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Cambiando la rueda (libre)

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Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Miér Abr 18, 2012 6:30 pm

Chirrió el sonido tras sentir el golpe suave que hizo que el volskwagen se inclinara sobre esa rueda y aparecieran luces rojas en el tablero del auto. Hubiera doblado en otra calle, hubiera ido por la colectora de aquella interminable ruta, pero no lo hice, no podía hacerlo cuando lo que intentaba hacer era escaparme de la rutina y tratar de vivir un día sin ser asediado por tanto escudo humano y aparatos aptos para la defensa sofisticada.
No podía entonces quejarme por lo que había sucedido, en aquella calle maltrecha , cubierta por un manto de espesa y húmeda neblina. No podía quejarme…

Era temprano, y por ende, el Sol empujaba la neblina hacia abajo, aún tardaría unas horas en disiparse al completo, dada la humedad del clima alemán. Mientras prendía la baliza, pensaba que nada se parecía esa bruma a la encantada del lejano y místico Glasgow. Esta bruma era escalofriante y oscura, pero ¿ qué no lo era en ésta ciudad?.
De haber sido precavido, lo hubiera visto en la calle, el clavo enorme y grueso, arrojado atrevidamente en la calle, seguramente para averiar un auto al que asaltar… pero era viejo y oxidado, tenia fragmentos del asfalto y de abandono, había sido olvidado en su función y propósito.

No me preocupaban los asaltantes, porque podía desenfundar rápidamente y no me preocupaba explorar los limites de la defensa propia. Me preocupaba el hecho de que no lo vi antes porque no iba pensando en lo que hacía, iba pensando en olvidar ciertos escollos de mi vida que me habían decepcionado y que como un estúpido niño, me habían hecho creer que había esperanzas de cambio.
No te alejes de tu filosofía de vida, Engel, nunca esperar nada de nadie, ni siquiera del destino, uno debe ir tras lo que quiere, sentarse a esperar es sólo para cobardes conformistas de su mediocridad. Dicho pensamiento sulfuroso me sacó de la conciencia visual y sólo el sonido de la goma perdiendo aire me hizo pensar también en que era bastante estúpido cuando estaba solo.

Me bajé del auto tras cargar el arma y sacar el seguro, poniéndola en mi espalda, bajo la suave polera gris de lana suave y de hilos finos. Mis manos estaban mas frías que el aire de afuera, y las froté contra el pantalón negro que no se ajustaba pero tampoco colgaba, hecho de la gabardina mas apta para el trabajo en el taller de “la pólvora”, como le digo yo.
Caminé hacia el baúl del auto, y saqué la rueda de auxilio y posteriormente la llave de cruz y el gato. Tras poner el freno de mano y apagar el motor, me puse a trabajar con el gato, aunque eso no sería lo más difícil. Maldecía interiormente mi falta de fuerza para ese tipo de trabajos, peor no quería llamar a los de seguridad por una simple rueda, lo tomaría como una prueba de supervivencia… aunque jamás hubiese cambiado una rueda.




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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 24, 2012 3:17 pm

El aire enfriaba, casi cortaba, la carne; hacía juego con los nubarrones grises que parecían haberse instalado permanentemente sobre las cupulas de los edificios.

Hundió sus manos cubiertas por guantes negros en los bolsillos del grueso abrigo de pana. Llevaba el cabello recogido, la mirada helada, la cabeza en alto, la soberbia al ristre y sus armas a la mano, colgadas al cinto por si alguno de esos tantos perros buscaba morder la mano equivocada.

