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Los cambios a veces no son buenos

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Los cambios a veces no son buenos

Mensaje por Invitado el Lun Mar 19, 2012 7:32 pm

Cambios....a veces son para bien, a veces para mal... pero en definitvia sea uno o el otro, implica hacer movimientos, hacer rechequeos, hacer cosas que no se tendrían que hacer si todo continuara igual... pero claro, nada puede continuar igual en esta vida, hay que actualizarse, renovar... o al menos... a pesar de que haya surgido el cambio, intentar que todo esté igual que antes pues "lo de antes" funcionaba bien.

De ejemplo tenemos aquella vez que tuve que ir con el nuevo alcaide ¿Por qué tuvieron que cambiar de Alcaide? Si cambiaran los de mas bajo rango ni me importaría, pero el antiguo alcaide y yo nos entendíamos bien pero ... Alexander Rosenthal ... bueno... mejor les contaré con mas detalles.

--
Habían pasado uno meses desde ese cambio. En realidad me había tomado muy poco, solo mirarle la cara en el expediente de mis informantes, el saber que no sería lo mismo con el otro alcaide pero no podía asegurar al cien por ciento que fuera así. No lo visité en las primeras semanas para no incomodar o verme "desesperado", en realidad no lo estaba, pero era preferible darle su tiempo de establecimiento para entonces comenzar a hablar de negocios.

Si, unos meses eran suficientes para, primeramente, llamarle por telefono explicandole que requería hablar con él, que había "situaciones" que acabaron con el antiguo alcaide pero que me gustaría retomarlas. Así, acordar una fecha donde ambos podríamos tener el suficiente tiempo para hablar con calma, no me gustan las prisas innecesarias.

Mi guardaespaldas tocó su puerta y esperó señal para abrirla, mirar el lugar y dejarme pasar - Buenos días - entré saludando y miré con sorpresa disimulada al hombre al hombre serio y azabache que se mantenía de pie ¿El alcaide también tenía guardaespaldas? ... Vaya lujo... no me quejaba por supuesto... incluso, miré Clyde, mi propio guardaespaldas y por un momento sentí envidia, Clyde era bien parecido pero no tanto como el otro... de hecho, el alcaide en persona también era atractivo... el imaginarme alcaide y guardaespaldas haciendo "cosas indevidas" sobre el escritorio me estremecía.. pero vamos, que no era el asunto, yo iba ahí a tratar mis asuntos de negocio pendientes, así que agradecí internamente lo bueno que soy disimulando perfectamente mis pensamientos.

- Yoshiaki, Ryu Takahiro Yoshiaki. Encantado - me adentré más a la oficina, me presenté y le dí una tarjeta de presentación como era mi costumbre. Mostrando una sencilla y "tranquila" sonrisa.
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Re: Los cambios a veces no son buenos

Mensaje por Invitado el Lun Mar 19, 2012 8:48 pm

En el principio, no de los tiempos pero si de su ``mandato´´ como alcaide, había dedicado gran parte de su tiempo a repasar las documentaciones, transcripciones, archivos documentos y cualquier documento que encontró para hacerse una idea clara de como estaban las cosas. No le había gustado lo que encontró, y pensar en lo que no habría encontrado casi le ponía los pelos de punto. Evidentemente si vas a hacer algo ilegal no lo pones por escrito. El anterior alcaide podría ser lo que un ser humano normal denominaría técnicamente como ``grandisimo hijo de puta´´ pero no era un idiota cualquiera, no.

Entre los asuntos poco documentados encontró un nombre que pronto le resultó conocido. Ryuu T. Yoshiaki. Pero no ponía nada de los asuntos que se traía con el anterior alcaide.

Ya se había dado por vencido en cuanto a averiguar la naturaleza de los mismos, cuando de pronto. El teléfono sonó y resulto ser Herr Yoshiaki que quería una reunión y retomar situaciones. Situaciones ... ¿Qué situaciones? No le iba a decir por teléfono que no tenía ni idea de que hablaba pero que no le gustaban las ideas que se le ocurrían. En cuanto el nombre había surgido en los papeles se había ocupado de averiguar todo lo posible sobre aquel empresario exitosamente joven. Y no le había entusiasmado mucho. Bueno en los negocios pero con cierta fama nada recomendable. Aceptó por supuesto reunirse con el más, no en el despacho de la cárcel, en la comisaría.

