Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Confieso...
Dom Ago 14, 2016 10:18 am por Zarek

» IMPORTANTE!!! Anuncio de Administración
Vie Oct 16, 2015 3:36 pm por Alcalde Diedrich

» Cuenta y besa a quien te toque.
Lun Abr 27, 2015 9:01 pm por Jan Bozkurt

» Publicación de temas fueras del foro
Dom Abr 26, 2015 6:35 am por Bzou

» Mensaje a la administración (Importante)
Jue Abr 02, 2015 10:23 pm por Alcalde Diedrich

» El amo y el lobo [Celda de aislamiento] [Priv. Herman Engels +18]
Lun Feb 09, 2015 12:43 am por Herman Engels

» ¿Nuevo compañero? [Priv. Killer]
Dom Feb 08, 2015 2:54 am por Killer

» Other World [RPG Anime (Saint Seiya, Inuyasha, Naruto)] afiliación normal
Lun Feb 02, 2015 8:50 pm por Invitado

» Karma [priv. Geist]
Dom Feb 01, 2015 11:46 pm por Gô Koyama

» Mihail ``Perro viejo´´-I.D-
Miér Ene 28, 2015 2:56 pm por Mihail Mihaeroff

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 55 el Vie Jun 15, 2012 12:46 pm.
►Pasa el mouse por las imágenes y contáctanos

ALCALDE DIEDRICH
Contact
Herman Engels
Contact
Zennu
Contact
Broker
Contact


HERMANOS

ÉLITES

↑Click↑

Tierra y Lombrices (libre)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tierra y Lombrices (libre)

Mensaje por Dante el Mar Nov 15, 2011 6:06 pm

Palada, palada, palada, palada ...

Quitaba la tierra húmeda realizando una nueva tumba. Era un trabajo pesando, pero lo hacía con cierto entusiasmo. Había maquinas para hacer aquello pero entonces ¿Donde quedaba la humanidad? ¿El trato cercano? Le gustaba hacer aquello con su propia fuerza, con sus propias manos, a la antigua usanza. A pesar de esto, realmente en aquella ciudad había bastantes muertes, no podía hacer tantas tumbas, por lo que al menos los retoques los hacia así, a mano.

Suspiró clavando la pala en la tierra del fondo y recostando su peso sobre ella. Aquello ya estaba, las esquinas eran perfectas, las paredes lisas. Repaso la tierra a sus lados con las manos, acariciando la humedad terrosa y marrón con las yemas de sus dedos a modo de sutil caricia. Le gustaba el olor a la tierra húmeda. Se estiró provocando que sus huesos crujiesen ligeramente, estaba cansado. Se tumbó pues, recostándose sobre el suelo sin molestarse en la posibilidad de mancharse con la tierra.

Era un día gris, aunque no amenazaba lluvia, un tiempo melancólico. Le gustaba. A pesar de las nubes que cubrían el cielo el día era absurdamente cálido, precisamente por aquello no llevaba la ropa que acostumbraba a usar. Vestía tan solo sus habituales pantalones y una camiseta negra de manga corta, sin duda más cómodo para cavar que la pesada levita. Suspiró un poco retirándose de la frente el flequillo libre de la goma negra que le sujetaba el pelo en una coleta alta.

Un ligero movimiento a su derecha capto la voluble atención del enterrador, haciéndole asentarse sobre un codo para observar mejor al causante de aquello. Una lombriz retorciéndose y saliendo de la tierra humedecida. Era cierto, aquel agujero posiblemente habría interrumpido el habitual paseo del invertebrado. ¿Y ahora que haría? La miró un poco más antes de alargar su mano para coger el pequeño gusano, acercándoselo a sus ojos verdes y extraños para verlo retorcerse. -Curioso..._podría aplastarlo entre sus dedos y moriría, seria fácil.¿Tendría miedo el bicho? Debería, pero no tenía cara de susto … claro que no tenía cara. Sonrió levemente acordándose de cierto libro donde un personaje llamado Rendfield como él mismo y también loco … con la diferencia de que el tipo tenia cierta afición a comer bichos de la que William carecía.- Que asquito_Murmuró simplemente lanzando la lombriz fuera y limpiándose la mano sobre la camiseta.
avatar
Dante
Enterrador
Enterrador