El taconear mudo de sus botas de cuero italiano le condujeron hasta una calle muerta, como tantas otras en esa ciudad, blanco de seguidos enfrentamientos nocturnos y atracos diarios. Trató de ignorar una imagen lejana, la de un auto levantado por un gato y un joven de cabellos largos que parecía batallar por zafar unos cuantos pernos. Trató de ignorarle, en verdad trató de hacerlo, no estaba entre sus caracteristivas ayudar a nadie que no tuviese la herida de un balazo o una navaja atravezada en la garganta. Lo intentó, en verdad lo hizo pero luego de ver que su cuerpo iba más lento al pasarle de largo y escuchar las maldiciones mudas que cargaba el viento gélido; se dio la vuelta y caminó en silencio hasta posarse junto al muchacho.

Quitó , sin decir palabra, la cruz de la mano del joven y del mismo modo comenzó a desafianzar uno a uno los seis pernos. Los tomó en una mano y quitó el plato, lo dejó en el suelo y desmontó la llanta entregándosela al otro.

-Paseme la otra rueda, porfavor-

Susurró una voz suave pero grave, era de un hombre después de todo, afectada un poco por la nicotina y el esosor del licor; sus ojos le miraron atentos, a la espera y en guardia frente a cualquier movimiento.
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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 24, 2012 5:24 pm

1 en 3.022.054 millones, era la probabilidad de que alguien en ésta ciudad, en éste país, en esta fecha y con éste día, decidiera por consecuente ayudar a otra persona en medio de una siniestra neblina.
Hablamos de una posición desinteresada porque, y si tenia otras intenciones?, sería lo normal, pues en Steinburg había aprendido que no era distinta de otros focos urbanos en cuanto a supervivencia y violencia.
Me hice para atrás rápidamente, casi como un gato erizando su pelaje, por la sorpresa que me causó el hombre fantasmal ¿de donde mierda había salido? ¿ cómo es que no sentí sus pisadas?. Mirando su espalda mi mano fue tras mi cadera y toqué la empuñadura del arma, en un acto de defensa propia, peor no dije nada. É simplemente se agachó y comenzó a aflojar los pernos como si fuera algo que hiciera antes de desayunar, dejando patente mi ridícula fuerza y mi inutilidad. No desenfundé, no era correcto, y el hombre en cuestión ya estaba arrodillado, con su presencia toda, imperante y con un mentón altivo, un sicario? …



- Quien....-


No, no era la pregunta correcta, había muchas, pero me limité a mirar hacia todos lados antes de poner atención en lo que dijo, entrecerrando los ojos con suspicacia y tratando de adivinar qué estaba probando con aquello, pero no me quedaba mas remedio que confiar en él.
Acerqué la rueda de auxilio hasta donde fue preciso, y le alcancé el palto y lo que necesitara para terminar el trabajo, observando con detalle cada uno de sus movimientos, para poder aprender y no tener que depende r de alguien de nuevo, mientras la humedad recaía cada vez mas abajo, en nuestros pies, y percibía que su cabello se erizaba por efecto de la misma. Realmente parecía un fantasma entre tanta neblina y cabello grisáceo. Me limpié las manos en la camiseta de la misma tonalidad y me removí incómodo en el lugar.

- Oiga…- llamé serio, no grosero, sin quitarle la vista de la nuca. -…gracias…-


Musité un poco perdido, no acostumbraba soltar esa palabra con sinceridad, ni siquiera por un orgasmo, me hacía sentir vulnerable y no era algo que deseara exponer. Me crucé de brazos y apoyé la cadera en el auto carraspeando para borrar el ambiente inseguro que había creado.
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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 24, 2012 6:34 pm

Pero el hombre vestido de negro y ahora rodeado por neblina no mencionó nada con respecto a esa corta palabra de dos silabas. Se dedicó a ajustar los pernos y revisar que estuviese en orden, bajó el gato y lo desmontó dejándolo ahí en el suelo junto a la llanta recién cambiada. Tomó la que aquel clavo había reventado y la observo unos segundos, retiró casí sin fuerza el objeto de metal deslucido y oxidado y lo mandó lejos.

