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Te regalo mi domingo (priv Doriath)

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Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Lun Ene 30, 2012 5:11 pm

Lo bueno de Steinburg es que no te deja indiferente por mucho tiempo que pases en ella, si creces en sus calles se te cuela en lo profundo del alma, pasa a formar parte de tu sangre, la respiras, te respira ...

Hablar de lo que esta bien o mal en ella es pura teorización. Como buen ciudadano de aquella ciudad prohibida, Dorian había aprendido desde pequeño a moverse entre las sombras de la ética dudosa, tanto como por la propia oscuridad de la noche y sus entrecruzadas calles. Era lo adecuado, poca gente compra drogas de día... además odiaría ser reconocido por uno de aquellos detestables personajes, Una gorra y el pelo recogido, así como cubrirse la cara, formaban su disfraz. O quizás ese no era el disfraz, no, en definitiva no lo era. Su camuflaje era ese gesto amable que componía cada vez que salía de casa, la sonrisa sin complicaciones que prodigaba a manos abiertas. Aquella era su verdadera mascara. ¿Quería desprenderse de ella? ¿Le gustaban tanto las personas libres de culpa y simples como para hacerse pasar por una? ¿Le gustaría en realidad ser una de ellas? ¿O solo las odiaba porque eran todo lo que él no podía ser?

Su mano se crispo con molestia sobre las sabanas de su cama, negándose a levantarse con aquella patética idea en mente.
Odiaba los domingos, a diferencia de la gente en general. Los domingos eran lo peor. Nada interesante que hacer. No tenía clases, no tenía trabajo ... la ciudad dormía la mona de la noche del sábado y mientras tanto, el agonizaba de aburrimiento en la cama.
Se removió evitando los rayos de sol que se colaban por la ventana, envuelto por la cama y aquella camiseta demasiado grande cuyas enormes letras verdes rezaban ``Level Up´´ ¿Level up de que? Se lo preguntaba a menudo.
El tiempo pasaba y no se atrevía a salir de su ``nido´´, era un día de aquellos, quizá algo deprimentes. Frotó sus piernas entre si para darse algo de calor en aquel roce piel contra piel y volvió a dormirse.

No sabía cuanto tiempo había pasado y tampoco le interesaba, pero cuando volvió a despertar de aquel agradable sueño no podía quedarse más dentro de aquel cálido lugar. Poniendo los pies en el suelo caminó hasta la cocina y empezó a hacerse un café bien azucarado, ocultando aquel reconocible y amargo sabor, quitándose la camiseta, la única prenda que traía puesta a parte de la ropa interior y llenando después la bañera con agua cuidadosamente templada. Bebió su droga favorita allí metido, tranquila y relajadamente, dejando que su mente vagase por algunas ecuaciones y formulas que tenía que probar. Pero no hoy. Hoy vería que podía ofrecerle aquel asqueroso día. Desenredó su enmarañado pelo y se vistió con unos vaqueros con el bajo vuelto, sus deportivas cómodas y su camiseta blanca con la silueta de unos cuervos volando sobre la cual coloco una camisa de color claro y luego una cazadora. Miró el reloj de bolsillo y lo vació, no era buena idea ir con mercancía en pleno día.

Salió a la calle cerrando los ojos por culpa de aquel irritante sol, empezando a preguntarse si necesitaría una mascota ¿Quizás un hurón? Con aquella pregunta en la cabeza y una ligera sonrisa en la boca anduvo caminando aquellos primeros metros, sin rumbo fijo y con las manos en los bolsillos.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Miér Feb 01, 2012 3:45 am

La situación comenzó a las dos y media de la mañana, momento en el que se disponía a ir a su casa a tomar un muy merecido descanso, por que vaya que se merecía tirarse en su cama. Y ese era el plan, cosa sencilla de cumplir pero pues, es un hombre que resalta mucho. Su estatura, su porte, el tridente que siempre lleva consigo, el color de sus ojos, hasta ahora únicos en la ciudad y el cabello largo. Tampoco es que deseara lo contrario, llamar la atención era casi como una droga. Era un puto foco fluorescente en medio de la oscuridad de la ciudad. Y fue por eso que lo descubrieron aquellos tipos.

Creyó que eran Bullets al principio, lo que le ponía en una situación un poco complicada debido al sitio por el que pasaba en ese momento. Pero después de un rato de ser perseguido por ellos se dio cuenta que, a lo mucho, se trataba solo de unos tres tipos que, claramente pensaban cosas fuera de la realidad, creyendo que por ir solo era vulnerable de alguna forma. Bien su preocupación de quebrar una ley absoluta que Ian no le perdonaría tan fácil, pasó de largo, pero lo que no lo hizo fueron los chicos. Claramente esperaban que los guiara a algún sitio pues lo siguieron por horas pero nunca acortando la distancio. Todo un hastío de horas. Se pasó tres horas metido de club en club, bebiendo, comiendo un poco de botana, burlándose en voz alta y con risas estridentes de aquello que se empeñaban en no acercarse a él. Humanos predecibles. Como esos tres tipos que lo siguieron de un lugar a otro, muy seguros de que Doriath no se dio cuenta de su presencia. Hasta que el Blade, se hartó. Si no podía quitárselos de encima por las buenas, lo haría en el estilo que más le gustaba.

Cambio la ruta en cuanto puso un pie en la calle, fastidiado a darse cuenta de que el sol ya aparecía y todo se iluminaba. No pudo dormir como deseaba, también pagarían por eso. Se encontraba en una rea residencial, llena de callejones, escaleras de incendios y tenderos exteriores con sábanas y ropa informal colgada de estos. Entro a uno entre dos edificios altos, protegidos aun del sol y se escondió en el umbral de una puerta, escuchando claramente cómo se acercaban. Los pasos de tres tipos diferentes pero con complexión similar. Espero hasta el último segundo mientras ellos se acercaban y lo buscaban en cualquier rincón, excepto donde debían.

El primer tipo tuvo una muerte demasiado rápida para su gusto; creyendo que sería más alto apunto su tridente hacía esa área y le atravesó el cuello. Ni modos, decidió rematarlo para quitarse uno de encima. Torció el tridente con sus manos y pronto la sangre salió a borbotes de la herida. Extrajo el tridente y lo uso como bastón, pegándole de lado con tola la fuerza que tenía. Escucho satisfactoriamente como se partía el cráneo contra el muro. Sencillo, uno menos. Se giró al siguiente que estaba sorprendido, cosa natural y le lanzó una estocada. El tipo esquivo en la mínima distancia que tenía y levanto una Colt que no llegó a disparar. Doriath le voló la mano y luego el brazo, salpicándose a sí mismo con la sangre ajena, encajando su tridente en su tórax, descubriendo la sangre negra del hígado. Con este fue más sutil, lo dejo tirado en el sueño para que se desangrara lentamente.

¿Por qué me estaban siguiendo? — pregunto al último que claramente quería escapar de su agarre. ¡Creíamos que tendrías pasta encima!, ¡¡Lo sentimos!!” ¡No volverá a pasar! Doriath sonrió, estando de acuerdo con ese tipo. Permaneció de pie, mirando la patética huida de aquel sujeto a quien no dejaría ir. Levanto su tridente y lo aventó como lanza. Fallo un poco, le atravesó el hueso de la cadera y quizás una arteria fue cortada. Avanzo lentamente, con una sonrisa en el rostro al ver al sujeto debatiéndose. Se burló a carcajes cuando le arranco el tridente de un tirón y le escucho gritar de forma deliciosa. Levantó el tridente y empezó a clavarle el tridente en el pecho una y otra vez, una y otra vez, hasta que los huesos músculos y órganos internos quedaron convertidos en algo parecido a la papilla. El suelo yu sus alrededores eran un lienzo ahora cubierto de sangre, incluyendo sus ropas y pate de la piel del asesino. El sol había subido un poco más pero el perpetrador se quedó allí pensando en los problemas que esto le causaría a su jefe—.