Ver perfil de usuario http://forbiddencity.freeforo.com/t143-ficha-de-dante-el-enterrador

Volver arriba Ir abajo

Re: Tierra y Lombrices (libre)

Mensaje por Invitado el Jue Dic 15, 2011 4:58 am

Calor. Puto y jodido calor. El mundo estaba patas para arriba, eso era cierto. ¡Se encontraban en Alemania! ¡¿Cómo demonios hacia tanto calor?! Ni siquiera él, con su habitual aguante al calor soportaba semejante temperatura. Se ató el cabello largo en una coleta por la nuca, que dejó libre su cuello, y se vistió con un pantalón de mezclilla, sandalias bien atadas y una camisa de manga corta. Por supuesto iba armado pero nunca solía exagerar demasiado en aquel punto. Ahora bien, si el día estaba así era para que lloviera de una vez o se fueran las nubes. Como fuera, salió de la Mad House con toda la intención de hacerlo solo.

Un aviso a su guardaespaldas, otro a su sublíder y listo, adiós gente. Le gustaban sus víboras, le gustaban lo suficiente para interponerse en el camino de alguna bala astuta pero sin la estupidez de recibirla en el cuerpo. Su atuendo le hizo lucir informal y le agrado que no se fijaran en él lo suficiente para reconocerlo hasta que ya era tarde o de plano había pasado de largo. En una tienda se compró una botella de agua bien fría y camino sin rumbo, doblando aquí, siguiendo de largo en tal punto hasta que una calle con no mucho tránsito le llamo la atención. Un olor particularmente aceptable provenía a no muchos metros de distancia. No lo siguió, solo avanzó correspondiendo su dirección con la procedencia del olor.

“Cementerio Saint Lorent”. Un punto de la ciudad al que no había venido una vez el viejo falleció. Lo justo era visitarle por un momento ya que había llegado hasta aquí; que se burlara un poco de él por el desastre que estaba ocasionando, quien sabe, quizás tuviera un encuentro con su espíritu y le diría que hacer. No había nadie más aquí que conociera. Ni Bell que seguía vivía, ni sus padres… Ingreso en el lugar y allí el tufo de tierra mojada le llego más fuerte. Según sabía este olor llamaba a la lluvia. Quería que lloviera, así se le arruinara el perfecto hoyo que el tipo ese que estaba tirado probablemente había hecho. Le observó por unos segundos, encontrándose a unos metros de él y bebió un trago más de su agua, acercándose. Podría darle una dirección, ya ni siquiera recordaba donde estaba la tumba del viejo.


Spoiler:
Permiso
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Tierra y Lombrices (libre)

Mensaje por Dante el Lun Dic 26, 2011 12:00 am

Los pasos de alguien acercándose se notaban en la tierra, Sonrió un poco acariciando la tierra con los dedos de uñas pintadas de negro y abrió los ojos para ver a aquel caminante. Clavó su mirada de un verde esmeralda, quizás algo amarillento en el rostro del contrario, incorporándose un poco y sentándose allí abajo.-Buenos días._Terminó por levantarse dentro de aquel agujero casi tan alto como el. Apoyó sus manos en el suelo plagado de césped de fuera, haciendo fuerza para coger impulso y saliendo de manera ágil.

Se sacudió las manos con una sonrisa ladeada plantado delante de él, mirándolo desde aquella altura unos centímetros superior al otro peliblanco. Vaya casualidad ¿Verdad? Uno con la coleta baja, el otro alta, uno más largo que otro ...