Luego de aquellos actos que parecieron casi una ceremonia, sacudió de sus guantes el polvo y, con el más absoluto tedio, tras retirarse un anillo de plata y rubies para guardarlo en su bolsillo, se quitó los guantes mostrando unas manos blancas que se acoplaban a aquella imagen fantasmal que se podía percibir.

Volteo a mirarle y se quitó unas cuantas hebras platinadas del rostro, sacó de su abrigo un cigarrillo y lo prendió con el encendedor de plata que llevaba al cuello; le dio una calada y dejó salir el humo que formaba figuras y se confundía con la neblina.

-Va a llover….-

Esa fue su respuesta en concreto antes de apartarse a la acera y en tanto el tacón de sus botas rozó el pavimento, el cielo se desplomó en una densa lluvia, característica de las mañanas, tardes y noches de la ciudad en la qué, quizás por pasadas del destino, habían coincidido esa tarde.

Su cabello se pegó a su rostro cubriendo aun más sus ojos, mal día para haber ido caminando, mal día igual que siempre, tan normal que ya había dejado de molestarle, ya en el hospital se cambiaría.

-Tenga cuidado, quizás y el arma que está en su espalda no pueda defenderlo cuando se encuentre de nuevo en esta situación, no todos son médicos “desinteresados”-

Musitó pisoteando el empapado cigarrillo antes de seguir derecho en el sentido de la vía.
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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 24, 2012 6:56 pm

Que no contestara a lo que decía no me ofendió, pese a sus ademanes soberbios. Era mejor que ese asunto se zanjara, pero entonces comenzó a moverse de manera extraña, encendiendo un cigarrillo mientras afirmaba que iba a llover, no sabiendo bien qué debía esperar de aquello.

No me intimidé, no, pero me desconcertaba. Lo fue mas patente al comenzar a hablar, casi haciéndome sonreír cuando habló del arma que escondía y dejó entrever su profesión, al tiempo que el cielo se abría y la lluvia comenzaba a caer.

El agua inundó toda superficie conocida y cercana, haciendo descender la temperatura de golpe y empapando hasta los pies. Su cabello plateado se torno oscuro al estar mojado, y el abrigo comenzó a brillar por el agua. Yo alcé la vista al cielo y parpadeé un poco, pues de todos los fenómenos climáticos, la lluvia era agradable, era real, su agua tocaba a todos en la cara, sin distinción , era una especie de manto de Dios.
Volteé rápido hacia él cuando lo vi pretendiendo irse, caminando bajo la lluvia. No me parecía extraño que quisiera disfrutarla, pero estaba en deuda con él y no me gustaba deber nada a nadie, no me gustaba dejar hilos superfluos de los que se pudiesen agarrar. El fantasma no era quizás una mala persona, pero no perdía nada por se precavido…o sí?.

Subí al auto, cerrando la puerta y sacudiéndome el cabello humedecido, encendí el motor siempre suave y silencioso, y miré hacia delante, la silueta comenzar a perderse en el clima. Vaya…alguien despertando mi curiosidad. Después de estar todo el día sólo y sin rumbo fijo, veía al fantasma como una señal de algo.
Puse primera y me deslicé pro aquella encharcada calle hasta alcanzarlo de un lateral, abriendo la puerta del acompañante y mirándolo desde mi lugar.

- Sube, te llevo a donde vayas.-

Dije con la voz bastante bien como para andar mojado, pero el auto tenia calefacción. Sonreí de medio lado, recordando sus palabras, tener cuidado… jaja, si supiera en los embrollos en los que me metía, él temería de mi.



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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 24, 2012 7:14 pm

Le miró con desconfianza y analizó la situación, eran veinte minutos a pie y unos ocho en automóvil. Era desconfiado de otros pero confiado en sí mismo, en sus habilidades y su arma.

Finalmente subió al auto y cerró tras él la puerta tras él, se apartó el cabello del rostro de facciones finas pero no femeninas y se colocó el cinturón de seguridad.