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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Miér Feb 01, 2012 10:09 pm

Era más temprano de lo que le había parecido en un principio, las calles estaban medio vacias. Tal y como había esperado de una mañana de domingo, nadie tenía nada que hacer y todos estaban felices en sus casas durmiendo la mona ... bueno, puede que todos no pero si bastantes. Y su primera idea de ir a buscar una tienda de animales había quedado totalmente descartada por una tremenda obviedad ... era jodido domingo esos sitios estaban cerrados. Casi le dieron ganas de golpearse la cabeza contra la pared, ¿Como había cometido semejante y estúpido fallo aunque fuese solo por una fracción de segundo? Se le estaba pegando la tontería, sin duda era eso.

¿Y que coño podía hacer ahora? Vagar hasta encontrar algo interesante que hacer parecía una idea de mierda pero de momento era la mejor que tenía, así que se dedicó a hacer eso. Reconociendo la zona, interiormente preguntándose si alguno de esos lugares podría sustituir a alguno de los que ya frecuentaba. No le gustaba meterse en territorio de bandas, se mosqueaban y el era el pez pequeño en el asunto, si alguna vez quería ampliar sus horizontes pues no le quedaría más remedio que hacer algún trato con ellos. Bullets o Blades, personalmente le daba igual, el asunto sería investigar cual de las dos áreas era potencialmente más beneficiosa para sus asuntos.

Se cruzó con uno de esos tipos que reparten publicidad cristiana, bueno si te quieren vender el cielo, es publicidad ¿no? Le otorgó una enorme sonrisa mientras cogía el papel azul claro y comenzaba a leer semejante sarta de chorradas, sin poder evitar que una sonrisa despreciativa se formase en su cara, iba a darle la vuelta al papel para ver que había escrito detrás cuando una volada de aire se lo arrancó de las manos y lo hizo desaparecer por un callejón del cual no se habría percatado de no ser por aquella circunstancia. Lo miró con curiosidad, pues era un buen lugar y se adentró en el con resueltos pasos, mirando alrededor. Estaba oscuro a pesar de ser de día, de noche sería aún mejor, sobretodo si se cargaba esa farola de allí. Alzó la vista sopesando la visibilidad desde las viviendas del lugar y de pronto le llegó un olor dulzón y escucho un ``Chooff´´ a sus pies.- Oh no me jodas..._Se le escapó con verdadero hastío y molestia en su tono. Viviendo en aquella ciudad, sabía lo que era eso sin necesidad de mirar. Y sin embargo lo hizo, evidentemente.

Bajó la vista al suelo observando el dantesco espectáculo sin que su rostro cambiase de una expresión fría y molesta, tipo con el cuello rajado ... dio un par de pasos más y escuchó un lamento leve, apenas un estertor de muerte a sus pies, observó la mano temblequeante que se acercaba a su pie y simplemente la pateó.-¿No ves que estas muerto?_Abrió los ojos alarmado al escuchar otro ruido de movimiento, más vital y evidentemente ... peligroso si era quien había hecho esto. Retrocedió un par de pasos instintivamente, poniéndose en guardia como un animal esquivo.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Vie Feb 03, 2012 8:29 pm

Hace un momento había tres tipos junto con el vivo, acorralándolo como si pudieran siquiera llegar a ponerle un dedo encima. Ahora, el suelo estaba cubierto de partes de cuerpo y de sangre, sobre todo de sangre. Cerca del centro de todo ese asunto y algo inclinado aun sobre le tipo que acababa de asesinar a sangre fría yacía Doriath, de pie, jadeando, como si esto hubiera agotado todas sus energías cuando en realidad era la excitación de la matanza lo que lo hacía comportarse de esa manera. Levantó la vista y miro hacia un lado y luego al otro, hasta ese momento el lugar se guía vacío. Amaba esta puta ciudad, si que si. Levanto el tridente de la papilla de carne y lo sacudió una sola vez, dejando una línea de sangre contra el suelo. Tendría que limpiarlo antes de que se oxidara.

Dio otro vistazo a su obra, no la mejor pero si una más o menos memorable y avanzó, con sus botas pisoteando los charcos de sangre sin el menor de respeto. Aquí no murieron tres personas que quizás tenían familia, amigos, hermanos. No, murieron tres ratas y su muerte fue en balde y no significo nada. No para Doriath, si acaso puede sumar la poca diversión que le dieron al expirar. Ahora se encontraba más animado, pero seguía sintiendo sueño y, como extra, ahora estaba sucio. Debía limpiarse. Camino con lentitud hacia la única salida y entonces lo escuchó —“¿No ves que estás muerto?” Frase interesante— y lo vio. Parecía un adolescente pero pudiera que fuera algo mayor. Dramáticamente arrastro la punta de lanza de su tridente, dejando que hiciera un fino rasgueo en el sueño con el diamante.

¿Qué clase de humano seria el que mataría a continuación? ¿Una escoria más? O ¿Las palabras de este chico salvarían su vida? Estaba emocionado ante la expectación de averiguar semejante cosa. Retrocedió y él se plantó adelante, frente a él, dando un espectáculo macabro. Gotas de sangre aun húmeda bajaban por sus mechones de cabello. El tridente sucio había escurrido la sangre hasta la mano que lo aferraba y lo mantenía derecho. Su ropa presentaba manchones frescos, húmedos y en su cara, sus ojos de diferente color refulgían de placer y ansiedad. Quería seguir matando, tres tipos inútiles no habían sido nada y frente a él estaba una presa de lo más capacitada para morir en sus manos. Había calculado su edad más o menos por el ruido que hacia al caminar, ahora estaba más seguro de haber acertado. Ciertamente el rostro era juvenil, liso, pero tampoco tenía por que fiarse de nadie y los más jóvenes eran los peores, como lo fue él cuando tenía esa edad, aparentemente.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Vie Feb 03, 2012 10:08 pm

Joder ... joder ...

Fijó los ojos en aquel tipo alto y manchado de sangre. Toda aquella situación gritaba en letras de brillante neón ``peligro´´ sin duda, aquello parecía ser un problema para sus planes de supervivencia. Tragó saliva dando un par de pasos hacia atrás conforme el moreno se acercaba, volviendo sobre sus pasos en silencio, con solo el resonar del chapoteo de la sangre en aquel callejón.

La luz dio al fin al rostro contrario y observó como la sangre se deslizaba por algunos mechones del pelo contrario, el brillo de ansiedad en aquellos ojos de distinto color. Por primera vez desde hace mucho tiempo se sintió intranquilo, realmente intranquilo. El tipo podía matarlo en cuestión de segundos si le daba la gana, es lo que le decía esa mirada, quería sangre ... Había visto tipos como aquellos antes, de lejos preferiblemente.-¿Sabes? ... realmente este no es un buen barrio para andar montando fiestas de este tipo ..._Respiró calladamente sin apartar sus ojos verdes de los del otro, el contacto visual era importante ... no apartar la mirada de la bestia, estaba en la guiá practica de supervivencia en Steinburg.

-Abrirán las ventanas y verán la que has montado, chillaran y llamaran a la poli ..._Un leve ruido en los pisos de arriba, el juguetear de las persianas pareció darle la razón.- Y en realidad llegan rápido te lo aseguro ... les sera fácil dar con un tipo manchado de sangre y con un tridente._¿Cual podría ser su mejor táctica en este momento? ¿Qué movimiento era el adecuado? Si gritaba llamaría la atención durante un segundo antes de quedarse sin garganta como el desgraciado a sus pies, si salía corriendo lo más posible es que le diese apenas tiempo de dar un par de pasos antes de que el tridente se le clavase por la espalda. Si su presencia era un problema, una molestia que descartar solo tenía que convertirse en un aliado temporal para aquel tipo. Una apuesta arriesgada, con resultados variables. Podría ser que lo considerase una afrenta, necesitar ayuda de un niñato ... resultado, podía darse por muerto. Podía resultarle buena idea en un principio, aprovecharse de su ofrecimiento y luego eliminar los cabos sueltos: resultado, muerto... Joder, estaba realmente jodido.