Alzó la vista al cielo y vio las incipientes nubes grises y se apartó el pelo de la cara para ver mejor, mostrando claramente la cicatriz que le cruzaba la cara sumada a la del cuello, perfectamente visible gracias a la holgura de la camiseta, al menos en aquella zona, por que en el resto del cuerpo se ajustaba bastante bien a su figura. Si llovía no sería muy bueno para el agujero al que aún le faltaba inquilino, además era una mala cosa dejar huecos abiertos en la tierra. Cualquier idiota podía caerse y romperse algo, precisamente por eso tomo un plástico negro protector y unos clavos para fijarlo al suelo.

-¿Y bien? ¿Qué desea? ¿Visitar a alguien o quizás buscar una nueva morada?_No eran pocos los que se interesaban por su futuro y propio entierro. Se giró de nuevo hacia el desconocido esperando poder ayudarle.
avatar
Dante
Enterrador
Enterrador


Ver perfil de usuario http://forbiddencity.freeforo.com/t143-ficha-de-dante-el-enterrador

Volver arriba Ir abajo

Re: Tierra y Lombrices (libre)

Mensaje por Invitado el Jue Ene 05, 2012 8:39 pm

¿He? — susurro estúpidamente, bajando la vista la hombre una vez más. ¿Qué seria sentarse tan tranquilamente en un agujero que pronto seria ocupado por un cadáver? Verdaderamente, para este tipo de cosas se necesitaba de vocación, una férrea y absoluta vocación. — Buenos días. — Respondió mecánicamente, apartándose un par de pasos para mirarlo salir. No le gusto saber que era más alto que él aunque nunca pudo dar con la raíz de esa manía sobre la estatura. Enarco una ceja y se separó un par de pasos más, desviando la vista hacia el agujero para examinarlo. No acabaría allí—.

El lugar se encontraba desierto, a excepción de los movimientos que el enterrado o lo que fuera, hacía y de los carros que pasaban en las calles, no se escuchaba nada extra. El cielo nublado les protegía del sol en breves momentos y dejaba el tránsito de los aviones con más libertad de observación. Ian volvió la vista al hombre y sin poderlo evitar observo las grandes y marcadas cicatrices de su rostro y cuello. ¡Demonios! ¿Cómo era posible que alguien así hubiese salvado el pellejo? Pues aunque no supiera el como lo hizo, la prueba la tenía enfrente. Todo el lugar olía a tierra mojada, olía delicioso en realidad. Antes de poder hablar, le siguió con la mirada mientras traía un plástico negro y cubría el agujero, seguro que no aguantaría a una persona pero bueno, quizás le amortiguara un poco.

Quiero visitar a alguien, sí. — Suspiro, sintiéndose realmente idiota de tener que llegar a esto. Cada vez se acumulaban más las disculpas que le deja al viejo. — Al señor Andersen Preverick… No sé si sepa donde se encuentra su tumba.— respondió y paso la vista por la larga fila de tumbas. El anciano tendría que estar en algún lugar de este cementerio. El de los mejores terrenos, el más costoso, el más famoso de la ciudad. Esta área era neutra también, peor no se sabía si porque aquí se guardaban todos los muertos o si por la zona donde estaba ubicada, como sea que fuere, nadie parecía querer atacar en este lugar. Profanar a los muertos, era desagradable—.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Tierra y Lombrices (libre)

Mensaje por Dante el Miér Ene 11, 2012 7:52 pm

Se secó un poco del sudor de la frente pasándose el dorso de la mano, manchándose un poco de tierra sin darse cuenta, dirigiendo de nuevo la vista al otro albino y escuchando sus palabras. Cerró un momento los ojos situándose sobre el terreno y recordando donde estaba aquel hombre enterrado. Asintió levemente cuando lo recordó, conocía aquel cementerio perfectamente, paseaba entre sus tumbas leyendo los nombres de aquellos desconocidos y hablándoles como si fuesen los únicos a quienes podía contar libremente cualquier cosa. En cierto modo así era. ¿Acaso iban a quejarse? No señor, nunca lo hacían. Diablos por cosas como aquellas le encantaban los muertos.