-En ese caso lléveme al hospital, porfavor-

Sus modales eran impecables, su voz tenía el mismo tono, inalterable. El joven, o al menos quien parecía más joven que él, había comenzado a tutearle, el no era de ese tipo, no correspondió las maneras.

Se dedicó a analizar la imagen del otro que había construido bajo la lluvia, no es que le creyese débil, solo inexperto, ese era el pensamiento que cruzaba por su mente. Sin embargo, desechó esos pensamientos y se dedicó a observar los caballitos que formaban las gotas al caer sobre el cristal del parabrisas, pese a parecer distraído sus músculos, que nunca descansaban, se hayaban tensos y a la defensiva.

Era mejor así… el silencio los envolvió, solo quedaba el ruido del motor, los baches en la calle, la tormenta de fuera y las respiraciones de ambos.
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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 24, 2012 7:35 pm

Comencé a andar por aquellas calles llenas de agua, conduciendo por la ruta indicada, doblando con cuidado en las esquinas para no derrapar pero lo cierto es que el extraño y espeso silencio de aquel hombre comenzaba a ponerme incómodo. No es que pudiera ignorar su existencia , pues estaba sentado al lado mío, así que comencé por aplicar las fórmulas mas comunes de la conversación. Siendo médico, quizás en algún futuro podría ayudarme, cuando necesitara cuidados fuera del marco de lo legal pero…aquel hombre llegaría a esos límites?. Estaba tenso, podía percibir su carne contraída y sus pupilas dilatadas, como estando en guardia. Seria normal si subieras al auto de un desconocido pero…él era mas alto que yo, mas fornido, y definitivamente tenia mas presencia, así que no podía temerme, porque tampoco me conocía, suponía, al fin y al cabo, que era un hombre demasiado desconfiado.


No estaba mal, era un punto a favor en ésta ciudad, pero sin embargo, me había ayudado, me había dado la espalda aún sabiendo que tenia un arma, que comportamiento podría predecir de éste apuesto y agrio fantasma?. Llevaba una semana de mucha lucidez y estaba seguro de que al menos él, era muy real y no era una invención de mi cabeza.


- No nos hemos presentado. Aunque supongo no es de tu interés, pero ya que estas aquí, te comento. Puedes llamarme Engel, si es que volvemos a vernos.-



Argumenté mientras esperaba en un semáforo a que la luz cambiara. Giré mi cabeza para verlo brevemente y de nuevo, no parecía tener intenciones de cobrarse el favor, lo tendría en otro momento. Vaya, mi cabeza estaba funcionando demasiado y estaba por emparanoiarme, debía concentrarme en otra cosa, aunque sea la tonta ilusión de que alguien hiciera algo a cambio de nada sexual o violento.




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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 24, 2012 7:50 pm

Le escuchó atentoo y sus labios se moviero como pronunciando sin voz el nombre que recién había escuchado, quizás tratando de almacenarlo, pasarlo de la memoria sensorial a la de trabajo y de ahí a la de largo plazo, decodificarlo y guardarlo, si… quizás era eso.

Al ver la luz roja frente a ellos giró su rostro y le miró atento, estudió sus facciones, sus ojos, pupilas, pestañas, parpados, cejas, labios, mentón, cuello y finalmente dejó el cuerpo de lado y posó su vista en sus manos, la regresó a sus orbes en una milésima de segundo y tras una especie de suspiro mascuyó entre dientes.

-Engel, le pido no suponga nada, no podría suponer de un extraño ¿o quizás si? Supongo sería más sensillo.-

Hizo una pausa y continuó

-… mi nombre es Gian Carlo di Bondonne; el como llamarme se lo dejo a usted-

Las calles estaban solas, no habían autos, no habían almas, ni muertos, ni vagos, ni ricos, ni pobres. Era como si esa lluvia uniforme pasase imparcialmente limpiando las calles y a su vez atibrrandolas con el correr de su llanto.