Y se llevó a Vlad. ¿Por que lo hizo? Bueno, en su posición apenas tenía que rendir cuentas a un par de peces gordos, la cárcel era suya y los que allí trabajaban estaban bajo sus ordenes. No necesitaba una razón de peso para llevar a Vlad. Y sin embargo la tenía. Algo que no tenía era un secretario, no lo necesitaba la mayoría de las veces por lo que no se molestaba en buscar uno. Sin embargo de vez en cuando necesitaba algo de ayuda, en un principio le parecía mal abusar de la predisposición de Vlad para complacer sus deseos, hasta el más mínimo de ellos. La carne es débil, no había podido evitar ceder a la tentación de tenerlo más tiempo con él, avisandolo con anterioridad para que descansase adecuadamente y cambiando los turnos de días anteriores para que no se le hiciese muy duro.

Jeh, ahora tenía un secretario sexy. Sonrió ladino por la idea, ocultándola de inmediato. Sentado en su mesa con un montón de papeles delante. Su mano jugó con un mechero mientras algo de viento entraba de la ventana entreabierta para que el ambiente no estuviese cargado. Le gustaban los sitios ventilados a pesar de su incomodidad a las alturas. Lanzó un vistazo a Vlad y abrió la boca para decir algo cuando justo sonó el llamado en la puerta.-Pasen_Permitió con voz clara, pasando a guardar los papeles para despejar la mesa y ocultar los documentos de ojos indiscretos, se los tendió a Vlad para que los guardase como ya le había indicado con anterioridad en el archivero mientras el guardaespaldas aquel examinaba con la vista su despacho. Con una sonrisilla traviesa no pudo más que conducirle con la vista ante la presencia de su predilecta y amada arma, su katana. De vez en cuando aún se permitía el entretenimiento de provocar alguna incomodidad sutil en los visitantes ante la presencia de tal arma tan poco común en la policía. Casi todos usaban pistolas, lo de las espadas en aquel sitio estaba más en manos de los blades y era perfectamente comprensible pero... el tenía sus razones.-Buenas tardes._Correspondió de inmediato con amable seriedad, pero seriedad después de todo.

Se dedicó a examinar al empresario mientras se levantaba formalmente de su asiento y desde su lado de la mesa extendía la mano para tomar la tarjeta y estrechar su mano en un saludo igualmente formal, firme y algo frío.[color=red- Alexander Rosenthal, igualmente.[/color]_Eran cosas de negocios, pero la cárcel no era un negocio. Aquel tipo era japones y sin embargo rubio y de ojos azules, casi se podría decir que sus presencias eran opuestas completamente y de una altura similar. Dorado contra negro y azul frente al rojo. Sus ojos como la sangre le devolvieron una mirada neutra. mientras con un gesto abarcaba la butaca frente a su escritorio.-Por favor tome asiento._Le indicó antes de sentarse el mismo sintiendo la presencia de Vlad junto a él.-Le ofrecería algo de beber pero aquí en comisaría solo tenemos café, y no creo que quiera beber eso._Realmente horrible lo de aquella maquina, deberían cambiarla pero... Por eso el siempre bajaba al puestecillo de abajo. Muy oportuno. Dijo aquello para romper un poco el hielo, con tono amable y relajado, pero apenas sonriendo.
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Re: Los cambios a veces no son buenos

Mensaje por Invitado el Jue Mar 22, 2012 5:24 am

Clyde había parado un momento así que cuando entre le miré de reojo y le seguí la vista, al parecer le había impresionado un poco la katana del alcaide, ya se lo había avisado el tipo de arma que tenía el alacaide pero vaya... tenía que verlo por él msimo.