Y sin embargo sus pensamientos seguían racionalizando las distintas vías de manera fría y meticulosa, matemática sin duda, en apenas un par de segundos.-Mi casa esta cerca, puedes limpiarte._Murmuró de pronto, de manera resuelta. Optando por la opción arriesgada, pero reconozcamoslo ... la interesante. ¿Acaso no se estaba aburriendo? ¿Acaso no estaba cansado de aquel día monótono y aburrido? Sin duda tenía ante si una sangrienta respuesta a sus plegarias. O se divertía o palmaba ... que poético. Sonrió de medio lado mirando a aquel extraño.-Estarás pensando ¿Porque creer lo que dice este tipo? Bueno ... ¿Por que iba a mentir a un tipo que puede matarme en un momento si lo hago?_Su mano derecha tocaba el taser de su cinturón, no le serviría de mucho, ojala le creyese... Rezaría para que lo hiciese pero, no creía en dios alguno, solo en si mismo.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Mar Feb 07, 2012 7:25 pm

Comprobó con satisfacción que lo tenía acorralado pese a que detrás de aquel muchacho había una calle amplia y abierta, para que escogiera una dirección a la cual dirigirse. Delicioso. Endemoniadamente exquisito, no tenía ni la más mínima idea de lo bien que le hacía sentir el verle retroceder solo por mirarle. Por supuesto que era el perpetrador, quizás la luz del sol solo vino a comprobar lo que ambos sabían. Pero ahora él lo veía por completo y se imaginaba el aspecto que debería de estar dando en este momento. Su momento más encantador. Claramente el joven creía que estaba tratando con un tipo común peor Doriath pronto se hartó de mirarle a los ojos y ladeo la mirada, observando su obra un momento más antes de despedirse de esta definitivamente.

Luego, sin ningún tipo de interés, pero por que no tenía nada más que hacer en esos instantes, regreso la mirada al joven que estaba empeñado en tratar de controlar una situación que no le incumbía. Le dieron más ganas de cortarle cuando menciono a la policía, pero fue el conjunto de todo lo que le hizo reír. Primero fue una carcajada muy suave, con la cabeza ladeada, sin mostrar interés en el humano frente a él, y poco a poco esta se fue acrecentando, su mano sucia en el dorso se puso sobre su rostro, ocultando su mirada mientras la risa se iba convirtiendo en una carcajada pura y fuerte, completamente desquiciada y sin sentido. El escuincle ese le había hecho reír de lo lindo y con eso se había ganado un punto. Respiro suavemente conforme la risa se le fue apagando y permaneció a la expectativa, ansioso de escuchar cualquier ocurrencia que proviniera de esa boca. Pero lo que le dijo a continuas fue mucho más interesante y coherente.

Has dicho algo interesante por fin… — Oh, en un dialecto más directo, le estaba diciendo “te acabas d salvar, por ahora”. Quizás se le viera en alguna parte del rostro, pero vaya que le daba asco estar manchado de la sangre de otra persona, inclusive la suya propia lo ponía asqueado. Súbitamente se fijó en sus manos, primero una y después la otra. Lo que sea que hiciera, primero le atravesaría el brazo antes de que siquiera pensara en atacarle o defenderse con lo que trajera. Levantó su tridente y lo movió. — Vas adelante. Camina. Iré a tu casa… — Siseo con voz gruesa, calmada y varonil, dejándole claro que, o hacia lo que le decía o aquí quedaba, asid e sencillo era todo esto—.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Miér Feb 08, 2012 9:27 pm

¿De que se reía ese capullo? Lo que había dicho era perfectamente lógico, ¡no era para reír! Frunció un poco los labios en gesto de molestia por recibir aquella poco común risa, como si fuese una burla a su razonamiento y desvió la mirada evitando replicar. Si hubiese sido otra situación, sin duda habría dicho algo ... Pero no llamas estupido descuidado a alguien que lleva un tridente, sobretodo si esta cerca y lleno de sangre. No suele ser buena idea.

-Yo digo muchas cosas interesantes._Repuso inevitablemente con cierta arrogancia volviendo a mirar al de dispares ojos ahora con algo más de interés, siguiendo el recorrido de su vista y mostrándole las manos vacías por un momento antes de cruzarse de brazos para mostrar que no era ninguna amenaza. El taser estaba muy lejos para atraparlo y pegarle una descarga. Bueno, que se le iba a hacer.

Sonrió de medio lado lanzándole una mirada quizás divertida y se dio media vuelta enlazando las manos graciosamente a la espalda y comenzando a andar con tranquilidad.-A sido idea mía no es como si fuese a negarme ahora ¿no?_Cuestionó lanzando una seria mirada a la calle por la que había venido, suspiró un poco aliviado, el repartidor de panfletos religiosos ya no estaba y se encontraba desierta. Apretó el paso dirigiéndose a su morada por el camino más rápido y menos transitado.-¿Puedo preguntar como te llamas? Yo soy Dorian Meister._Se presentó al llegar al portal de aquel bloque de apartamentos algo cutre, sacó las llaves, abrió la puerta. Quedó parado un momento mirándolo hasta que fue evidente que no iba a pasar antes. Se encogió de hombros y empezó a subir por las escaleras, donde sin duda no se cruzarían con nadie. Afortunadamente. Si se cargaba a alguien de su casa por haberse cruzado con el, sin duda seria malo. Vendría la policía y se pondrían a hacer registros ... tenia casi todo en el otro piso, pero no todo.

-No te vayas a asustar por el desorden._Abrió esta vez la puerta de su casa y entro antes que el, esperando para poder cerrar la puerta. Lo primero a donde se llegaba era un salón pequeño con un circuito de coches de carreras de juguete pero bien grande medio rodeándolo. A el le gustaba, mirar el reiterativo recorrido le ayudaba a relajarse y pensar ¿Qué tenía de malo? No había podido tener uno de pequeño aún cuando había querido con toda su alma .. así que ahora lo tenía. Dejó las llaves junto a la videoconsola y el primer montón de libros tomados prestados de la biblioteca de la universidad. Le gustaba ampliar sus campos de conocimiento así que aquellos resultaron ser de biología. El cuerpo humano podía resultar fascinante, aquel asunto de la genética le había llamado mucho la atención y no había podido evitar ahondar más en ello.-Supongo que es la bañera lo que te atrae._Abrió la puerta del baño, un baño común con una cómoda bañera con regadera bien arriba.-¿Te fías de mi o quieres que entre contigo?_Se atrevió a bromear un poco recostado en la pared.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Jue Feb 09, 2012 11:04 pm

Ya veremos. — Francamente, le causo gracia que el chico se tomara en serio su comentario, tan en serio que incluso obvio la importancia de este, que no tenía nada que ver con el hecho de considerarlo o no alguien interesante. Ha, si, buen movimiento. También se dio cuenta de cómo lo observaba, de lo que estaba buscando. Las manos donde pudieran verse con facilidad y no tendrían ningún problema. El mensaje pareció llegar al peli verde de la manera más adecuada y oportuna, ahorrándole un trabajo con esto. Paso de responder a su comentario y simplemente lo siguió sin quitarle la vista de encima y manteniendo una distancia medida con anticipación, por si se le ocurría algo chistoso—.