No era que no le interesase, quería que fuese de ese modo, que nada le causase afinidad; no era que prefiriese el silencio, solo que así todo era más fácil.

Tomó la coleta que ataba sus cabellos y la deshizo peinándolos con sus dedos, estaban mojados pero menos que antes, la calefacción le mantenía embebido en una atmosfera húmeda, de cierto modo le seducía a bajar la guardia, pero aquello era un mecanismo que estaba demasiado, demasiado, demasiado interiorizado por él.
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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 24, 2012 9:31 pm

Interesante. No suponer seria algo difícil para mi, siendo mi vida un constante analisis de suposiciones, probabilidades y estadísticas. El flujo de mi personalidad dinámica chocaba con la parsimonia constante y sincera de su carácter, peus no habia cambio en él, producido por mi. Alguien a quien no le producía nada, vaya ... la moneda me era de vuelta, por primera vez en mucho tiempo, estaba siendo un cero a la izquierda.

Lejos de molestarme, ser nadie era algo que me aliviaba levemente, como...otorgandome redencion de mi propio oficio.
- Entonces no supondré nada.-
Aclaré con una sonrisa cortés, mas vacía y protocolaria, mientras andaba mas despacio, en los estacionamientos del hospital. Al ver su cabello escurri agua, noté que el mio estaba todavia muy húmedo y enfriaba mi pecho. Paré el auto y me incliné hacia atrás, en el asiento trasero, arrastrando mi bolso y buscando el quit higiénico con el que salía siempre que huia momentaneamente de mis responsabilidades y de mi rutina. Saqué una toalla algo pequeña, dado que no habia previsto la lluvia, y se la dejé a "Gian" para que secara su cabello y no siguiera mojando mi auto.

La lluvia habia mermado un poco, pero seguia extendiendo ese extraño manto afuera, una atmósfera diferente.
- Quieres tomar un café Gian?-

Pregunté mirando la lluvia. No esperaba algun tipo de respuesta, pues como dije, no debia de suponer. Simplemente formulé lo que apeteció mi mente. Por que me volcaba a hacer ese tipo de cosas sabiendo que no me gustaba la gente? Por deseos de superacion, habia perdido el miedo a abrirme desde que habia conocido la insoportable decepcion, la desilusion, el sentimiento de estupidez y pateticidad que me dejo en ayunas durante semanas. Estaba fortalecido, pero seguia vacío.

- Quieres tomar un café si o no.-
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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Miér Abr 25, 2012 6:02 am

Observó la toalla y se secó con ella tanto el rostro como los largos cabellos, centró luego toda su atención en el joven al volante. Le escuchó hablar, analizó todo de esa frase, su voz, el tono, frecuencia, acentuación, todo; quizás se excedía, quizás no debía ser tan meticuloso cuando se traba de un extraño, tal vez era mejor si seguía dejándolo como un extraño, si olvidaba las cinco letras de su nombre y las facciones que ya se habían vuelto huella en algún confín de su memoria.

-No bebo café, pero aceptaré un té-

Eso lo dijo luego de que el joven se hubo estacionado, lo dijo justo al momento en el que ya no se hubiese esperado una respuesta, en el que su silencio se habría tomado como negativa. Bajó del auto y cerró la puerta, mantenía la toalla, pequeña y mojada, entre sus manos; por supuesto que no era consciente de ello.

Caminó a paso tranquilo hasta el hospital, comprobó que el otro le siguiese y continuó, no saludó a nadie, no hizo contacto visual con nadie. Subió a un elevador y esperó al otro, tranquilo, impávido igual que antes y siempre. Bajó en un piso intermedio y caminó hasta una sala amplia, llena de mesas y de un olor agradable, muy distinto al resto del hospital que apestaba a antisépticos. Dejó que el joven escogiese la mesa y tomó asiento junto a él, eran una pareja cómica, ambos mojados y tensos.