Estreché la mano del hombre y me senté donde se me ofreció. Sonreí ¿como no hacerlo? mis suposiciones de cómo era el nuevo alcaide eran confirmadas a cada segundo por lo que suponía que sería una "contienda" dificil. - No se preocupe, estoy bien así... tiene razón la verdad es que el café no es del todo mi agrado - claro que me hubiera podido ofrecer agua simple, no creo que eso no hubieran tenido ¿no? ... pero bueno lo importante aqui no era la bebida sino el empezar un poco la plática hablando un poco de mis gustos como parte de mi estrategia.

Así pues me acomodé tranquilamente en el asiento y entrelacé mis dedos sobre mi regazo - Bien, señor Rosenthal, quisiera ahorrarme un poco de introducción por lo que me gustaría me dijese qué tanto conoce acerca de mí y la relación que mantenía con el señor Armando, el antiguo alcaide, y entonces de ahí partir con nuestra charla - Comencé moviendo primero, hablado suavemente con ligera sonrisa pero sin hacerla notar demasiado. Bien sabía que no había nada por escrito sobre los trato sucios que hacía con Armando pero, vaya, si el hombre era inteligente seguramente ya sabía a lo que venía... y si ese era el caso ¿Para qué estar perdiendo mi tiempo en presentaciones innecesarias?
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Re: Los cambios a veces no son buenos

Mensaje por Invitado el Dom Mar 25, 2012 7:01 pm

Mantuvo aquel mismo gesto serio aunque algo cortés mientras lo escuchaba y observaba acomodarse. El también cruzo las piernas, pero apoyó un codo en el reposa brazos y la cabeza en la mano, inclinado cómodamente hacia el lado donde se encontraba Vlad, un gesto inconsciente que demostraba cierta comodidad y confianza en su entorno.

Asintió ligera, casi imperceptiblemente ante aquella obvia idea de ahorrar tiempo, aquel hombre era listo como una serpiente. Nunca había soportado aquel lento vals que suponían las negociaciones, charlas de trabajo y cosas como aquella en definitiva. En el ejercito no le quedaba más remedio que responder adecuadamente pero ... ahora, podía simplemente hacerse el tonto si le daba la gana o seguirle el juego a la serpiente astuta.

-Señor Yoshiaki, como supongo comprenderá, pocos documentos quedan al respecto de sus tratos con el anterior alcaide ni de su relación._Nunca le había llamado por su nombre, pues no le merecía respeto alguno ni interés pronunciarlo.- He encontrado un desagradable mutismo al respecto, aunque que hable de él por su nombre de pila podría hacerme pensar que su relación era ... amistosa. En cuanto a su sola persona, bueno ... por el momento prefiero no creer todo lo que se dice._Sin entrar en detalles y con una sonrisa tenue le había indicado que sabía lo justo y necesario como para tener cuidado y desconfiar... sin decirle abiertamente que lo haría.-Así que, por que no simplemente pone sus cartas boca arriba y zanjamos el asunto? Apuesto a que su tiempo es oro.
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Re: Los cambios a veces no son buenos

Mensaje por Invitado el Jue Mar 29, 2012 7:11 am

Lo miré con tranquilidad y de paso miré al "guardaespaldas" que aún se encontraba detrás de Alexander, aunque más a un lado que atrás... parado con las manos atrás mirandome fijamente... militar, seguro que ese hombre era algun tipo de militar. Con razón el alcaide se sentía tan seguro, claro que aquello no era siquiera necesario que lo notara, no es como si me fuese a parar de pronto y dispararle al hombre.. no no, para nada mi estilo.

Sonreí un poco más al escucharle, bueno, al menos estaríamos hablando en el mismo canal - Muy bien.... primero que nada, mi relación con Armando, bueno, no podría llamarle "amistosa" como ha dicho usted... respeto y comprención era lo que había entre Armando y yo, ese acuerdo mutuo que nos llevaba al facil entendimiento de cada uno de nuestros intereses - esto no se podría llamar "una carta boca abajo" era como la carta inicial que ya estaba visible pero que, sin embargo, quise aclarar completamente. - Por supuesto no estoy esperando que mi relación sea la misma con usted, después de todo parece ser un hombre mucho más inteligente de lo que Armando es... y puede que hasta quizás, el nivel de comprención sea mucho mayor - Sonreí y cambié mi posición cruzando la otra pierna, inclinandome un poco hacia el moreno.

