio la cara— se acercara a él y le diera conversación como si nada. Sus ojos azules se desviaron a un lado, viendo fugazmente a los policías.

Ya entendía lo que el otro pretendía...

Ser policía en esta ciudad ya es un acto heroico en si —respondió con su seriedad habitual, haciéndole ver con ello que no sabía a qué heroicidad se refería.

Con ese comentario, el peliblanco acababa de dejarle claro que movía mucha información en aquella ciudad. ¿Quién demonios te dice que no te ha visto en una ciudad tan grande si no es porque sabe quién está dentro de ella? Debía cuidarse de la información que le soltaba a aquel tipo pero no podía ocultar su empleo.

Ya no.

Sin embargo, contactos informadores siempre venían bien para su propio trabajo, quizás si le seguía el juego y se mostraba más "amigable" ambos conseguirían tarde o temprano lo que querían...

Fon. El placer es mío, Marseus —respondió de forma escueta pero educada sin cambiar su actitud seria ni tenderle la mano para estrecharla. Eso de presentarse como si nada no iba con él si no estaba trabajando —se notaba que Marseus tenía mucha experiencia de cara al público por ello—, como tampoco lo era buscar contacto físico si no se lo ofrecían antes.

No le dijo su nombre completo ni su apellido tal y como el otro hubo hecho, sino el cómo era llamado como civil en su vida normal.

Intentaba ser visto como persona y no como policía.


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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Dom Ene 27, 2013 5:52 pm

Marseus le quedo mirando unos instantes tras esperar su respuesta…Definitivamente ese sujeto tenía que ver con los policías, era obvio, los mafiosos ni muertos se habrían metido allí con tanto resguardo a menos de que fuese necesario o venir arrestados, porlo que supuso que era….”perfecto” pensó, pero su amable sonrisa no se salió de su rostro ni por un instante.

-A de ser policía, supongo….-dijo como si nada tomando un número para la fila las cosas eran más fáciles así, además se pasaría el tiempo con rapidez si hablaba con alguien aun que debía tener cuidado…los policías no eran tontos, de hecho eran increíblemente astutos y del más mínimo error te sacaban información de solo dios sabe donde- Solo un policía sería tan desconfiado y descortés como para no decir su nombre completo cuando alguien se presenta, Fon, pero…ah de ser nuevo, su pongo, ni no, le habría conocido de solo verlo. -sabia que acababa de soltarle información de nuevo, pero no importaba, ya había entablado conversación, así que era lo de menos, pero no le daría más, se volvería mucho más cuidadoso.

Se saco su abrigo al entrar finalmente en calor gracias a la calefacción de lugar, quedando con su traje blanco con líneas finas grises dando textura y su camisa celeste pálida que combinaba a la perfección con sus ojos del mismo tono. Por donde lo miraras Marseus era sin duda muy guapo y destacaba, además que dejaba en claro que no tenía miedo de ser quien era y tal vez eso era lo que más le molestaba a la policía que no dejaba de observar cada movimiento que este realizaba; la soberbia de venir a la estación sin siquiera intentar ocultar su posición, de hecho, varios sujetos en las filas le reconocieron de inmediato cuando se quitó el abrigo; algunos incluso pusieron expresión de molestia debido a sus deudas con él y Marseus lo sabía, a lo que solo les respondió con una leve sonrisa con sus ojos cerrados.

-Quién diría que un policía tan joven salvaría a un gatito de en medio de la carretera, eso es tener un corazón muy noble.-habló calmado una vez más con Fon, mirando que las filas comenzaban a moverse una vez más-Eso no es algo común en esta ciudad. Por si no lo sabe…aquí cada quien se cuida por su cuenta…-dijo esto algo más serio y en un tono más bajo – Incluido animales….-dio una leve risa, pero no en burla ni nada, solo había recordado algo- Creo que los policías se han ganado un admirable compañero. -elogio sincero, a esta ciudad le hacían falta policías como él.
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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Dom Ene 27, 2013 8:34 pm

Fon no le respondió, se limitó a seguirle sutilmente con la mirada cuando Marseus tomó un número para la cola de al lado. Tampoco se inmutó cuando el albino le llamó desconfiado y descortés en toda su cara de forma despreocupada. Educación extrema, altivez y sin mucha preocupación por ofenderr a alguien con sus palabras aunque no sonaran a reproche. Demasiada seguridad para un hombre con un atractivo que podía hacerle acabar en el mercado de trata de blancas en menos de lo que canta un gallo... No había duda, debía de ser de clase alta o haberlo sido alguna vez. Y tenía contactos con pandilleros, ninguna duda al respecto.

Lo que aún no terminaba de averiguar era con cual de los dos bandos.

Los policías se conocen por su apellido, no por su nombre —le aclaró, no para negar su empleo sino para hacerle ver de nuevo que le hablaba como civil. Fon le tuteaba aun cuando el albino no lo hacía, no le trataría con más respeto del que consideraba debía tenerle. Parecía más joven, pero por la marcada de los músculos de su cuello diría que Marseus estaba mucho más cerca de los treinta que él—. Quien no es así en este lugar es que está muerto, tiene altas probabilidades de estarlo pronto o tiene las espaldas demasiado cubiertas.

Le asestó aquellas palabras con la misma tranquilidad con que hablaba el otro, insinuándole de aquella manera que estaba en conocimiento de su situación a pesar de ser la primera vez que cruzaban palabras.