-¿Por qué?-

Preguntó en voz baja, no estaba seguro de que el otro entendiese la intensión de su pregunta, aun así la hizo, orientada hacia el por qué de tomar un café y aun más con él ¿por qué no había dejado morir ahí el asunto?
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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Miér Abr 25, 2012 7:39 am

Cuando dijo que sí, automáticamente pensé en girar la llave del auto y comenzar la marcha, pues con esa invitación pensaba en ir a algún lugar que yo conociera, o a algún bar. de por el centro. Sin embargo, Gian Carlo decidió salir del auto y comportarse de una manera que por un segundo, me dieron ganas de pegarle un tiro. No era enojo, era un total, profundo y certero desconcierto, volvía a afirmar que parecía un fantasma hasta en su comportamiento, errante, profundo, místico, extraño.

Suspiré apoyado en el respaldo del asiento y luego decidí salir, sorprendido de mi mismo al no pillar ningún resfrió, siquiera un estornudo, pues había sentido el pecho y los brazos fríos. Por suerte el cabello lo tenía apenas húmedo y pronto se me secaría bajo el confort de la calefacción, aunque parecería que llevaré un velo de paja.

Lo seguí a donde pretendía ir, no deteniéndome a mirar nada a mi alrededor pues odiaba los hospitales. Porque no me daba la vuelta y me iba por donde había venido? Porque ya había hecho la invitación y no iba a echarme para atrás, ni Gian ni ningún otro, no había nacido aún el hombre que me intimidara al caminar por sus dominios. A pesar de esa situación, podía admitir que no sabia ni siquiera hacer café, era malísimo, por ende iba seguido a los bares, sólo, a degustar bebidas y comer, mientras trabajaba en la portátil. Tanto me había acostumbrado a hacer eso solo, que comenzaba a ponerme algo ansioso y entusiasta por tomar un café acompañado de este hombre llamado Gian.

Culminamos el recorrido en una cafetería interna en el hospital, y miraba a mi alrededor, esta vez, con detenimiento. El lugar era una opresiva caja de bombones, ventanas de cristales opacos, mesas de colores sobrios, olor a productos de limpieza, harinas y maquinas expendedoras. Podría ser adorable, si pudiera ignorar el hecho de que estaba dentro de un hospital, y la sola idea de saberme rodeado de miseria y dolor me producía un…hambre voraz, tanto que mis entrañas se retorcían y mis ojos se afilaban buscando presas.

Elegí la mesa junto al tubo de la calefacción y acomodé las cajetillas de sobres y servilletas, de manera que quedaran entre Gian y yo, casi formando una barrera, pero necesitaba tener todas las cosas de la mesa en donde pudiera verlas. Esperábamos la bebida deseada cuando por fin la pregunta llegó, no produciendo una expresión inmediata en mi, pero si logrando que comenzara a romper un sobre de azúcar. Mirando sus características cristalinas.

- Es difícil explicarlo. Pero intuyo que la razón por la que te hice esta invitación así como así, puede ser la misma por la que tu la aceptaste.-

Musité rascándome la nuca y alzando la vista para mirarlo a los ojos unos instantes, siempre viéndose sus irises, fríos y distantes, lejanos, como estar hablando con una sombra en la pared.
- No tengo a menudo, la oportunidad de hablar con un desconocido, siendo yo también uno, y que todo esto no acabe de manera oscura. No te ha pasado eso alguna vez Gian Carlo?.-


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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Vie Abr 27, 2012 10:17 pm

Así que era por la misma razón que él, eso había dicho el joven frente a él pero ¿cómo podía él saber lo que pensaba Gian? Y si se resultaba que Gian no había pensado al aceptar? Pero eso no era del todo cierto, él era una persona demasiado meticulosa como para no pensar las cosas antes de efectuar acción. Se quedó pensativo mientras observaba como las manos de aquel chico se deslizaban sobre la mesa creando una mala imitación de barrera.