- Como bien sabe, Herr Rosenthal, hay situaciónes que suceden en la prisión que simplemente no podemos evitar que sucedan, cosas que no podemos cortar tan facilmente dadas las concecuencias que provocaría - primera carta - ... entonces, si no podemos evitarlas lo mas sensato sería controlarlas ¿A quien no le gusta tener su área de trabajo bien controlada? Saber a la perfección lo que sucede hasta el más oscuro de los rincones, conocer los números, el comportamiento, el por qué sucede lo que sucede, y en base a eso tomar la mejor desición para eliminar o controlar mejor el problema - segunda carta - ¿A qué problema me refiero? Supongo que ya lo sabe o al menos intuye a cual me refiero.... El uso de armas dentro de la prisión... por supuesto estoy de acuerdo que es un problema que se debería de erradicar de cualquier prisión, sin embargo, como dije antes es uno de esos problemas que no se pueden cortar tan facilmente desde la raiz... así pues, le ofrezco una salida: controlar del todo las armas que de por sí hay dentro, controlar el tipo de arma que son, quien las usa, donde, cuando y junto con esto, seguramente el por qué y para qué.... - Sonreí tranquilo haciendo una pausa al final, dandole tiempo a pensar antes de entrar con más detalle.

Si bien había unas cosas que dije que no creía del todo, en realidad eso era irrelevante.
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Re: Los cambios a veces no son buenos

Mensaje por Invitado el Mar Abr 10, 2012 7:28 pm

Escuchó, escuchó y escuchó... Sin dejarse encantar por las palabras educadas y amables de aquel rubio. Más inteligente y mayor comprensión que Armando ... dulces palabras para sus oídos sin llegar a ser excesivamente sonoro.

No dijo nada mientras él hablaba, simplemente sonriendo vagamente, solo con la boca, nunca con los ojos. Una simple cortesía con aquel hombre del que no esperaba nada nuevo. Claro que también confiaba en equivocarse, había decidido hace unos días el tener cierta fe en el genero humano. Quizás simplemente andase últimamente de buen humor gracias a Vlad.

Asintió levemente, escuchándolo. No sonaba mal, pero había truco. Por supuesto que había asuntos que no se podían controlar por más que lo intentasen. Era la propia naturaleza humana, nunca sabías al 100% como iban a reaccionar aquellas personas, pues eran personas hacinadas durante largos tiempos en pequeños espacios. No eran unas vacaciones, vivían malhumorados y aquello desembocaba en peleas, en ver quien era más macho y quien partía más caras...

¿Controlarlos? Escuchó aquello con atención mientras su ceño se fruncía sutilmente, empezando a ver por donde iban los tiros. Armás y presos... no era una buena mezcla. Armas y guardias que solían propasarse con su autoridad... tampoco.

-Vera Herr Yoshiaki... me temo que le veo un par de detalles a su idea que me preocupan, pero sin duda uno me perturba profundamente. El uso de armas en la cárcel, esta perfectamente legislado, señalando los modelos y situaciones en las cuales, lo guardias... pueden hacer uso de ellas. Por otra parte, las armas a las que los presos tienen acceso, son usualmente demasiado modestas como para preocuparse por ellas._Respondió con suavidad más serio que antes, teóricamente... y siempre teóricamente. Aquellos puntos ya estaban controlados. Las armas estaban tipificadas y su uso debía responder estrictamente a una serie de motivos. Teóricamente siempre pues, solo tenía dos ojos, cuatro con los de Vlad y no había forma de controlarlos todos. Bueno, las cámaras ayudaban.
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Re: Los cambios a veces no son buenos