Escucho su nombre – demasiado parecido al suyo -, y se lo guardo en la cabeza pero no se presentó o abrió la boca para nada; las precauciones eran siempre lo primero. Le observo un momento sin moverse para nada, y cuando empezó a caminar levanto la vista para mirar mejor lo que era llamado un bloque de departamentos. Examino la puerta antes de entrar por esta, miro sus goznes de reojo, pensativo y luego miro al chico que iba delante de él, por las escaleras ya, vivía solo en uno de estos habitáculos, probablemente pero estaba claro que no en la planta baja. Lo veía suelto mientras subían y subían las escaleras, pero no supo si disfrazaba su temor o simplemente se acostumbraba rápido a los desconocidos peligrosos. Su cabello y su ropa habían dejado de escurrir en esos minutos en los que estuvieron de pie uno frente al otro, así que no había ningún rastro delator. Se quedó de pie en el pasillo y entro a lo que era su departamento, apartándose de la puerta para nunca quitarle la vista de encima, aunque sus movimientos eran naturales y hasta agraciados.

¿Desorden? No le gustaba el desorden. Observo el salón y la pista de carreras en circuito cerrado; luego recorrió con la mirada la pared de enfrente, una ventana más o menos amplia con su respectiva cortina. Siguió dando el paseo y se encontró con libros, muchos libres. Un chico inteligente y con hambre de conocimiento. Otro buen motivo para no asesinarlo. Miro la videoconsola y también aquello resulto agradable; solo un imbécil puede pensar que una consola de videojuegos atrofiaría la mente de alguien. Se encontraba enfrascado en la lectura de los títulos de los libros cuando escucho la palabra “bañera”, lo que le hizo voltear a mirarle lentamente antes de, sorteando el desorden para no pegarle a nada en absoluto, llegar hasta el baño y entrar después de él. Un baño común, pero reconfortarle, de su agrado.

Soy Doriath Asthfor, líder de Sección de la familia Blade. — Era más seguro hablar en lugares como este. ¿Quién podría imaginar que un hombre de su título y peligrosidad, estaría metido en el cuarto de un chico que, sin que se lo dijera, iba volando para entrar en la categoría de universitario? No era algo que hacía a menudo, pero un sexto sentido o algo, le decía que este chico no era como los demás, no sabía que era, pero algo había. — Fuera, ahora. — Le ordeno y no se movió hasta que se salió del baño. En cuanto estuvo solo cerró la puerta, levanto su tridente con una mano y lo encajo para atorar la manija con el marco de la puerta, esta no se movería, hasta que el quitara esa palanca y bueno, su tridente era de una muy buena aleación de acero. Así que con este seguro, por mera precaución, empezó a desvestirse—.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Lun Feb 13, 2012 10:45 pm

Hizo un ligero mohín de disgusto al no recibir un nombre, ni siquiera uno falso con el que dirigirse hacia esa presencia sangrienta y seria. Por supuesto no se lo reprochó, no era tan estúpido como para hacerlo y ... puede que si tenía paciencia puede que lo recibiese al final.
Observó por el rabillo del ojo como se movía por su casa, evitando pisar o romper nada. Menos mal, no era tan mala gente después de todo. Desde luego Dorian podía resultar muy egoísta, era egoísta. Y no le importaba serlo. La verdad es que si aquel tipo se hubiese cargado por ejemplo el circuito a aquellos 3 tipos que no le importaban lo más mínimo.

-Doriath..._Repitió en voz baja, más para si mismo que nada, ya era casualidad...casi se llamaban igual claro que ... Dorian sonaba mucho mejor. Miró alrededor y de pronto el baño le pareció demasiado pequeño para dos personas y un tridente metidas en el.-Eres un pez gordo entonces._Pareció complacido con la idea, si tenia que prestarle el baño a alguien mejor que no fuese un mierdecillas.

Sonrió de medio lado y asintió levemente dándose la vuelta para salir del baño. Escuchó tras su espalda como bloqueaba la puerta y sonrió en cierto modo encantado por aquella precaución tomada por el moreno. Ni que pareciese peligroso... no es como si fuese a meterse en la ducha y violarlo... Era algo evidente ya que se produciría un forcejeo que sin alguna droga de su lado sin duda perdería... además forcejear en la bañera no es nunca buena idea. Te resbalas y te abres la cabeza. Y no tenía ninguna intención de abrirse la cabeza.

Fue a la cocina y preparó una cafetera, apartándola después. Tranquilamente encendió la consola y se sentó de piernas cruzadas en el sofá, agarrando el mando e invirtiendo un poco de su tiempo en jugar al Bio Shock 2 hasta que Doriath saliese del baño.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Miér Feb 15, 2012 12:30 am

Su ropa estaba hecha un completo desastre, si se veía desde el punto más aceptable no había quedado tan sucio como lo esperaba de alguien que había hecho el trabajo que él realizo. No, trabajo no, porque aquello fue más que nada una distracción. Se quitó el saco, observando las áreas manchadas y lo dejo sobre el lavabo en lo que iba a la regadera y abría la llave del agua, esperando por la más caliente de todas. Lo ideal era el agua mineral pero sin duda el agua caliente podría hacer un buen trabajo en sus prendas. Lo probo con la tela de su corbata, que se quitó lentamente para no perder de vista la mancha que se disipaba un poco en la tela oscura.

Acerco la parte sucia al chorro de agua para que el calor se encargara de la mancha, evitando restregarla de ser posible el hacerlo. Después de un momento la puso bajo su mirada crítica y la colgó, repitiendo la acción con cada una de sus prendas conforme se las iba quitando. El saco de vestir fue el más complicado pero la mancha salió igual o más rápido que con la corbata. Para cuando quedo desnudo descubrió que solo su ropa interior- un bóxer a casi medio muslo en un gris casi negro y una camiseta en tono gris-, se encontraba limpia, ninguna de las dos prendas había recibido ni una sola mancha, bien, ya tenía con que andar por esa casa. Ahora el baño parecía un tendedero perfectamente sistematizado para secar y planchar con vapor las prendas en cuestión. Ahora solo faltaba su cuerpo.

Claramente tuvo que bajarle el calor al agua para poder bañarse sin quemarse pero cuando se puso bajo el chorro y recibió el golpe de agua en el cuerpo no pudo evitar el suspiro complacido que escapo de su boca. Estaba joven aun y se sentía joven, pero había pasado toda la noche despierto y para colmo perseguido por unos maleantes de poca monta. Ahora tenía sueño, apetito y se encontraba en una casa donde no se sentía completamente seguro y no era precisamente porque sus habilidades fueran puestas en tela de juicio, sino porque ese chico que estaba allí afuera no terminaba de encajar en lo que Doriath consideraba como ser humano normal. Cada cosa que decía o mirada que recibía de su parte, lo alejaba del estereotipo.

Un pez gordo, un término que le causo gracia y le pareció adecuado a la situación. Estaba cavilando demasiado. Cerró los ojos, recibiendo en la cara los últimos chorros de agua antes de darse por limpio y salir de la regadera, volviendo a surtir de vapor la habitación mientras se secaba con una toalla que había por allí. Reviso la argolla que llevaba en la punta del pene a modo de piercing y no se vistió hasta dejarla lo más seca posible. Cuidados de rutina, a veces resultan exagerados. Cerro la llave una vez tuvo el bóxer puesto y su camiseta sobre el hombro derecho, arrugada; el pelo, levemente seco, estaba completamente suelto. Quito el seguro, es decir, su tridente, y salió, respirando el frescor de afuera para cerrar la puerta de inmediato y aprovechar el vapor al máximo. Escucho ruido y se acercó a lo que era la sala para encontrarse al chico que jugaba con una consola de videojuegos. Recargo su peso ligeramente en el respaldo, flexionando una pierna que casi rozaba la cabeza contraria y se puso a mirar la televisión, sin mediar palabra mientras acomodaba su tridente entre sus piernas.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Lun Feb 20, 2012 1:08 am

Apenas levantó la mirada de la pantalla donde se desarrollaba el juego entre explosiones y cortes de monstruitos extraños.-¿Lo conoces? Es el Bioshock 2, esta bastante bien._Anunció mientras empezaba una animación del desarrollo del juego. Se estiró, pausó y lo miró de arriba a abajo, o al menos lo que pudo, analizándolo.