-Por supuesto, si me sigue puedo guiarle sin problemas._Ofreció terminando de sacudirse las manos y empezando a andar entre aquellas tumbas que mantenía todo lo cuidadas que era posible. Las limpiaba, quitaba las malas hierbas y de vez en cuando les dejaba flores el mismo, sobretodo a aquellas que no recibían muchas visitas. Le causaba pena pensar en aquellos allí enterrados, esperando infructuosamente. Le hacían recordar a sus propios familiares, su única familia yacía enterrada en la lejana Inglaterra, y el se dedicaba a cuidar los muertos ajenos ... un tanto irónico pero ...le resultaba difícil lo contrario. Llamaba de vez en vez, al menos un día al mes al servicio de aquel cementerio ingles y ordenaba que les dejasen flores. Sabía que lo hacían ya que estaban contratados, eso le daba cierta tranquilidad. A Dante le gustaban mucho los narcisos. A él también, por algo eran gemelos, compartían muchas cosas ... ahora compartían incluso más.

Paró ante un rosal cuajado de flores y sacó una pequeña tijera de entre sus ropas, ignorando la presencia extraña que caminaba junto a él, siguiendo su callada guía en aquel museo de edades, fechas y mármoles. Estatuas de ángeles, cruces, e incluso algún busto para recordar los rasgos del fallecido, obeliscos y simples lapidas pétreas con algún gravado. Cortó unas exuberantes rosas de aquel color tan fascinante y las olió un momento antes de girarse al otro ente que respiraba y latía.-No lleva usted flores._Le tendió aquellas esperando a que las cogiese.-Los muertos necesitan ofrendas como los dioses antiguos.

Cortó una más y la depositó sobre una lapida cercana, a penas a unos metros, sustituyéndola por el pequeño vaso de un chupito que en ella reposaba, mientras sonreía ligeramente de una manera un tanto tierna. Aquel tipo siempre se olvidaba de quitar el vaso después de aquella curiosa costumbre de ofrecerle un trago a su amigo, siempre dejaba flores y siempre se quedaba largas horas tumbado sobre el pasto hubiese el clima que fuese. Era un tipo curioso, algo similar a él mismo. Habían hablado en varias ocasiones.-Mis disculpas por la parada ..._Aunque tampoco es que realmente lo sintiese, simplemente pensaba que era lo adecuado expresarse así.

El hombre que buscaban ahora se encontraba algo alejado de aquellos terrenos, era un cementerio amplio después de todo.
avatar
Dante
Enterrador
Enterrador


Ver perfil de usuario http://forbiddencity.freeforo.com/t143-ficha-de-dante-el-enterrador

Volver arriba Ir abajo

Re: Tierra y Lombrices (libre)

Mensaje por Invitado el Sáb Ene 21, 2012 8:40 pm

Más que suerte, pensó que era cosa del destino el encontrar a alguien que supiera donde estaba la tumba de ese hombre y que, de buenas a primeras no mostrara ningún tipo de reacción. Tampoco había dicho ni hecho nada cuando lo miro a él. Un sujeto bastante peculiar si se permite decirlo o más bien, sería extraño. Permaneció en silencio a falta de querer entablar una conversación. Tenía mucho que deseaba escupirle al viejo, sabiendo que ahora lo escucharía y ya n podría darle ninguno de sus desagradables coscorrones a la coronilla. Ahora los extrañaba. El viejo siempre fue una figura importante en su vida, aunque lo conoció muy poco tiempo. Fue el primer hombre que realmente “lo vio”.