Arrogante. Era esa probablemente la palabra perfecta para describir la actitud que Marseus tomaba con los policías que no dejaban de mirarle de un modo u otro. Ninguno bueno para la opinión de Fon, aunque en parte podría llegar a entenderles. Oh, uno menos en su fila, bien, ya solo tenía dos por delante de él.

Así que se refería al incidente con el gatito en la carretera el primer día que estuvo en el país, ahora sí que le recordaba. Marseus era una de las muchas personas allí presentes en el cruce y que no hicieron nada por sacar de allí al animalito. No es que le hubiera prestado especial atención a su persona en ese instante. Pero un hombre albino era algo que llamaba mucho la atención. Que fuera atractivo era lo de menos...

Sí, seguro... —musitó con sorna ante eso de que cada uno se cuidaba por su cuenta allí, desviando la vista a la ventanilla. No estaba acostumbrado a que alabasen un acto que él consideraba obligación ciudadana.

Tampoco podía decir que le disgustase, claro. Solo era un poco vergonzoso.

Volvió la vista al albino cuando éste rió un poco, sin entender dónde estaba el chiste. Parpadeó un par de veces sin entender y tuvo que girar de nuevo la cabeza a la ventanillas porque notó que sus mejillas tomaban más calor del debido. Aquel halago, aunque innecesario, debía admitir que internamente le hizo sentir un poco más animado a comenzar en aquella ciudad corrompida hasta la bandera.

No juzgues un libro por la portada —le pidió, intentando pensar en otras cosas para recuperar el color normal de su cara—. Esas cosas no se saben hasta que no se llega al final.

Fon no era dado a malpensar, por lo que de seguro no fue consciente del doble sentido —sexual— que podrían tener esas palabras...

¿Puedo saber por qué le pusiste ese nombre a tu local, Marseus? —preguntó entonces como si nada volviendo a mirarle, para confirmar lo que rondaba por su cabeza.



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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Dom Ene 27, 2013 11:07 pm

Miro a la fila que le correspondía unos instantes, quedaban 3 personas y luego él, y era de sorprender la velocidad con la que hoy estaban atendiendo, habían de ser asuntos pequeños, supuso, por lo general las filas tardaban horas en avanzar…bueno, por lo menos lo de él sería algo más extenso, la patente del local, la licencia de alcoholes y distribución de comida, la música, los contratos todo….ahh… de solo pensarlo se que quitaba el ánimo, pero amaba tanto su local que hacer eso una vez al año era lo de menos.

- Comprendo, pero aun asi suelo tratar a las personas de usted, no es solo por que sea "policia" que hago aquello y le hablo de esta manera, Fon, encuentro que es descortes tratar a las personas que acabamos de conocer de "tu" aun que no me molesta.-le miro a los ojos, examinando su rostro con la vista, sus facciones eran sin duda de uno, pensó, y admiro mucho su educación, era un policía de los buenos “lindo” incluso paso por su mente pero negó un poco.- Y se que se pregunta…”Estando allí, porqué no hiciste nada por ayudar al animalito en peligro hasta que llegué yo” o algo así… -Coloco uno de sus dedos en sus labios como diciendo un secreto- [color=#5770ff]la verdad soy alérgico a ellos-le cerró un ojo con un toque seductor, para luego retomar aquella actitud pacífica y educada que durante todo el tiempo había estado mostrando- El pelo de esos animalillos hace que no deje de estornudar.

Y tras ello vino un pequeño silencio. Por lo menos los policías habían dejado de prestarle atención, por lo visto algo había pasado y la seguridad había bajado, de manera que Marseus se sentía mucho más cómodo así, notándose esto en sus movimientos mucho más fluidos y menos calculados.

Ahora solo quedaban 2 personas en la fila, cosa que él agradeció de inmediato mirando la boleta con su número, a este paso se iría muy pronto…a menos que algo se lo impidiese claro.

- Es demasiado tímido, Fon, siendo que está en la estación en la que pronto será su segundo hogar -dijo de manera casual tras un tiempo al ver el timido sonrjo que había aparecido en las mejillas del policía, y luego le miro cuando el dijo que un libro no ha de ser juzgado solo por su portada y al fin una expresión de sorpresa se vio en su rostro durante unos instantes- bellas palabras, y he de decir que pienso de la misma manera…pero por desgracia son muy pocas las personas que suelen leer los libros y por ello solo se dejan llevar por lo que pueden ver en las portadas… -haciendo caso omiso al doble sentido del comentario que él si había entendido, ya que esto no iba al caso de la situación en la que se encontraban- Si quiere saberlo…yo prefiero darme mi tiempo para leer página por página cada libro lentamente… -y sin querer su voz volvió a sonar con un dejo de seducción a lo igual que su dulce sonrisa en sus labios, por lo visto era algo sumamente propio en él; pero ciertamente un encanto que podía ser de doble filo y que por lo visto Marseus sabia utilizar, pero del que no estaba haciendo uso en ese momento.- ¿y que porque le puse así? Oh, pues yo no soy quien le ha puesto el nombre, compre el local como ya estaba y mantuve su nombre original así que sinceramente no se a que se refiere.
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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Lun Ene 28, 2013 2:27 am

Vaya con el principito sabihondo, estaba visto que ahí Fon no era el único desconfiado. Tanta educación pero seguía recriminándole su supuesta descortesía. Marseus no era alemán, no al menos de nacimiento. Su forma de expresarse, de una forma tan altiva y a la vez cortés era más propia de la cultura rusa, de seguro era uno de los tantos emigrantes que tarde o temprano acabaron en Steinburg.