No estaba nada mal sin toda esa sangre y ropa.-He hecho café si quieres._Ofreció antes de contemplar mejor el tatuaje de su hombro. Alzó ligeramente sorprendido una ceja. No se esperaba un tatuaje de flores en un tipo como aquel.-¿Qué significa? No pareces un amante de las flores así que deben tener significado ¿No?_Aventuró con cierta confianza quedando de rodillas en el sofá, apoyándose también en el respaldo para mirarlo más de cerca.

-¿Tienes más tatuajes? ¿Duelen tanto como creo?_Preguntó antes de dejarse caer sobre el sofá. Quizá estaba haciendo demasiadas preguntas pero es que era curioso por naturaleza. Era la naturaleza inquisitiva del hombre lo que más lo diferencia de las bestias... Claro que era posible que un tipo capaz de cargarse sin miramientos a 3 tipos no comprendiese las sutilezas del cuestionamiento sistemático.

-Si tienes frío así creo que puedo encontrar algo de ropa que te quede de tamaño._le gustaba usar ropas amplias para estar por casa, tanto pantalones como camisetas y sudaderas. Curiosamente no parecía nervioso a pesar de tener un asesino al lado, no un asesino cualquiera además... un jefe de sección. Lo miró de nuevo, valorando si se parecía a lo que había pensado sería un jefe de sección. Pero la verdad era que al ser fuertemente consciente de que las apariencias engañan... nunca había tenido una imagen clara.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Lun Feb 27, 2012 9:09 pm

Negó sin prejuicio alguno. No, nunca había jugado ese ni ningún otro juego, jamás había mirado la televisión o ido al cine al menos que lo requiriera por un trabajo o una conquista pasajera. Pero a veces era atrayente aunque no lo suficiente como para tomar un control y jugar un rato. Observaba la pantalla con un leve interés hasta que esta quedo en pausa y entonces cerro los ojos un momento, pasando de esta por completo en menos de un par de segundos. Negó tranquilamente, observando la animación apenas fijándose en el chico que lo analizaba pero de quien podía sentir su mirada claramente. No era una mirada simple, parecía buscar algo. Le miro un momento y tomando su camiseta se la puso, cubriendo su pecho cintura y caderas, tapando el elástico del bóxer pero no el tatuaje del brazo.

Si, — manifestó al café. Le vendría bien algo para mantenerse bien despierto y el café cumplía a la perfección con su objetivo. Con algo de curiosidad observo su tatuaje y se encogido e hombros. — Ya no lo recuerdo… — Respondió con la voz calmada. Lo cierto es que jamás revelo a nadie nunca el porqué de ese tatuaje y ahora de eso ya había pasado mucho tiempo. Decir que no lo recordaba era tan acertado como no querer responder con la verdad. Se apartó del respaldo del sillón y se fue a la cocina que encontró rápidamente. En una taza que tomo de por allí, limpia, se sirvió un poco de la infusión, oliéndola y probándola con la lengua. Todo en orden, la lleno para poder beber apropiadamente de esta. — Sí, tengo más y duelen más de lo que crees… — Pero ese era el chiste de hacerse un tatuaje—.

La voz del joven le llegaba alta y clara a través de ese espacio reducido. No tenía en absoluto problema alguno en saciar la curiosidad de alguien como este joven, Dorian sino mal recordaba era su nombre. Dio un trago más a su taza y salió de nuevo a la sala, caminando como si estuviera en su propia casa, sin pena alguna de la poca ropa que traía encima. Se sentía muy fresco de esta forma. Negó la oferta de la ropa y regreso a acomodarse en el sofá pues tenía que hacer tiempo a que las partes húmedas de su ropa, que seguía en el baño, se secaran. En sus manos permanecía la taza y en su rostro se formó una sonrisa muy peculiar.

Un chico como tú, que se siente cómodo con alguien como yo… — Comentó pensativo, poniéndose de pie para mirarle más directamente. Doriath era alto y delgado, los músculos que tenía en el cuerpo estaban enfocados a hacerlo ágil y no pesado, pero pese a todo, contaba con una fuerza bastante amplia, como ya la demostró con aquellas cucarachas ahora muertas. Levanto las piernas del joven con una mano, fácilmente, y se sentó al lado, aprovechando el espacio liberado y prefiriendo ese lugar cómodo al respaldo. Volvió a observarle, ahora de reojo. — Si fueses normal no estaría yo aquí en este momento… — Y el café estaba muy bueno—.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Jue Mar 01, 2012 11:15 am

-Mnh ... claro como tu digas._Ladeó la cabeza sin creérselo del todo pero sin insistir más al menos por el momento, tampoco quería ponerse pesado y acabar malamente. Lo miró por el rabillo del ojo irse a la cocina sonrió ladinamente sin decir nada por el momento, esperando a que volviese.-¿Cuantos más? ¿ Y como puedes saber que duelen más de lo que creo si no sabes cuanto creo que duelen?_Cuestiono al aire sonriendo al verlo aparecer de nuevo, sin molestarse en absoluto por aquella ocupación y acomodando sin ningún problema las piernas sobre el moreno, alzándose un poco sobre sus codos para mirarlo aún con aquella sonrisa ladeada.

-Ya ves ... ¿Cual es tu concepto de alguien como yo? Por que yo de momento puedo identificarte como un Blade de rango alto con facilidad para quedar cubierto de sangre pero ... ¿Qué podrías decir tu de mi? Por otra parte..._Se carcajeó un poco sin animo de resultar burlón.- ¿Me has llamado anormal? Eso es muy cruel... ¿Te gusta el café? ¿Ya has verificado si estaba envenenado ... y en caso de que lo hayas hecho probándolo ... supongo que seras consciente de que hay venenos perfectamente sinsabor..._Sonrió animosamente.-Tranquilo, el café no esta envenenado...Es más, voy a por un poco._Comentó levantándose de un salto para dirigirse a la cocina y coger su taza. Bueno, todas las tazas eran suyas pero algunas le gustaban más que otras. Por ejemplo esa, adornada con el número PI, rodeandola por todos lados. Se echó gran cantidad de azúcar, leche y un poco de cacao antes de dar su brebaje por finalizado, volviendo a la sala y sentándose en el mismo lugar.

-Claro que lo que podría estar envenenado no sería el café, sino la taza en si ¿Tu que crees? Personalmente creo que es una buena idea para que alguien se envenene a sí mismo sin enterarse ... pero es molesto sin dudas ocultarlo luego. Por cierto ... Con los cadáveres de la calle ¿Qué harás? Da igual o lo limpias para que no lo vea la poli?

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Jue Mar 08, 2012 9:30 pm

No puede ni quiere evitarlo, pero su comentario genera en él el acto involuntario de la risa. Primero piensa que es por su pregunta, que yendo a un punto le queda muy claro que tiene razón, aunque no la ha dicho con la verdadera intensión de medir su idea del dolor. Y después de eso se le ha soltado con total libertad sin pensar en nada más. A veces ha tenido ataques de más de media hora, mientras su cabeza cavila y va de un lado a otro, no es capaz de detenerse ni por un segundo y cuando por fin termina se siente relajado y apto para pensar claramente de nuevo. Este ataque fue corto, de apenas un par de minutos pero cuando termino ya no sabía que era lo que le había causado gracia. Seguro fue su pregunta retórica.