Agradeció al su nuevo guía con un movimiento de cabeza y un asentimiento; “seguirlo” por ahora no estaba nada mal. Sabía que el viejo descansaba en este cementerio pero ahora comprobaría si estaba en el estado en el que se merecía descansar. Si no era así ya se encargaría de construirle una capilla apropiada para él. Le observó sacudirse pero no noto ninguna diferencia a como estaba antes de salir del agujero recién cavado. Comenzó camina sin pisar ningún área fuera del camellón de paseo y sus ojos pasaron por cantidades grandes de nombres de personas desconocidas que tuvieron, como él tiene ahora, familia, amigos, compañeros, amantes, hijos… se detuvo cuando su guía lo hizo y lo miro cortar varias rosas, de una área y de otra. Eran grandes y estaban esplendorosas pese a no haberse abierto por completo. Era mejor así ya que duraban más tiempo. Le escucho y miro las rosas, las magníficas rosas perfectamente acomodadas. Sin temor a espinarse las agarro y las acomodo en su regazo.

Gracias… — musito y accedió, estando de acuerdo con él en el punto de las ofrendas. Pero la verdad es que ya no habían nada a lo que rendirle tributo. El cuerpo enterrado ya no tenía el lama dentro, solo era una cascara vacía que se estaba pudriendo lentamente. El viejo hace mucho que debía de ser un costal de huesos y ya. Pese a ser de la mafia, Ian lo recordaba como una persona amable y cordial, que se quejaba de las pequeñas cosas. Como de las espinas de unas rosas. — Da igual… — respondió a sus disculpas, esperando para que siguieran. Del bolsillo de su pantalón de mezclilla extrajo una navaja, arma mortal en sus manos, y con esta empezó a quitarle les espinas, lento, poco a poco, con cuidado, a cada uno de los tallos de las rosas—.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Tierra y Lombrices (libre)

Mensaje por Dante el Jue Abr 05, 2012 5:13 pm

Inclinó levemente la cabeza cuando sus disculpas fueron aceptadas y siguió caminando dejando atras la tumba de aquel joven bullet que nunca llego a conocer vivo y del cual sin embargo conocía tanto después de las numerosas charlas que había tenido con aquel que siempre volvía semana tras semana como poco. Hizo girar el vasito entre sus dedos mirándolo y luego oliendo el contenido. whiskey como siempre, no cambiaba sus costumbres. Ya que no tenía donde guardar el vasito simplemente lo mantuvo a mano, mirando de reojo la navaja del otro pelilargo y frunciendo un poco el ceño antes de volver a mirar al frente. No podía evitarlo, los instrumentos afilados no le agradaban desde hacía tantos años que se había convertido en una costumbre sentirse tenso ante ellas.

-El señor Andersen... lamento decir que no es muy visitado._Le comentó sin animo de reproche en su voz, solo un comentario para amenizar ligeramente aquel silencio solo roto por el sonido de la navaja sesgando las defensas de aquellas humildes flores. No era un loco desinformado. Sabía quien había sido aquel hombre a pesar de no haber estado cuando se desarrollaron los eventos, sabía de la existencia de aquellas bandas y sabía que tenían cabecillas si bien desconocía el aspecto de los mismo. No importaría mucho de todas formas, pues en la muerte todos somos iguales aunque algunos se empeñen en lo contrario. Perros y serpientes, el daba descanso a todos y no se ligaba a ninguno. Las lealtades desaparecían al entrar por su puerta y todos reposaban bajo la misma tierra. En cierta forma era gracioso, tanto que hizo que una sonrisa se formase en sus labios silenciosamente.

Unos pasos más después, en un pequeño montículo se elevaba la tumba del buscado hombre. Con un lánguido gesto de su mano le indicó que ya habían llegado a su destino.-Les dejare intimidad._Comentó en tono amable y grave, cerrando los ojos momentáneamente e inclinando de nuevo el gesto respetuosamente para alejarse de la zona, quedando sin embargo `` a mano´´ para el visitante en caso que necesitase algo más de él.
avatar
Dante
Enterrador
Enterrador


Ver perfil de usuario http://forbiddencity.freeforo.com/t143-ficha-de-dante-el-enterrador