No le apartó la mirada cuando el albino empezó a escrutarle el rostro, ¿qué esperaba ver? Fon se mantenía serio y estoico, aguantando lo incómodo que era esa sensación de ser observado en silencio. No pudo evitar alzar una ceja incrédulo ante el dato personal que le dio a raíz de una pregunta que en absoluto se hizo en ningún momento, ¿qué le importaría a Fon lo que hicieran los demás?

No ayudar a un gatito era una crueldad, no un delito.

Marseus había conseguido su propósito pero Fon no y eso no le agradaba. Y que le remarcase —de nuevo— su condición de policía junto a su momento incómodo le hizo girar el rostro y mirarle con el ceño fruncido pero sin poder borrar el rubor de sus mejillas.

La lectura no creo que esté entre tus hobbies, Marseus —le espetó entornando los ojos, volviendo a recuperar el color sin captar su insinuación inconsciente. No gustaba de que el otro creyera leerle tan fácilmente. Fon no era tímido. Y tampoco sentía que allí tuviese hogar alguno—. Si lees demasiado lentamente, se te puede escapar el verdadero significado de las palabras...

Fue una forma sutil de decirle a Marseus que quizás estaba haciendo demasiadas suposiciones sobre él sin pasar más que del concepto de "policía" en que lo tenía encasillado y eso podía hacer que muchas de ellas fuesen equivocadas.

Justo cuando miraba de nuevo la hora, se marchaba otro más de su cola y la mujer que estaba antes que Fon se adelantó a la ventanilla. Aún andaba bien de tiempo.

Lo suponía —murmuró, mirando de reojo a la mujer hablando con el hombre de la ventanilla—. El nombre de un local dice mucho de un negocio y de aquel que se lo otorgó.

Pero antes de que pudiera decir nada más, vio que al la chica delante suya se retiraba y era al fin su turno.

Discúlpame —se excusó Fon con Marseus enseguida, avanzando con paso regio y firme hacia la ventanilla y miró al hombre que allí había, diciéndole en el impecable alemán sin acento alguno de su idioma natal—. Buenos días, Lei Fon Lattener, tengo cita a las nueve en punto.



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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Lun Ene 28, 2013 8:10 pm

Era de saber que Fon no estaba disfrutando de su compañía y eso le molesto un poco. En su rostro había pequeñas señas, aun en su estoicidad, que le decía lo incomodo que se sentía hablando con él. “Que tímido” no pudo evitar pensar con una sonrisa en los labios, era eso o era demasiado desconfiado con los demás, pero daba igual, de sobra sabía que intentaría marcharse tan pronto consiguiera llegar al extremo de la fila y tocase su turno.

Suspiro un poco, ya bastante más tranquilo que antes, pero no por ello bajando su guardia, aún habían demasiados policías que le tenían bajo escrutinio como para darse el lujo de cometer alguna estupidez y oh no, el no lo haría, además el policía le llamó la atención, era “interesante” a su parecer, sobre todo por su obvio acento americano y esos ojos que quisiera o no parecían los de un niño metido en juego de adultos.

-Ciertamente la lectura no es una de mis aficiones predilectas, debido a que no tengo el tiempo suficiente como para leer así como quisiera….Pero siempre he valorado bastante la opinión de los jóvenes al respecto y puede que tenga razón, Fon, en que a veces puede que el verdadero significado se escape a mi entendimiento-desvió la vista un momento, solo una persona más y sería su turno en la fila de al lado-Mas, me está dejando en claro que no quiere ser tachado como el típico policía al que estamos acostumbrados en Steinburg. –Sonrió para él poco antes de que fuese su turno- Espero que así sea….Ya tengo suficiente con siempre ver lo mismo, esta ciudad necesita algo de espíritu joven y menos corrupción en las filas de quienes dicen ser “guardianes” de la justicia.- Fueron sus palabras antes de que viera que era su turno en la fila de al lado, casi al mismo tiempo que Fon le dijese “discúlpeme” para ir a atender sus propios asuntos.

Marseus se acerco a paso tranquilo hasta la ventanilla y comenzó a hablar sobre las patentes que venía a renovar, sacando de su billetera un montón de papeles. Decía que las fechas vencían dentro de una semana y que quería renovar antes del plazo, a lo que la cajera accedió sin hacer demasiado tramite, pero le miraba con precaución. Saco unos timbres y tecleo en la computadora ingresando los datos que Marseus le iba dando para luego cobrar una suma considerable debido a la cantidad de patentes que este acababa de renovar; no obstante el peli claro no pareció siquiera inmutarse y pago todo en efectivo, para luego tomar todos los papeles que la cajera le había entregado y guardarlos en su bolsillo.

Su alivio era notorio y agradeció con cortesía a la joven que le atendió, viendo como la mayoría en la fila respiraban algo molestos debido a su demora. No podía hacer nada, debía renovarlos todos y estos eran un montón, pero no hizo caso a los comentarios que hicieron, una mirada fulminante sirvió para acallarlos a todos.
Se dirigió a la salida pero al ver que había comenzado a nevar, se dio el tiempo de colocarse su abrigo una vez más, sus lentes y su gorro de piel.