¿No tienes ninguna idea de lo que duele un tatuaje? — Pregunto con cierto escepticismo. — ¿Quieres probar? — Aventura con una sonrisa maliciosa, mirándole de reojo antes de dar un trago más a su café. — Tengo otro tatuaje aparte del que viste. — Acorta y entonces se pone a ver su habitación, ve los juegos de la consola de videojuegos, los libros con complicados temas. El desorden ordenado de la habitación. — No, anormal no, diferente… — Dice sin prestarle demasiada atención a lo del veneno en el café. Incluso después de escucharle le da otro trago. — Aparentas algo que no eres, pero eso me quedo claro con lo que dijiste en el callejón, así como tú sabes algo de mí por lo que ves. Puedo decir que no eres un simple estudiante más y que, sabes bien de veneno, que te gustan… — Tranquilamente le observo ir a la cocina y se recargo en el respaldo pensativo—.

Le ve volver después de trastear un poco en la cocina y con el simple olor sabe que su bebida esta prepara diferente de la de él. Tiene puntadas infantiles pero una actitud que no siempre es así. Su cuestionamiento lo ha puesto a analizarlo y sus palabras solo se reafirman poco a poco. ¿Qué más le mostraría en este tiempo que pasen juntos? Enarca una ceja al escuchar el tema del veneno de nuevo. Sonríe con ligereza, de forma sombría y solo puede volver a probar el exquisito café.

Si así fuera, me aseguraría de llevar al envenenador al infierno antes de morir y si eso no es posible al menos me afirmaría de que recordara para siempre mi rostro. — Asiente ante su última pregunta, trabajar con cadáveres es una molestia y a la larga se descomponen, apestan terriblemente y explotan, no, eso es asqueroso, Doriath no se mete en aquello. — Tengo gente que se encargue de eso, seguramente ya lo han hecho. — Le quita total importancia al tema. Muerto un cuerpo es un cuerpo, y esos tipos antes de morir no fueron más que unos imbéciles—.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Dom Mar 18, 2012 6:54 pm

-No, ni idea de lo que duele. No puedo imaginar la sensación de la aguja una y otra vez dejando tinta bajo la capa externa de la piel. Y como no puedo imaginarlo, puedo imaginar un dolor más agudo del que en verdad se experimenta._Era simple... muy simple en realidad.- Y no tengo intención por el momento de hacerme un tatuaje._No podía decir que le disgustasen, más bien al contrario ... pero un tatuaje en su cuerpo mancharía su piel tanto como su imagen angelical y pura. Y no quería eso, era uno de sus mayores atractivos.-¿Y me lo enseñas?_Preguntó seguidamente sin cortarse un pelo. Tenía curiosidad. ¿Como sería? ¿Más flores?-¿Y tienes piercings?

-Así que crees que soy diferente, es un buen halago ... la normalidad es mediocre pero conveniente para pasar desapercibido._Vaya, así que se había dado cuenta, bueno ... lo del callejón había sido un descuido por su parte, y luego se había puesto a jugar a hablar de veneno con el mafioso. Estaba claro ue mantener su fachada de normalidad no había sido en ningún momento su prioridad... de vez en cuando le gustaba relajarse y dejar de fingir. Doriath parecía el tipo adecuado para hacer eso.

-Pobre envenenador._Sonrió juguetón dándole un trago a su bebida.-A mi eso no me pasaría..._Ocultó su sonrisa malévola tras la taza y bebió de nuevo, le gustaba el sabor del café mezclado con el chocolate.-Tu cara es difícil de olvidar de todas formas... tu ojos son distintos, no es común. Olvidarse de semejante cosa no sería más que una muestra de poca retentiva visual._Hablaba perfectamente en serio, aunque quizás se podía intuir cierto halago, la sombra de un flirteo detrás de aquello. Quien sabe, claro que Dorian no era muy dado a esas cosas, sin embargo si algo le gustaba lo decía. Y le gustaban aquellos ojos genéticamente peculiares.

-Entonces... ¿Quieres jugar a algo o solo te vas a quedar hasta que se seque la ropa?_Parecía que el tema de deshacerse de cadáveres no era una gran idea, no importaba ... a pesar de su interés por el asunto, se notaba que no era del gusto de Doriath, posiblemente un mínimo trabajo por el cual no valía la pena preocuparse y del cual nunca había investigado. A Dorian le gustaba conocer métodos, aprenderlos, memorizarlos para un posible futuro en que debiese usar aquellos conocimientos en su beneficio.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Vie Mar 23, 2012 5:02 am

No necesariamente tiene que ser una aguja con tinta para poder experimentar eso. — No le importaba la filosofía o la lógica, demasiadas letras sin sentido y que además no dejaban nada a comprensión a menos que se leyera entre líneas. Si, en realidad era muy simple, pero fuera de contexto. Levantó la taza, pensando de nuevo por un segundo, en lo que sería tomar algo envenenado, levantó la mirada de la taza al chico y sonrió, ligeramente. No era el único que decía preguntas extrañas. — Casi se encuentra a la vista… Ese tatuaje… — Se movió, poniéndose de pie para darse la vuelta lentamente y terminar dándole la espalda. Tomo su largo cabello y lo paso al frente para dejar su espalda libre del pelo—.

No quería desvestirse pero al mismo tiempo no le pareció importante si era el chico quien lo pedía. Que ironía, hace unos minutos quería deshacerse de él y ahora conversaban con calma e inteligencia. Se levantó la camiseta lentamente y se la paso por la cabeza para quitársela. Entonces apareció. Cubriendo su espalda alta, desde el cuello al a cintura, la calavera coronada mostro su encantó cuando bajo los brazos y relajo el cuerpo, para no descomponer el dibujo en absoluto. Cuando pareció satisfecho volvió a ponerse la camiseta. — ¿Piercings? — Se le escapo una risa ronca, placentera. — Si, tengo uno… — ¿Donde? Algunas cosas eran mejor guardarlas en secreto. — Habría que saber valorarar un poco más a la gente ordinaria por que solo entre estos se esconden los peculiares, como tú…

No era un halago, estaba siendo racional y justo, en su propia manera de ver las cosas ”racionales” y “justas”. Regresó a sentarse pues últimamente pasaba mucho tiempo de pie y recupero su taza de café a la que le quedaba poco más que el asiento. Se lo tomo todo de una sola vez y enarcó una ceja, analítico. — ¿Pobre? ¿Por qué? Su muerte sería la consecuencia e sus actos, una simple solución para una vida de muerte… — se hundió en el respaldo, mostrándose tan cansado como se sentía en ese momento. — Tú sabes, si matas, debes de estar consiente que morirás por otro… — Enarco una ceja al escucharle y sonrió de lado, elocuente pero medio sincero. — Gracias, es una buena seña particular ¿No? — Estaba orgullos de sus ojos, si ¿Para que esconderlo?... Se recompuso de aquella muestra de cansancio y se puso de pie lentamente, sin importarle que solo el bóxer protegiera su área noble.

Sin decir palabra se encamino a la cocina en busca de un poco más de ese café. Sencillo y fuerte. Lleno su taza y regresó a la sala mientras le daba un sorbo más. — De una manera o de la otra tendré que esperar. Así que, juguemos. — Se encogió de hombro sin preocuparle realmente que jugaran a algo en especifico o la frase fuera enfocada de otra manera.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Jue Abr 05, 2012 4:21 pm

-Ya imagino pero entonces ¿Cual es la gracia si ni siquiera te va a quedar un dibujo?_Solo dolería y sería un dolor invertido para nada pues no tendría la recompensa del tatuaje, sería solo dolor por dolor...

Se estiró aún sentado cuando el mayor se incorporó y empezó a quitarse el pelo de la espalda. Le dieron ganas de tocarlo, liso y oscuro... parecía suave. Pero se contuvo removiéndose impaciente mientras se subía la camiseta para mostrarle un amplio tatuaje que le adornaba la espalda.-Oh~ que genial..._Curioso como era no pudo evitar esta vez alargar la mano y tocar con delicadeza la piel marcada, pasando de esta a la pálida y sin tatuar con animo científico, como queriendo comprobar si había diferencia, si las líneas coloreadas tenían relieve.