Volver arriba Ir abajo

Re: Tierra y Lombrices (libre)

Mensaje por Invitado el Mar Abr 10, 2012 9:31 pm

Así mismo él se fijo en el vasito que sostenía el enterrador pero se ahorro las preguntas y la curiosidad. Algo en este lugar le hacía sostener una posición solemne pero al mismo tiempo tranquila, como si todo estuviera en paz. Chasqueo la lengua muy levemente cuando se enterró una espina en la punta del dedo medio ante su distracción. Miro la herida pero eso fue todo lo que hizo. Sus pasos en a grava iban siguiendo al hombre de pelo gris y largo, al sujeto extraño que trabajaba aquí y parecía disfrutarlo. Se dice que solo alguien que trabaja cerca a la muerte es capaz de admirarla en todo su esplendor, pudiera ser que la frase fuera más profunda de lo que parecía, pero nunca la había comprendido bien. Detrás de él, iba quedando un camino de espinas cortadas.

Lo se… — respondió, mirándolo de reojo solo un momento, demasiado pensativo como argumental algo más. Sabia eso, y le parecía triste, deprimente, él no hubiera tenido ningún futuro de no ser por ese hombre, y con muchos fue así también, pero nadie lo visitaba y eso claro no lo justificaba pues también había esperado demasiado tiempo para venir a verle, pero aquí estaba y eso ya era algo. Suspiro y continúo con su tarea, asegurándole al menos, una ofrenda sin espinas. Aquel era un escenario repetitivo, desolador. Suspiro y de repente se detuvo, observando una timba en especifico. Allí estaba el viejo, esperaba que descansando por fin. Miro al tumba y con un suspiro se acercó. — Si, gracias… — respondió y se acercó mas a la tumba, mirándola, leyendo las letras allí grabadas. Se sentó frente a la lápida, dejando un espacio memorable mientras iba dejando las rosas ya sin espinas en los pies del mármol liso de la inscripción—.

Apenas notándolo, Ian comenzó a hablar. — Hola viejo… — Le saludo simplonamente, le conto como había estado su día y después, le dijo el por qué había venido aquí y por qué no lo hizo antes, y palabra tras palabra iban cayendo al suelo como las espinas que cortaba limpiamente con la navaja, sin herir el taño o alguna hija cercana. Antes de darse cuenta estaba contándole lo que le preocupaba yu l falta que le hacía su consejo. Las gotas de lluvia empezaron a caer y caer con insistencia, se distrajo de su conversión y palpo el suelo fértil, hincándose para acercarse a un lado de la lapida y comenzar a escarbar con la navaja, aflojando el suelo para después hacer un agujero y meter allí dos rosas. Repitió la acción en la otro lado y después volvió a sentarse. Las rosas prenderían fácilmente y esperaba verlas florecer la próxima vez que viniera aquí. Y asi retomo la conversación lentamente y el agua le empapo por completo, así como nutrió las flores recién plantadas.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Tierra y Lombrices (libre)

Mensaje por Dante el Mar Abr 24, 2012 12:25 pm

Observó el cielo nublado y olisqueó el aire mientras dejaba tras el al visitante de paso, el cual comenzaba a hablar a aquel muerto que quizá pudiese escucharle, quizá no. Curiosamente William no era de esos que se preocupan de la existencia de una vida tras la muerte o fantasmas. No pensaba en ello, aceptaba cualquier creencia personal sin cuestionarla.

Cuando fue palpable que no iba a llamarlo se alejó un poco más entrando al cobertizo cercano, había un par diseminados por el cementerio, dadas sus bastas dimensiones. Estaba bastante bien sobretodo porque el era el único que se encargaba de todo aquello, cualquier ayuda era muy agradecida. Rebuscó entre las cosas hasta dar con lo que finalmente buscaba. Un par de paraguas negros. La gente se los dejaba y no solían volver a recuperarlos por lo que en vez de tirarlos los aprovechaba. Ya tenía un buen montón de paraguas y algunas chaquetas de diversas tallas y colores. Los cogió y salió justo cuando empezaba a llover. Abrió uno de los paraguas y se cubrió con el, usualmente le gustaba mojarse pero ya que hoy tenía visita se comportaría civilizadamente y se cubriría.