Lo siguiente que vio fueron los cristales de azúcar derramarse en la mesa y brillar imperceptiblemente ante la mirada de las lámparas de neon sobre sus cabezas. Apoyó sus codos en la mesa y entrecruzó los dedos de sus manos dejándolas frente a sus labios sin despegar del otro su intensa y fría mirada.

-Hmh… todo depende de a que llames situaciones “oscuras”, para mi un negocio es un negocio y los intereses son necesarios, lo único que no es negocio aunque las mafias de este lugar quieran que así sea es la vida, y quiero ser claro en decir vida y no muerte….-

Se quedó callado y sus ojos se afilaron al ver esa mirada en el rostro ajeno, esa mirada que le revelaba más cosas de las que debería sobre la personalidad del otro.

-No juzgas al salvar una vida, no impides una muerte necesaria… a eso me refiero-

Parecía contradictorio lo que decía pero no le importaba si no le podían entender, con que él mismo, único habitante de su realidad y mundo, lo hiciese el resto quedaba en un segundo plano.

Agradeció la bebida y sin ponerle azúcar llevó la taza a sus labios y bebió lentamente, sintiendo el calor del liquido recorrerle desde su lengua hasta el estómago.
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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 28, 2012 1:58 am

Una Gran sonrisa se plantó en micara. Una no muy común en mi, dada mi falta de humor y mi falta de congracia con la vida. Hablando de ése hecho existencial, Gian mentó a la muerte. Al ver la imagen simbiótica del italiano frente a mi, lejos de estereotipos fisicos y de rastros del evolucionismo en sus ojos, hablando con aquella frialdad, tuve una imagen general de él y entonces eso me provocó sonreir.

Allí estaba un fantasma de la modernidad, hablando con simpleza acerca de la realidad que nos vomitaba, tomandose su té y otorgandome una vision manierista de la vida.
Apoyé mi mentón en la palma de mi mano y lo miré unos instantes.

- Que extraño eres Gian.-


Afirmé divertido, sólo para degustar su reaccion o ninguna, de ser el caso.

- Jamás impediría una muerte necesaria. Pero tu eres doctor, no es así Gian? Eso me dijiste. Está en tu mente el poder de saber o decidir que vida es necesaria y cual no?...y cuando dices vida, hablas de concederle a alguien el don de respirar de nuevo o de otorgarle un sentido? Hay muchas formas de dar y quitar la vida, sólo mira afuera y ve a las personas muertas que se levantan todos los días a seguir con su esclavizante rutina, cómo te das cuenta de que no has caído en ello Gian? Que no ere sun zombie de la post-modernidad?... como sabrías que debes salavr mi vida o dejarme morir por el bien de algo o alguien?.-


Era un planteamiento lleno de interrogantes, lo sabía, pero era la primera vez, en mucho tiempo, que tenía la oportunidad de hacerselos a alguien qué podía responderme.
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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 28, 2012 4:28 am

Su sonrisa se le hizo peculiar, no extraña, tampoco ajena; era algo difícil de poner en palabras, le hizo cierta gracia el verlo sonreír sin embargo, su expresión era totalmente apática.

Ante la primera afirmación tan solo hizo ademán de levantar la ceja, hizo ademán pues no terminó haciéndolo, escuchó luego el montón de interrogantes soltados uno tras otro en una cadena de filosofías que de seguro se prestaban a la ambigüedad de una respuesta que cargada de sentido podía estar vacía si los oídos ajenos se negaban a escucharla.

Aspiró el aroma del té, robusto y a la vez tan sutil, acomodaba las respuestas en su cabeza, solo las que quería dejar llegar al otro, claro está.