-Uno, ¿No me dirás donde?_Preguntó con voz de niño bueno sonriendo ladino para Doriath. Ya lo había mirado antes, pero volvió a repasar su figura de manera analítica y aún así apreciando sus formas. Nada aparte de pendientes en los oídos, nada marcándose en la estrecha camiseta, así que tampoco lo tenía en alguno de sus pezones. Por supuesto no había nada que marcase su cara, ningún brillo aparte del de sus ojos dispares y mientras hablaban no había visto nada en su lengua. Si además juntábamos al computo aquella curiosa risa que casi le había erizado el vello...-Ya se donde lo tienes~ _Sonrió de manera cómplice pero no lo puso en palabras.-Pero vaya que... eso si que tiene que doler..._Concluyó con el tema si bien sin duda tenía bastante curiosidad por ver aquello de cerca ya que ... nunca había visto uno ahí. ¿Como se sentiría? En cualquier caso no le iba a pedir que se lo mostrase, aquello ya era pasarse un poco de confianzas ¿no? ``¿Podrías enseñarme el piercing del pene, por favor? Es que tengo mucha curiosidad´´ Si claro...¿Y luego que?

-Ya pero luego tienes que soportarlos a ellos y su normalidad y el aburrimiento que traen consigo... No estoy seguro de si compensa. No obstante, tal y como traen aburrimiento a veces pueden suponer el fin del mismo si sabes usarlos bien pero... ¿Y si no fuesen aburridos? Puede que entonces no hubiese aburrimiento que paliar usándolos y todos contentos..._Divagó en vano pues las cosas no iban a solucionarse y era un planteamiento que daba vueltas todo el rato sin llegar a solución alguna. Cruzó sus piernas acomodándose en el lado opuesto pero medio estirado, acortando las distancias con cierta confianza mientras juntaba sus dedos pensativo y luego levantaba la vista para mirarlo.-Quien a hierro mata a hierro muere... se dice así ¿No? Pero nunca me lo he creído, no me agrada la idea._Compuso un gracioso gesto y luego lo observó ir a por más café. Si se acababa podía hacer más sin problemas, incluso sonrió un poco de manera natural, entretenido con la presencia contraria, casi olvidando el sentido común, ese que te indica que no te puedes relajar delante de un asesino que no vacila en despedazar gente.

-¿A sí?_Preguntó sorprendido mirándolo con los ojos bien abiertos. Pues... que no se dijese que no era un ofrecimiento en serio.-A ver... están los de estrategia, peleas, coches, zombis.._Ofreció sacando los juegos y mostrándoselos a Doriath.-También tengo cartas, pero no se a que se puede jugar con solo dos personas..._Reconoció ante el mayor apoyando los brazos en el sofá mientras continuaba arrodillado en el suelo alfombrado.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Jue Abr 12, 2012 4:05 am

Gracias al preocupado pero querido jefe, se hizo unos estudios hace un tiempo. Nada especial, un chequeo general. Todo salió bien a excepción de que, según el doctor se encontraba bastante bajo de peso, él no discutió y pronto pudo irse apenas terminaron las interminables indicaciones medicas. Así pues, cuando el chico paso la mano por su espalda, le recibió no solo el tatuaje y su piel lisa, sino también la delgadez de un cuerpo que solo podía ser así de rápido y ágil si se conservaba de esa manera. Las costillas se le marcaban cuando estiraba el cuerpo, como cuando se saco la camiseta, pero al estar laxo su cuerpo solo se mostraba delgado y no huesudo. Y hablando sobre “la gracia de pincharse” ese era un aspecto personal que no planeaba comentar ahora. Y después de eso se permitió ladear una sonrisa.

No lo diré… — sabía que no tenía que hacerlo. No soportaba a los imbéciles, como esos a los que tuvo que matar, pero el chico no era ningún idiota, para nada así que averiguarlo será fácil, llevaba poca ropa encima, su rostro completamente descubierto y por si acaso inclusive le enseño la lengua para que viera que ese no era el sitio. Tras unos minutos, llego a la conclusión lógica. Rio con la voz grave, tomando otro poco de su café sabroso antes de hablar. — Ha, ¿así que ahora puedes medir el dolor que no conoces? — Pregunto, burlándose de su argumente anterior pero no en enserio. — Pues, puedo decirte que sin duda es el dolor más intenso que he sentido hasta ahora, claro, que me lo haya sido premeditado. — Y de nuevo, otra frase que es cortada a medias. Parece bastante cómodo con esta situación, hablando de sus “intimidades”, término que siempre le ha provocado risa. No descartaba el hecho de lo bien que la paso esa noche. Es una de las pocas que puede llamar memorables—.

Sin duda fue un dialogo a dejar de lado pues no parecía llegar a ningún lado. Lo dejo hablar, concentrándose más en el timbre de su voz y no en lo que decía concretamente. Se recostó el sofá, encontrándolo extrañamente cómodo. Se parecía mucho al sillón de su hogar, donde se masturbaba cuando aun no tenía ni veinte años. Ese mismo sofá seguía allí, con sus grandes cojines, siendo el más amplio de la sala. Curioso era que jamás hubiera tenido sexo en ese mueble. Nunca, es como si fuera para su disfrute único. — No tiene que ver con si es agradable o no. Cuando me pase supongo que resolveré mi idea exceptiva a que eso suceda también… — se encogió de hombros, mirando el pelo verde del chico. Estiro la mano, tomando un mechón que acaricia entre sus dedos, tomando de nuevo un gesto pensativo. — Soy malo con los videojuegos. Nunca he jugado uno antes. — Se confiesa sin el menor temor. — Las cartas, si, eso si que he jugado y hay varios juegos que se pueden jugar. Como el póker… — Se lo piensa. — Pero estamos en tu casa, y también el ver jugar no me desagrada… — Nada le importaba demasiado—.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 24, 2012 6:39 pm

Le sacó la lengua a Doriath cuando se burló ligeramente de su medición del dolor.-Basándome en mi experiencia sin duda menos dolorosa ... podría trasponer el grado de dolor y asimilar cuanto podría doler._Explicó vagamente mientras seguía en sus trece.-¿En serio?_Frunció un poco el ceño, pensando que igual se estaba equivocando.-Tsch..._Ahora sentía la necesidad de experimentarlo, pero no ... no pensaba ponerse un piercing en la polla... ni hablar. Aquello no iría para nada con su imagen de angelito encantador.-Premeditado.. ¿entonces sin premeditar no? Si eres de los blades tendrás que haberte peleado con los bullets ¿no? ¿Te han disparado? No veo cicatrices._Habló rápido pasando de nuevo la vista por su cuerpo, recordando lo visto.

Ronroneó quedamente cuando el adulto llevó la mano a su pelo, cogiéndole un mechón y haciéndole unas leves cosquillas en el cuero cabelludo, cediendo a la tentación de cerrar los ojos y medio sonreír.

Le gustaba su pelo, estaba orgulloso de él, por eso se lo dejaba largo desde hacía tantos años. Secretamente le gustaba que le tocasen el pelo pero usualmente era él mismo quien se lo mesaba y conseguía aquellos escalofríos delicados que le recorrían la columna. No solía encontrar precisamente gente delicada al respecto, pero estaba acostumbrado... claro que los cambios eran muy agradecidos.-Si no has jugado nunca antes no sabes si se te dan bien o mal... Puede que se te de bien y aún no lo sabes._Se removió un poco para coger una baraja de cartas y unirla a los video juegos.-Yo no se jugar al poker, también puedes enseñarme si quieres._Ofreció con una sonrisa entretenida, empezando a jugar con la tela del sofá, pizcandola y estirándola, soltando después.-¿Qué te parece?_Afiló su sonrisa un poco más.