Mensaje por Invitado el Miér Abr 25, 2012 1:17 am

- En efecto Herr Rosenthal! Precisamente porque las armas están legisladas es por que se debería de tener un excelente control de dónde exactamente están ubicadas. Ahora bien, en cuanto a los presos ... si bien sus armas son "demasiado modestas" ¿No le gustaría saber dónde están exactamente esas armas? ... No sólo con el propósito de deshacerse de ellas, sino con el de poder sacar más información que se deduce de esto. Por ejemplo, el conocer dónde se concentran las pequeñas bandas que hay entre los internos y entonces colocar más seguridad en aquellas zonas. -

Todo el tiempo le estuve mirando, interpretando bien sus ojos carmesí que me decían que que dijera lo que dijera él no sería quien iba a ceder... pero vamos que el que ríe al último ríe mejor y la sonrisa debo decir que se me da bastante bien.

Hice otra ligera pausa para que lo pensara pero no tan larga, tampoco debía dejar que lo pensara por mucho tiempo ya que muchas veces eso salía contraproducente, así que apresuré a compartir ya directamente mi oferta - Es bastante sencillo Herr Rosenthal. La tecnología que posee mi compañía le puede ofrecer éste beneficio del que le he estado hablando sin realmente ninguna complicación... Es la era de las actualizaciones y la cárcel no se puede quedar atrás. - como si aquello fuese una frase clave que activaba al robot de mi guardaespaldas, Clyde se acercó y de su maletín sacó unas hojas blancas que contenían planos y gráficas de mi producto a ofrecer, ofreciendomelas a mi en la mano las cuales tomé y coloqué en la mesa - Chips de rastreo, señor alcaide, de eso estoy hablando - me incliné un poco y di la vuelta a las hojas invitándole al pelinegro a mirarlas, en especial una donde se encontraba el dibujo del interior de un rifle de elegante categoría y a un lado un chip en grande, con una flecha señalaba el lugar donde iría el pequeño chip.

Me retiré entonces colocando la espalda en el respaldo para esta vez darle espacio a que mirara si quisiera. Mi sonrisa era tranquila, nada "incitante" como cualquier vendedor ambulante novato. Mis manos se mantenían en mi regazo y mi pierna cruzada. Sin querer observé de nuevo al "guardaespaldas" moreno que aún se mantenía completamente callado e inmóvil, una total y sexy estatua que, debo aceptar, me gustaría tener en mi estudio y que me mirase siempre con esos desconfiados ojos que no podía disimular. No no... debo concentrarme en Alex y mi negocio.
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Re: Los cambios a veces no son buenos

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 15, 2012 12:52 pm

Si algo había que reconocer es que el tipo sabía hablar.

Claro que no le gustaba exactamente lo que decía, ni como lo decía... no es como si necesitase ayuda de un civil para controlar lo que pasaba en la cárcel. Aquellas bandas eran parte de ella y estaban medio localizadas como mínimo. Además siempre estaban asustadas, aunque pretendiesen aparentar ser los más ``chulos´´ de la cárcel siempre estaban actuando cuidadosamente con respecto a las verdaderamente grandes, que como no ... seguían siendo Blades y Bullets siguiendo la tónica habitual de la ciudad. Desde un punto de vista táctico si debiese aliarse con alguien para mantener un mínimo control sin duda debería ser con ellos, a cambio de algún favor. Cosa que desde luego no podía aceptar, un trato de favor a reclusos no era algo que estuviese en sus planes, negociar con ellos tampoco. Además habría de apostar por uno de los dos, sería casi imposible mantener una posición igualitaria... no no. Sería una mala idea, tanto como lo que proponía aquí Míster Yoshiaki.

Observó el movimiento del guardaespaldas y los papeles que sacó, tomándolos cuando el empresario se los ofreció y estudiando con gesto serio e imperturbable los documentos. Era interesante, muy práctico sin lugar a dudas. Posiblemente si fuese cualquier otra persona se habría dejado convencer por el canto de sirena de aquel rubio. Sin embargo el plan que proponía tenía un fallo garrafal que no podía ser ignorado por un Rosenthal, tan y como le recordaba el propio empresario sin saberlo, llamándolo todo el rato Herr Rosenthal.