Fue entonces que notó que había olvidado darle su tarjeta al joven policía, por lo que se sentó en una de las bancas en la sala de espera a aguardar que este terminase sus propios tramites antes de abordarlo una vez más. No era algo de vida o muerte, claro está, pero según él era una enorme falta de educación no dar su tarjeta de presentación, menos siendo dueño de un local como Das Haus, así que se quedo allí, esperándole.

-Joven Fon-le llamo cuando vio que este finalmente había terminado de hacer sus preguntas a la cajera.- Creo que olvide entregarle esto cuando le hablé al inicio-De una bella caja de plata, sacó una tarjeta con su número y el numero del local, el nombre de este y del dueño (el, claro está) además de la dirección en donde quedaba. Era obvio que era territorio Blade.- Si algún día tiene libre y está agotado o simplemente desea pasar un buen tiempo y relajarse, venga a Das Haus, estaré encantado de verle….claro está, valla como civil, no sería agradable para usted adentrarse en ese territorio vestido como policía.-diciendo esto último en un tono bastante más bajo a precaución, de manera que solo ellos escuchasen, pero en el tono más tranquilo del mundo, como si fuese algo completamente normal.


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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Mar Ene 29, 2013 2:39 am

¿Cómo sacarle partido a una persona a la que quieres acercarte pero que no para de hacer suposiciones incorrectas sobre ti mismo? Quizás era mejor así, no podía confiar en Marseus a las primeras de cambio sabiendo de su contacto con las mafias pero sí que podía confiar en que era más listo que él.

Eso le daba cierta ventaja en según qué situaciones y mientras no pudiera estrechar relación con el albino, era mejor así. No podría quejarse nunca de que le hubiera mentido en ningún momento, si algo caracterizaba a Fon es que era sincero aunque a veces pareciera lo contrario y precisamente por eso solía no ser muy bueno socializando.

A nadie le gustaba que lo dejasen como idiota u oír las verdades a la cara.

El joven policía no tuvo ocasión de responderle puesto que vio que al fin era su turno en la ventanilla y se disculpó por ello con su improvisado acompañante, para no perder tiempo en acercarse e identificarse ante el hombre que le atendió.

Mientras los rápidos dedos ajenos tecleaban en el ordenador para verificar las palabras de Fon, éste buscaba su placa y pensaba en las palabras de Marseus. No soportaba que le hablasen como si fuera un niño que acabase de entrar en un mundo de hombres porque siempre fue más maduro que la mayor parte de los adultos. Pero más aún le desagradaba que Marseus hablase de esa manera tan despreciativa del cuerpo de policía de aquella ciudad.

Era algo bastante desmotivador e insultante que los ciudadanos hablasen de su desconfianza por los agentes de la ley en la propia comisaría...

Y aunque Fon no sintiera apego alguno a Steinburg, ahora era su ciudad.

Aquí está, departamento de homicidios, ¿cierto? ¿Me enseña su identificación, por favor? —le dijo el hombre de la ventanilla cortés.

Fon le enseñó la placa junto a la identificación que le acreditaba como detective de homicidios. El hombre tecleó el número de su documentación y confirmó su identidad.

Gracias, todo en orden. El secretario Kofman se reunirá con usted al final de aquel pasillo para enseñarle las instalaciones —le señaló el lugar indicado, haciéndole luego un saludo propio de los policías, similar al de los militares con la mano junto a la frente—. Bienvenido a Steinburg, detective Lattener. Tenga un buen día.

El estadounidense guardó su placa y miró en dirección que le señalaban. Marseus estaba ya tramitando sus documentos. Volvió la vista de nuevo al hombre de la ventanilla e hizo el mismo gesto.

Gracias, usted también —afirmó Fon con la cabeza de forma educada, alejándose de la ventanilla.

Caminó hacia el pasillo que le fue indicado pero al no ver nadie aún al fondo —supuso que porque aún faltaban varios minutos para su cita—, optó por ojear un plano indicador de las zonas del edificio para poder empezar a ubicarse.

Al escuchar su nombre, viró la vista a un lado sin girar la cabeza. Marseus se encontraba a su lado de nuevo.

Solo Fon, por favor —le pidió de inmediato antes de dejarle continuar hablar. Aquel "joven" antes de su nombre le parecía tremendamente ofensivo dada la juventud de Marseus.

Se volteó mientras bajaba la vista hacia la tarjeta que le ofrecía Marseus, tomándola para disponerse a observar los datos en ella. Una de sus cejas se alzó sin mirarle al escuchar sus palabras y ver al fin el local del que era propietario. Zona sur.

No, definitivamente, Marseus no eligió el mejor lugar para poner un negocio...

Entonces, Fon se guardó la tarjeta y alzó la vista en busca de los ojos del albino, mirándole de forma directa y penetrante mientras le susurraba de igual forma tranquila:

El día en que no tengas que susurrar para hablar de tu negocio empezaré a tomar en cuenta tus consejos —se separó de él y volvió a tomar un tono normal para decirle antes de darse la vuelta y marcharse—. Ten un buen día, Marseus.

Fon le había dicho de forma sutil con aquellas palabras que no aceptaría consejos de alguien que ayudaba al crecimiento de una mafia en vez de erradicarla, como él intentaba hacer.

Sin embargo, había algo que no sabía Marseus de él.

Pero ya le daría la sorpresa en otra ocasión...