Esperó en la distancia, pues no quería molestarlo a pesar de que aquel hombre de apariencia etérea aunque según su instinto peligrosa, charlaba con el difunto y luego empezaba a palpar la tierra y intentaba plantar allí las rosas. Sonrió de medio lado con cierta ternura hacia lo vista, siempre le emocionaba un poco ver aquellas muestras de aprecio. Por otra parte no creía que aquello funcionase. Las rosas eran débiles, su tallo era más leñoso que el de otras variedades de flores pero no creía que fuesen los suficientemente resistentes como para echar raíces de aquella forma. Claro que podría plantar un par de pequeños rosales si estas terminaban por no agarrar.

-Disculpe..._Se acercó a el finalmente, extendiéndole el paraguas para que se cubriese.-Espero disculpe mi interrupción._Comentó respetuosamente, acordándose de Alfred, su viejo mayordomo al hacer aquello. Se le escapó una ligera sonrisa al recordar las bromas de que ambos tenían canas pero la borro en seguida por educación.
avatar
Dante
Enterrador
Enterrador


Ver perfil de usuario http://forbiddencity.freeforo.com/t143-ficha-de-dante-el-enterrador

Volver arriba Ir abajo

Re: Tierra y Lombrices (libre)

Mensaje por Invitado el Jue Mayo 03, 2012 8:54 pm

Si se le preguntara que fue lo que le dijo al viejo en su tumba penas unas horas después, no abría la posibilidad de que pudiera recordarlo. Puede que las conversaciones de este tipo nunca debas de ser pasadas a alguien más o mintiera para no decirlo, pero el aspecto es el mismo en general. Pocas veces podía estar a solas, pero a solas de verdad, así que aprovecho ese momento para dedicarlo a sí mismo y lo que quería hacer. El agua fue solamente un extra especial, nada desagradable. Siguió hablando, mirándose las manos enlodadas que estiro para enjuagarlas con la lluvia, ignorando por ahora el hecho de que su ropa debía de presentar el mismo aspecto si no es que peor.

Miro el paraguas que le extendían y siguiendo el brazo llegó hasta el hombre que hacía un rato le había guiado hasta aquí. Tomo el paraguas con la mano, mirándolo un momento sin abrirlo. — Vaya… ¿Me lo estás obsequiando? — Comento con una escueta sonrisa, levantándose lentamente y examinándolo. — Estoy bien así, gracias. — Hizo el ademan de devolverlo, no necesitándolo en este momento, pero luego se arrepintió, y lo bajo al piso, apoyando la punta de metal en el suelo y usándolo como el bastón que no necesitaba. El clima estaba caluroso, lo mejor era aprovechar el fresco que la lluvia generaba, aunque este fuera breve. No iba a enfermarse por algo tan pequeño. — ¿No le agrada el agua? — Pregunto, oliendo la tierra mojada lentamente, disfrutándolo—.

Bajo la mirada a la lápida del Andersen y se acercó a esta hincándose para pasar la mano por las inscripciones. El pasado de la ciudad estaba enterrado con este hombre. Le gustaría que fuera más sustancioso, que no estuviera allí, enterrado entre tanta gente normal. – Aparte de la renta, ¿No recibe ningún fondo extra para su tumba? — Pregunto, pasando sus escrutadores ojos por el contorno de la piedra, estaba carcomida por el aire y el tiempo. Miro el alrededor pero al menos parecía más cuidado, de reojo observo al hombre que lo acompañaba, pensando que puede que tuviera algo que ver con el cuidado de la tumba aunque no parecía un jardinero.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Tierra y Lombrices (libre)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.