-Debo reconocerlo, sin duda seria teóricamente de ayuda y las armas de su compañía son bastante impresionantes..._Frunció levemente el ceño al darse cuenta que de vez en cuando los ojos del empresario de mala fama se habían desviado hacia la figura de Vlad. Aquello le cabreó a un nivel personal, nada que ver con la propuesta armamentística.-Sin embargo me temo que no podre aceptarla, quizás se le haya pasado el hecho de que chips de inteligencia y armas como estas son ilegales dentro del recinto. Por la potencial peligrosidad de las mismas ... Hay que predicar con el ejemplo ya sabe... no puedo pretender tener encerrada a gente por incumplir la ley y luego yo hacer lo mismo, sería terriblemente hipócrita._Dejó con esto los papeles en la mesa, devolviéndoselos discretamente a Yoshiaki, una negación cortesmente firme.

-Comprendo entonces que el anterior alcaide habría aceptado ..._Negó un poco en señal de reproche.-No era su deber conocer sobre la normativa de prisiones si Armando no le informo._Dejemos que la culpa recaiga sobre los hombros de aquel anterior alcaide que ya no esta al cargo, sera mucho mejor para todos. No iba a aceptar el trato pero tampoco deseaba enemistarse con el hombre que podía suponer una enorme molestia si se lo proponía, haría como que allí no había pasado nada y listo.
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Re: Los cambios a veces no son buenos

Mensaje por Invitado el Dom Mayo 27, 2012 2:54 pm

"Debo reconocerlo, sin duda seria teóricamente de ayuda y las armas de su compañía son bastante impresionantes..."

Uf... después de eso siempre llega un "pero"....

"Sin embargo me temo que no podre aceptarla.."

Y si... ahí estaba... y justamente con la excusa que no quería creer que de verdad lo dijera. Solo agregó algo que sí me sorprendió pues resultaba ser que el hombre era más inteligente de lo que los rumores decían, pues ahora veía que me estaba dando una salida. Una opción que podía tomar y simplemente quedar "bien", hacer como que nada pasaba, pretender que yo no le estaba proponiendo algo ilegal porque así lo quisiera sin por mi "ignorancia" acerca del tema. - Comprendo - Recogí mis hojas alineándolas en un ligero golpecito en sobre la mesa y le miré.

El aceptar esa salida era aceptando mi derrota en la negociación desde el inicio, simplemente no podía rendirme tan fácilmente así que cambié un poco la expresión de mi rostro a una con apenas una ligera sonrisa algo ladina, no tan presente como la que había estado usando, algo más tranquila pero seria a la vez haciendo juego con el tono de voz que usaba, ya no tanto de un "empresario amable" - ...Sin embargo... debo insistir.....Vera, todo hombre y toda mujer tiene una ambición sea oscura o no, la mayoría es el dinero, el poder, el amor... pero el 90% de las personas que desean algo simplemente no lo obtienen, ya sea por su misma incapacidad de hacer las cosas bien o por su mala suerte. Este porcentaje cambia drásticamente a un 40% de personas que no logran sus objetivos cuando se tiene recursos, es decir, con recursos monetarios y de poder se puede conseguir con mucha más facilidad lo que uno desea.... Usted tendrá algún deseo o meta que le sea complicado lograr y yo tengo suficientes buenos recursos que estoy dispuesto a ofrecerle si apoya mi propuesta... ¿Por qué no hacemos un equipo? ¿Acaso no tiene algo por lo que ha luchado y simplemente no ha podido alcanzar? -

Aquella era mi última carta, la próxima era una mucho menos amable la cual podía jugar sin estar en ese horrible despacho, ya se lo dejaría en claro dependiendo de la respuesta.... la cual temo adivinar cual sería.