Ahora tenía una cita que atender, por lo que al ver al fondo del pasillo que una puerta se abría y un hombre accedía a la sala de oficinas a través de ella, Fon se le acercó a preguntarle de forma seria pero educada.

Disculpe, ¿el secretario Kofman?



Spoiler:
Aclaración: Fon NO tiene acento americano al hablar en ningún idioma excepto en inglés (habló alemán todo el tiempo). Lo aclaré en el post anterior pero parece que no se entendió, así que lo vuelvo a aclarar owo

Axel puede ya entrar cuando guste, Marseus me ha dicho que él ya sale del tema x3
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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Miér Ene 30, 2013 2:15 am

“Insolente” Esa era la palabra con la que definitivamente le habría de catalogar Marseus. La actitud de Fon no le había gustado nada y, a pesar de que en un inicio pensó que seria diferente, solo con el oír sus últimas respuestas su sonrisa desapareció de inmediato, colocándose serio, algo poco común en él, y eso no era bueno…pero daba igual de todas formas ya había terminado sus asuntos y solo debía irse.

- El día en que hablemos fuera de este lugar y yo me sienta más comodo con usted, hablare sobre él con orgullo y en voz alta, joven Fon-recalcando estas últimas palabras a la par que se colocaba seriamente sus lentes, para darle la espalda.
No era una persona fácil de sacar de quicio, sin embargo Fon lo había logrado. Para él hablar de “joven” y “señor” o usualmente dirigirse a las personas de “usted” era algo meramente que le habían inculcado desde su infancia, que le corrigieran…era algo que no era de su agrado, pero usualmente aquello no le habría molestado, lo que realmente le molesto fue el hecho de que dijese que tomaría sus consejos solo cuando pudiese hablar en voz alta sobre su negocio….”¿Y dejarme caer en manos de los policías?” Decir o siquiera nombrar sobre que trataba su negocio o el nombre de este o algo referido a este dentro de la estación era suicidio. Era la prueba y el paso en falso que todos esperaban allí para apresarle. Además el no pertenecía a la mafia, que era peor ya que no tenía a nadie que le ayudase…. realmente estaba solo, a pesar de estar ubicado en territorio Blade…

En fin, no quería estar de malas ese día, así que se encogió de hombros y salió de la estación en busca de su auto, encendiendo un cigarrillo, mientras tdos aquellos pensamientos le pasaban por la cabeza, pero daba igual…no era el único que le había hecho lo mismo….

- “No juzgues un libro por su portada”…..que gracioso que él lo haya dicho…siendo que me juzga exactamente de esa manera….- susurro para sí, subiendo a su auto y alejándose finalmente de dicho lugar algo decepcionado.

Spoiler:
Nota de la User(?): Disculpen a Marseus ._. creo que se molesto un poco…pero nahhh se le pasara después, no lo pesquen es HEZPEZIAL XD!!
Ahora si, Axel puedes seguir con el post sin problemas ;3 y gracias por dejarme participar n.n)/

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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Miér Ene 30, 2013 3:50 am

Dar un "tour" aun miembro de la policía nuevo.... no era para nada común dentro de la comisaría. Cada hombre se acoplaba a como pudiese dentro de sus propias zonas de trabajo y ya si quisiese, curiosear en las cada rincón de los edificios. No obstante, este caso era especial y por lo tanto había que hacer un cierto trato especial. Axel miró su curriculum y entonces comprendió el por qué debía hacerlo. Claro que tampoco es le importase hacer el trabajo o no hacerlo, sea quien fuese le mostraría la comisaría con gusto y sin réplica.

Así pues, aquel día en que se acordó la cita tuvo que levantarse más temprano para preparar ciertos documentos pues aprovecharía a ir entregándolos conforme el tour se iba dando. Vestido con unos zapatos bien boleados color negro, pantalón oscuro, camisa de manga que llegue a los codos color verde fuerte acompañado de una corbata negra y un chaleco por encima de todo, de aquellos que casi ya nadie usa hoy en día, llega a las oficinas abriendo la puerta de aquel pasillo siendo exactamente las 9 en punto, Axel era muy puntual y por lo visto, el nuevo detective también lo era.

Llevó todas las carpetas, hojas y folders de diferentes colores y grosores que llevaba en las manos a un solo brazo para tenderle el otro a forma de saludo y sonreír suavemente ante al otro - Efectivamente, un placer y bienvenido a la comisaría Detective Lattener. Si gusta puede llamarme Axel, como la hacen todos los demás - se presentó de forma educada sin hacer mucha presión al momento de saludarle de mano - Si está listo, por favor, entre - Se hizo a un lado para que pasase por la puerta que no había cerrado adornada por un letrero que decía "Sólo personal autorizado".

Tras esas puertas se encontraban las oficinas que no estaban destinadas a la atención pública. - Detrás de estas ventanillas de atención publlica se encuentran las oficinas que realizan muchas diferentes tareas dentro de la comisaría - Dijo sólo en el momento en que vio pasar al detective, cerrando la puerta tras de él sin moverse aún.