Oye, ¿Como aprendiste a jugar al poker? Alguna historia entretenida?_Preguntó animadamente cruzando las piernas. Le gustaban las historias a pesar de ser de números o de ciencias como prefirieses decirlo.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Miér Abr 25, 2012 7:24 pm

De esa manera ya sabes también que tanto ha de doler un tatuaje… — y contesto termino por devolverle aquella pequeña disociación que había tenido en cuanto a saber el nivel del dolor sin haberse hecho algo que lo comprobara. Tendido en el sofá, separo las piernas, apoyando su mano izquierda en el muslo interno de su pierna, sonriendo levemente y manteniendo su café en la mano derecha, bebiéndolo rápido para que no se enfriara. Con este completaría la dosis perfecta para no quedarse dormido por el resto de la mañana. — Si claro, he tenido unos encuentros pero son solo de rasguños, nada significativo a mencionar… — Se encogió de hombros, dando otro trago a su taza antes de dejarla prácticamente vacía en la mesita de centro, donde no pudiera caerse.

Cuando le tomo del cabello esperaba sentir hebras revueltas, encontrar que estaba áspero y reseco por lo largo, pero se equivocó. El tacto era insólitamente suave y agradable y sin notar el disfrute del contrario el mismo disfruto acariciándolo pues no era su costumbre hacerlo y no le desagrado cuando ocurrió. También en ese aspecto era peculiar el joven. Sopeso la posibilidad de jugar un poco de videojuegos, abrirse a un nuevo pasatiempo. No parecía mala idea, más porque ahora tenía tiempo.

Me agradan las dos opciones. Probarme en el juego, como dices y enseñarte. — Aparto la mano de sus cabellos para inclinarse hacia el frente, apoyando los codos en sus muslos desnudos. Observo ala baraja de cartas y ladeó una sonrisa. — Podemos hacer las dos cosas pero ¿Cuál quieres hacer primero? — Le dejó escoger, agradeciendo así, quizás, la hospitalidad recibida. — ¿Cómo aprendí a jugar…? Humm, supongo que al principio jugaba solitario, quizás leí un libro, no lo recuerdo bien, pero hubo una ocasión en que me retaron en un bar. Tendría unos 18 o 19 años, más o menos tu edad. Estaba jugando solo, con mi propia baraja peor acepte el reto de ese hombre sin dejar que él se enterara que nunca antes había apostado y mucho menos jugado contra alguien. No sabía hacer faroles y se me olvidaban que manos superaban a cuales, pero aun así le gane… — Le acaricio de nuevo sus cabellos, acercándolos a su nariz para aspirar su aroma. También olían deliciosos. — El tipo se puso furioso pues un mocoso le había quitado más de dos mil en solo seis o siete manos. Tuve suerte, eso fue todo y si lo estás pensado, la respuesta es un sí. Hice trampa y no se dio cuenta…

Por algún motivo no había problema de hablar de sí mismo con este joven. Sin querer terminaba contándole sus cosas aunque las consideraba simples trivialidades sin importancia alguna en su vida presente. ¿Acaso sentía un poco de empatía hacía él? Aquello era realmente irónico, después de Vlad, pensó que nunca se cruzaría con nadie que despertara algún tipo de interés en su vida. Esta era la segunda vez que cometía ese error.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Miér Ago 01, 2012 9:50 pm

-Jejeje, genial entonces~_sonrió animado, en realidad le gustaban los tatuajes y le gustaría hacerse uno pequeñito en la espalda o algo así ... pero ¿y su imagen angelical?Le encantaba parecer un niño bueno.-Entonce suponiendo que digas la verdad podría estar ya bastante seguro de que eres bueno masacrando gente... ¿Se te ha escapado alguno? O te cargas a todos los que se te pongan delante? ¿Como se siente matar a alguien así?_Porque el sabía lo que se sentía al matar a alguien, pero no con un cuchillo o algo tan afilado que necesitase cercanía... Bueno, la pistola en la cabeza había sido bastante cercano pero estaba bastante seguro de que no sería lo mismo. Aunque el retroceso se había dejado sentir.

Permaneció callado y tranquilo, manso como un gato cuando le acarician hasta que el mayor decidió que daba igual, tendría que elegir por el entonces.-La suerte del principiante entonces... me pregunto si pasara lo mismo con los video juegos... le echare la culpa a eso si me ganas_Fingió una risa teatralmente malvada, removiéndose y observando de reojo con curiosidad como le olía un mechón. Quizá si hubiese sido otro tipo de chico, Dorian se sonrojaría o algo así por lo que se podría considerar un acto intimo ... pero no era lo suyo. Solo se sonrojaba a veces y por exigencias del guión ... era un truco difícil pero valía la pena.-Oh, ¡entonces no fue suerte! Más divertido aún._Sonrió gatuno, permaneciendo en aquella posición un poco más antes de estirarse para agarrar un video juego.-Mortal kombat armageddon entonces._Y se levantó para enchufar la consola y sacar los mandos, entregándole uno a Doriath y poniendo la cinemática para que el moreno la viese, no le gustaba adelantar los videos ya que tenían una calidad de imagen bastante buena y ya que se había hecho ese esfuerzo no era plan de saltárselo.-Tu eres el player 2, yo el uno, muévete con estos controles para seleccionar personaje y luego te enseño como van los ataques especiales.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

Mensaje por Invitado el Miér Ago 08, 2012 1:00 am

¿Suponiendo? ─ Soltó su cabello y se acomodó en el sillón, separando las piernas y apoyando las manos en el inicio de los muslos, de manera floja. ─ Bien, supongámoslo si eso quieres. ─ Le parece divertido aquella muestra de duda después del escenario que le ha mostrado. Levanto la mano, pasándola detrás del cuerpo de Dorian para tomarle del cuello, sin acercarlo, solo manteniendo la presión allí. ─ No, no se me ha escapado ninguno y “suponiendo” que uno lo hiciera, lo encontraría y terminaría mi trabajo. ─ Deslizo los dedos por la piel, presionado y aflojando y volviendo a presionar hasta que lo soltó. ─ No siento nada cuando pasa, nada más allá de una sensación refrescante. Te quitas algo que te estorba…

Sonrió, espeluznantemente entretenido por la situación en general, se sentía como si estuviera en un seguro hotel donde podría decir lo que quisiera, como en su hogar pero más sofisticado y desordenado. El joven seguía siendo una interrogante que cada vez presentaba menos y menos profundidad. ─ Videojuegos entonces… ─ Se enderezo, sin mostrar gran entusiasmo en probar algo nuevo. Era curioso, pero su negativa al contacto con la tecnología no tenia que ver con la falta de dinero, era su decisión, desde que fuera niño. Cuestiones como esas le daban exactamente lo mismo. Recargo su espalda recta en el respaldo, recuperando su estatura total y subió su pie izquierdo descalzo, flexionándola hasta que pego el muslo a su pecho.

Siguió con la mirada, pero en silencio, el ir y venir de Dorian, tomando el mando cuando se lo entrego. Lo examino y luego observo la pantalla, dubitativo y sin mencionar palabra alguna hasta que de nuevo, la curiosidad le ganó. ─ ¿Qué clase de juego es este? ─ Fue una manera inapropiada de preguntar por el genero del juego, empero para alguien que los desconoce en totalidad quizás no sonaba tan mal. Aún se preguntaba, mentalmente, como es que había llegado a este punto cuando hacía apenas una hora había masacrado a tres sujetos en un callejón por que intentaron robarle un dinero que no tenía. Se acarició la pierna inconstante, sin sentir molestia en este momento sobre esta.

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Re: Te regalo mi domingo (priv Doriath)

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