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Re: Los cambios a veces no son buenos

Mensaje por Invitado el Vie Jul 06, 2012 3:47 am

Creyó que al fin había terminado el asunto, aquella molesta charla cuando recogió sus papeles con aquel golpecito que se le antojo como una campana de liberación. Pero no, había saboreado la libertad antes de que esta posase sus alas en la habitación. Ryuu Yoshiaki no se daría por vencido tan fácilmente, maldito fuese aquel asunto. ¿No sabía que ``No´´ significa ``No´´? Pues parecía que no estaba muy acostumbrado a aceptar una negativa como respuesta, pero en aquel caso no le quedaría más remedio que tomarlo, a aquel trato no le veía beneficio ninguno para el adecuado control de la cárcel, amén de ser demasiado llamativo e ilegal como para permitirse que le pillasen en semejante chanchullo.

Alzó una ceja mientras escuchaba atento aquellos porcentajes tan redondos que no terminaba de creer. ¿Ahora quería comprarle su felicidad? era casi gracioso. Sonrió tenuemente cuando el rubio lanzó aquella pregunta y se recostó en el asiento cerrando los ojos por unos segundos, pensando seriamente en su quería algo que aquel hombre pudiese conseguirle, la respuesta quedó clara en su mente con rapidez y precisión, lo único que había querido y no había obtenido fue salvaguardar la vida de sus hombres en combate, y por supuesto no podía volver al pasado a cambiar los acontecimientos.-Vaya Herr Yoshiaki, debería alegrarse por mi, pertenezco a un afortunado 10%-Devolvió con una sutil sonrisa falsamente diplomática aquel gesto que no le había pasado desapercibido.

Sabía lo que estaba pensando, posiblemente ahora intentaría rebuscar trapos sucios y chantagear, menos civilizado, más beneficioso para el rubio ... si fuese a ser el caso de que consiguiese algo. No sería así, su expediente estaba limpio como la patena, y no se avergonzaba de nada de su vida privada. Además lo único que desearía que jamas hubiese llegado a ocurrir estaba sepultado por la burocracia militar del país, censurado en carpetas en algún almacén polvoriento. Jaque mate, simplemente que Yoshiaki aún no lo sabía.
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Re: Los cambios a veces no son buenos

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 07, 2012 1:42 am

- Vaya - dije con gran desilusión la cual no expresé del todo, en cambio, sonreí amable - Pues felicidades entonces, no muchas personas son como usted. Es digno de admirar - ¿Que va a ser?! ... No lo era, era simplemente una terca actitud que no lo llevaría a nada realmente. Sólo a incomodidades y, si sigue así, tal vez a su propia muerte ...¿Digno de admirar? .. ja!. Pero vamos que tampoco le iba a permitir que pudiera observar mi enojo y frustración del momento.

Me levanté con la misma sonrisa y le tendí la mano en forma de "paz" aunque mas bien dentro de mi cabeza era completamente lo contrario - Pues ha quedado claro entonces. Parece que no necesito estar más aqui. Fue realmente un placer el poder tener esta junta. Espero verle pronto Herr Rosenthal. - me despedí formalmente dando los papeles a Clyde y dando una última vista al "guardaespaldas del alcalde" quien al mirar que me iba, inmediatamente se movió y alcanzó la puerta para poder abrirla. Aproveché a mirarle de cuerpo entero, mirandole el trasero y su amplia espalda. Miré de reojo a Clyde y suspiré - Una lástima - musité cerca de la puerta, pasando justo a un lado del hombre de cabellos negros que me abrió la puerta. Claro, era una terrible lástima que hombres tan apuestos y bien amaestrados como él estuviesen al lado de personas como el alcaide, que no sabría cómo utilizarlos debidamente. - Tal vez... algún día... venga por tí - dije en voz baja sólo para que el hombre quien me veía con esos ojos negros y fríos, vacíos de sentimientos.

Reí en mi mente por aquiello y por el plan que estaba maquilando ya en mi cerebro. - Hasta luego caballeros - Giré mi cabeza y ladee un poco mi cuerpo para dar una pequeña inclinación, tan normal en país y simplemente salí del lugar seguido de mi guardaespaldas. Realmente dudaba que algún día volvería pues lo que pensaba hacer después, no habría necesidad para hacerlo.
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Re: Los cambios a veces no son buenos

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