Dentro de esa puerta se podía observar varios escritorios, todos llenos de hojas, informes, carpetas y detalles personales. Hombres y mujeres se mantenían ocupados. Sentados o platicando o caminando, unos atendiendo llamadas, otros escribiendo en los ordenadores, otros aparentemente relajados - Esta área siempre es muy activa - agrega.
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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Miér Ene 30, 2013 5:43 pm

Marseus tenía miedo. Pretendía hacerle creer que se sentía seguro, importante y orgulloso de su negocio pero si era incapaz de hablar siquiera en voz alta de él en una comisaría es que las cosas no estaban tan limpias como debieran. El estadounidense sabía que lo incomodaría con sus palabras, que probablemente le juzgaría antes de tiempo como hubo hecho nada más verle salvar a un gatito o por saberlo policía y que tenía altas probabilidades de que eso ocasionase un comportamiento hostil como el ocurrido. Fon ya estaba acostumbrado a eso, muy poca gente le entendía cuando hablaba.

Por eso no lo hacía a menudo.

Sin embargo, su trabajo implicaba socialización además de inteligencia e investigación, por lo que no podía vivir aislado de la gente. A pesar de que no le entendieran, le juzgasen o le ocasionase algún mal sin necesidad, el detective Lattener sabía que estaba haciendo lo que debía hacer.

Solo quería que nadie tuviera miedo en su ciudad.

Fuera como fuese, no podía entretenerse más tiempo. El albino optó por marcharse y Fon hizo lo propio dada la hora que estaba a punto de llegar. Puntual como siempre, en cuanto vio entrar a una persona por la puerta que le indicaron la abordó de la forma adecuada para confirmar que se trataba de la persona que le acompañaría.

Sabía que no era habitual el hecho de acompañar a un empleado por el edificio mostrándole las zonas en su primer día pero su departamento había hecho un gran sacrificio concediéndole el traslado y supuso que su formación y su intachable expediente le concedía ese privilegio. No se podía quejar por el momento del trato recibido hasta ahora por sus compañeros.

Solo esperaba que eso pudiera continuar así por mucho...

Gracias, el gusto es mío —afirmó con la cabeza cortés sin sonreír pero sin mostrarse hostil en momento alguno y le estrechó la mano que le ofrecía el secretario Kofman. Se le iba a hacer raro llamar por su nombre a un compañero de trabajo nada más conocerlo, pero no quería resultar descortés y poco integrado—. Como usted desee.

Soltó su mano y accedió a la sala que quedó abierta tras la puerta de personal de la comisaría, deteniéndose dentro y comenzó a hacer un rápido barrido del lugar mientras esperaba que Axel se reuniera junto a él de nuevo para escuchar sus explicaciones.

Fon no le ofreció su ayuda en momento alguno con las carpetas y documentos que portaba el secretario. Concluyó que no la necesitaba, era un hombre grande y fuerte que debía de estar acostumbrado al trabajo duro. Así que Fon se mantuvo en silencio observando el sitio, deduciendo el tipo de documentos y servicios que allí se veía que llevaban a cabo. Seguramente denuncias, llamadas, expedientes de casos de robo, desaparecidos y cosas por el estilo, nada muy diferente a su anterior lugar de trabajo.

Aunque había más movimiento allí que en Nueva York, eso estaba bien.

Señal de que la gente trabajaba como debía y no se la pasaba rascándose la barriga perdiendo el tiempo sin hacer nada.

Eso está bien —musitó de forma escueta y comenzó a caminar por la sala esperando que el secretario hiciera lo mismo para seguir el recorrido y hacerle perder el menor tiempo posible si tenía trabajo, como su carga indicaba—. ¿Debo estar informado sobre algo relevante de esta zona?

Moría de ganas por ser llevado al pasillo de los departamentos especializados de investigación, su verdadero lugar de trabajo.


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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Jue Ene 31, 2013 8:40 pm

Caminó justo a su lado tras cerrar la puerta y sonrió levemente mirando hacia adelante - Si, por supuesto - Inició respondiendo su pregunta mientras dejaba una carpeta en uno de los escritorios a su lado cruzando apenas miradas con el que estaba sentado en dicho escritorio ya que por lo normal no entablaban conversación y apenas algunos les contestaban con un "gracias" o una que otra maldición al llegarles más trabajo - En estas oficinas puedes encontrar todo tipo de información muy variada, por ejemplo, los casos de asuntos menores de los clientes en el día, información financiera del personal así como archivos y perfiles, cartas y correos que la gente manda a la central, base de datos de la organización de la comisaría entre otras cosas - Tras haber entregado unas varias hojas en diferentes sitios y diferentes personas al mismo tiempo que hablaba, llegaron al final del pasillo donde había un mueble de madera, algo viejo pero completamente lleno de carpetas y cajones con pequeñas hojas varias - Tengo una copia de los datos electrónicos en mi propio ordenador (cuando los oficinistas hacen bien su trabajo) pero es mas facil encontrar quien te pueda ayudar en estas oficinas... Los datos que no pueden ser electrónicos como cartas y algunas facturas, puedes buscarlos en este estante, las carpetas están divididas en las áreas diferentes de la comisaría y a su vez, están divididas en periodos de 12 meses por carpeta.... ahm, hay veces que los documentos se traspapelan o aún podrían encontrarse en cualquiera de los otros escritorios.... pero igualmente cualquier persona que trabaje en esta área puede ayudarte -

Hizo una pausa por un momento dejándole ver lo que el nuevo quisiese ver, tranquila y calladamente. Si tendría una pregunta, se la resolvería en el momento y después haría una nueva pausa para que pensase más preguntas. Sólo hasta que le viese seguro del área entonces es que continuó hablando.