-El problema recae en el idioma sabe, “sentido” es una palabra que denota dirección, dirección denota ubicación o trayecto, trayecto implica movilización y ésta requiere del primer término, el primer término sin embargo, es algo meramente subjetivo. Usted y yo podemos observar a esas masas y pensar que sus vidas son vacías, que carecen de una dirección, de un sentido, aparente; que su motivación es banal y que no hay consciencia en ellos, podemos entonces pensar que son solo cuerpos que ocupan espacio y gastan oxigeno… pero le devuelvo la pregunta ¿está en nuestra potestad pensar así?¿es correcto considerarnos aptos para juzgar y corregir? Yo soy doctor, eso es cierto, no tengo potestad mental, tengo capacidad física, mi corteza cerebral, amígdala, hipotálamo e hipocampo están cargados de memorias de todo lo que me metieron en la universidad y lo que estudié por mi cuenta; entonces, yo como médico, independientemente de si considero que eres o no útil para propósitos de X o Y persona, no soy esclavo de mis deseos personales sino de mi profesión misma, salvo las vidas que pueden ser salvadas, dejo que la parca se lleve a quienes ya han cumplido un ciclo y que no está en mi poder salvar… No se trata de jugar a ser dios, eso es todo lo que puedo decirle Engel.-

Comenta sin mayores afecciones en su tono de voz, era la primera vez que explicaba de ese modo su filosofía, era la primera vez que alguien se interesaban en conocerla y no estaba muy seguro de si iba o no a ser entendido por el hombre frente a él.

-No puedo saber si me entiende… pero es del único modo en que sé explicárselo-
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Re: Cambiando la rueda (libre)

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 28, 2012 4:43 am

El monstruo clamó a viva voz, un gemido imaginario y gutural dentro de mi, retorciéndome mis entrañas, queriendo reírse a carcajadas de la situación. Tuve una ráfaga de imágenes en las que, en algún mundo paralelo, mi cuerpo se levantaba y golpeaba la mesa para reír a carcajadas y confesar que me creía un ser altamente místico y divino, que confiaba plenamente en mi juicio para decidir qué hacer con tantas vidas humanas. Que literalmente me cagaba en la existencia de los mas débiles, necesitados, miserables e ignorantes por el sólo hecho de amar ser el foco del mal, adorar tener este lugar de hijo de puta por que amaba el lugar que me había tocado en éste mundo. Era mi sombra la que hacia la luz de los demás brillar, era mi monstruosa maldad el pilar que los altruistas utilizarían para ser quienes eran, pro que si la gente como yo no existía…los “buenos” se devorarían entre ellos, los “héroes” serían mendigos y las bienaventuranzas serían mitos burdos.

Pero eso era en un mundo paralelo de mi mente, en el mundo real, en ésta visa que estaba viviendo, yo simplemente seguía sentado frente a Gian y asintiendo a sus palabras, por que en algún punto de su simpleza, las había comprendido.

-Eres tan liso y llano para hablar que me cuesta dejar de buscar algo complejo en lo que dices. Pero eres directo y profundo, no hay nada que desentrañar..-

Musité bebiendo mi bebida y mordiendo una masita seca y mirando la ventana, el agua correr. Tan vacío…

- Tomas al mundo como viene a ti… pero yo no puedo evitar agregarle misticismo y fundamento espiritual a cada cosa que viene a mi vida. No es que lo haya querido siempre, simplemente así se formó mi cosmovisión, siempre que creo tener el control de todo, que puedo racionalizar cada aspecto de mi vida y mis pensamientos, algo fuera de lo común pasa y entonces no puedo simplemente hacer la vista gorda, no puedo dejarlo pasar. Fue eso lo que me llevó a invitarte a tomar algo.-

Sonreí un poco sinceramente, algo vulnerable se podría decir.

- Y no me arrepiento de haberlo hecho, hasta ahora, me has escuchado en mi verborragia y en mi extraña necesidad de ser escuchado y…he podido descubrir que eres mas peculiar de lo que pareces…-
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