- Si no tiene más preguntas, el área continua es donde usted tendrá su oficina y probablemente trabajará la mayor parte del tiempo. - Continuó caminando hasta llegar a una puerta blanca con un dispositivo conectado a un lado. - Aquí necesitará hacer uso de la tarjeta electromagnética que se le proporcionará en.... uhm...... 4 horas aproximadamente, junto con una copia de la llave del cajón de su escritorio. Deberá pasar la tarjeta en este sensor y colocar su dedo pulgar en esta pantalla. Usted estará en la base de datos en aproximadamente 2 horas - Dicho esto, Axel hizo exactamente lo que dijo mientras le explicaba, pasando su propia tarjeta sobre un sensor y su dedo en la pequeña pantalla. En seguida se escuchó un "clic" de que la puerta estaba abierta y podían ya ingresar en la siguiente zona. Axel abrió la puerta esperando a que el detective pasase primero. A simple vista no se podía ver nada pues había un pasillo y una sola puerta muy a lo lejos.

Axel en todo momento se mantuvo serio, un poco sonriente pero no demasiado. Los cuchicheos y murmullos que se escuchaban de sonido ambiental en la oficina al verle con "el nuevo" le incomodaban ligeramente pues podía sentir las miradas en él y el dtective Lattener.... pero.... intentaba hacer que no le afectase mientras hablaba.

- ... Por cierto... esta área es muy grande.... no se si guste ir a cada lugar para verlo o solo saber una pequeña explicación e ir directamente a su área especializada - Acomodó un poco sus papeles y carpetas tras cerrar la puerta y los cargó con ambos brazos mientras miraba al otro.
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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Vie Feb 01, 2013 12:24 am

El detective Lattener caminó con su acompañante sin adelantarse en momento alguno, escuchando sus explicaciones mientras sus ojos seguían con discreción su labor de ir depositando carpetas y documentos en los lugares correspondientes. Se mostró serio y tranquilo en todo momento, asintiendo de vez en cuando cuando el secretario Kofman le hablaba para hacerle ver que le escuchaba y comprendía todo al respecto.

Le llamó especialmente la atención eso de que la comisaría recibiera cartas de ciudadanos, pues al menos en su anterior comisaría estaba acostumbrado a que todo era más informatizado o se llevaba a cabo mediante llamadas. No se privó por ello de mirar el rústico mueble que las contenía con detenimiento e interés, recorriendo los documentos y carpetas con la mirada sin tocar nada en momento alguno. Ganas no le faltaban, después de su encuentro con Marseus antes realmente tenía mucha curiosidad por saber lo que tenían que decir los ciudadanos.

Aunque tampoco esperaba que fuera nada demasiado bueno...

Comprendo —afirmó escueto, volviendo la vista hacia Axel al ver que dejó de hablar. Supuso que esperaba preguntas o confirmación de que podían continuar. Bien, tenía cuestiones que hacer—. ¿Es necesario algún tipo de permiso o gestión para consultar los datos de estas oficinas, ya sean archivos materiales o informatizados? De ser necesario sacar algún documento de esta sala o incluso de la comisaría, hacer alguna copia o similar, ¿qué clase de autorización se requiere?

No estaba muy dispuesto a ocultar sus movimientos en la comisaría y menos aún meterse en problemas por ello pudiendo evitarlos. Nunca lo hizo y no pretendía hacerlo ahora, por lo que optó por hacer aquellas preguntas y asegurarse.

Luego de resolver sus dudas, siguió al secretario hasta una puerta con acceso de seguridad. No pudo evitar fruncir un poco el ceño mientras miraba el lector y la pantalla en donde Axel llevaba a cabo lo que le explicaba sobre la forma de traspasar la seguridad y lo que encontraría tras ella. ¿En serio? ¡Cuatro horas para tener dos cosas necesarias para hacer su trabajo! Y dos para estar en la base de datos simplemente, increíble, ahora entendía muchas cosas de aquella ciudad...

No obstante, cerró los ojos por un segundo para centrarse y no dijo nada al respecto de su desagrado ante dicha situación. Su expediente ya debería estar allí por el traspaso, a saber cómo andaría allí el sistema de comunicaciones para tener que esperar tanto para cosas como esa. Ya lo comprobaría, si tenía cuatro horas para perder el tiempo hasta que pudiera comenzar a trabajar podría hacer mil cosas útiles.

Andar de brazos cruzados no era su estilo.

Así pues, se dispuso a entrar al pasillo que se abrió ante ellos para no retrasar al secretario Kofman en sus ocupaciones ni incomodarle llamando la atención de los allí presentes porque a él era el primero al que le incomodaban las miradas y los chismoseos de los ociosos.

¿Cuántas copias hay de la llave de dicho cajón? —le preguntó, yendo hacia la única puerta que se veía al fondo siempre junto a su acompañante.



Spoiler:
Después de que Axel postee, Fon responderá y cerrará ya tema. Cuando abra el siguiente os aviso a ti y a Anex x3
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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Dom Feb 03, 2013 6:03 am

- Puedes llevarte cualquier tipo de documento físico o digital a tu escritorio cada que necesites, por supuesto debes de regresarlo a su lugar cuando termines y de preferencia decirle a alguno de tus compañeros de esta sala por si alguien más también busca lo mismo que tú. Puedes llevártelo a cualquier lado de la comisaría pero nunca fuera de esta ni hacer copias de nada, de hecho algunas bases de datos que yo tengo sólo son de consulta, no puedes hacer una copia de archivos. De cualquier forma siempre puedes enviarme un correo o verme directamente en mi escritorio para acceder a cualquier información - Esperó haber aclarado sus dudas, si no fuese así, aún le respondería todo lo que le preguntase.

Al llegar a la puerta, Axel observó apenas un poco el gesto del detective al principio sin saber a qué se debía. La llegada del detective no era ni cercano la cosa más importante que haya sucedido últimamente como para prestar toda la atención a esto por lo que era normal que el proceso tardase igual que como tardan todos los demás nuevos reclutas. De cualquier forma ésto no lo llegó a pensar el secretario pues al final se había quedado con la duda. Misma duda que le surgió cuando el otro no respondió del todo sus propias palabras que ciertamente no habían sido formuladas a modo de pregunta.

Axel miró hacia todas partes por un momento mientras caminaban por el pasillo - Am.... hay... - Hizo una pequeña pausa para asegurarse de su respuesta - Cuatro copias de su cajón, una para usted, otra la tengo yo y las últimas dos pertenecen al Comandante y al Sargento - Aclaró por un minuto pensando el porqué había preguntado eso.... ¿Será que o confíe en sus compañeros? ... uhm... no, no podía ser eso...

- Vayamos primero, hacia su escritorio y su área de trabajo, eseta se encuentra en esta puerta - Señaló un poco con la cabeza hacia una de las puertas que se veían al final del pasillo pues la puerta de al fondo no era la única que ahora se podía ver. Antes de la puerta del fondo había una pequeña área de espera o de descanso, con apenas 2 sillones y una mesita. Diferentes puertas, todas abiertas, unas hechas de cristal pues la pared también eran de cristal, otras simples y blancas, hechas de madera - Cada una de estas puertas lleva a un diferente departamento de investigación. El de homicidios es por aqui - Justamente en la puerta sencilla, no la del fondo sino otra algo alejada es a donde se dirigía Axel.
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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

Mensaje por Invitado el Lun Feb 04, 2013 3:56 pm

Entendido —respondió formal al recibir la información que requería ante su duda de los permisos para consultar la documentación, centrándose ahora en el funcionamiento del cierre de seguridad y los datos con referencia a su propio traspaso en la nueva comisaría y que no le había gustado demasiado oír.

No se creía más que nadie y no pensó en momento alguno que alguien fuese a pensar eso de saber su desagrado por lo que él consideraba un proceso demasiado descuidado y lento. Quizás Steinburg funcionaba de una forma distinta. En Nueva York, nadie accedía a la seguridad de su comisaría sin su nombre en la base de datos y sus respectivas llaves personales. Ni siquiera un policía trasladado.

Pero de ahí su silencio, no sabía como funcionaba aún todo allí y abriendo la boca o criticando métodos sin comprobar los motivos de ello no conseguiría otra cosa que ganarse antipatías antes de tiempo.

Otra razón más para callar ante la respuesta recibida del secretario con respecto a la llave de su escritorio. ¡Cuatro llaves de un objeto personal! ¿Acaso allí no se fiaban de lo que tenían los detectives en sus cajones? Con lo fácil que era hacer registros sorpresa de vez en cuando...

Fon se limitó a voltear el rostro de forma natural hacia las puertas del pasillo para evitar que su acompañante pudiera ver atisbo alguno de su desagrado en su mirada. No hubo entendido como pregunta su duda sobre si Fon quería ver cada departamento o ir directo al suyo, el joven detective pensó en dejar esa decisión dependiendo de adónde hubiera de ir Axel para hacer su trabajo a la vez que le guiaba.

Pero por cambiar de tema y aclarar su punto de vista, volvió el rostro de nuevo hacia él y le respondió mientras caminaba a su lado:

Con conocer la ubicación de cada departamento y si debo estar informado sobre algo al respecto o en conocimiento de algún nombre relevante es suficiente —aclaró para evitar seguir retrasando el trabajo ajeno si no hiciera falta ir viendo cada lugar.

Afirmó pues con la cabeza cuando Kofman le indicó el departamento concreto al que se dirigían y al menos sintió un poco de expectación por ver su lugar personal de trabajo. Por lo que finalmente le siguió hacia aquella zona.

¿Sus primeras conclusiones?

Axel era el secretario del comisario, eso no concebía duda en su cabeza a pesar de que no se lo hubiesen especificado en momento alguno. Mucha información, trabajo y material confidencial en sus manos.

La gente tenía miedo de los policías, no confiaba en la propia ley, por lo que no debían de estarse haciendo las cosas demasiado bien desde dentro.

Lentitud en los trámites básicos, eso conllevaba desconfianza desde dentro y por eso requerían más tiempo del necesario para hacerlos con seguridad o bien los medios necesarios para llevarlos a cabo eran demasiado obsoletos y anticuados.

El personal parecía eficiente y siempre hasta arriba de trabajo pero siempre tenía tiempo para cuchichear sobre lo que no le debería resultar relevante, su acompañante no fue el único en ser consciente de cómo llamaban la atención en las oficinas.

En fin, una de cal y otra de arena.

A ver qué se encontraba por la zona de los departamentos...




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Re: Un nuevo comienzo I [Priv. Marseus Ivanov y Axel Kofman]

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