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Noah Oz - Ficha

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Noah Oz - Ficha

Mensaje por Noah Oz el Miér Ene 01, 2014 5:15 pm

❅ Nombre completo: Noah Bellarus Oz
❅ Apodo o nombre como es conocido: Oz
❅ Fecha de nacimiento: 18 de Diciembre de 1994
❅ Edad: 19
❅ Inclinación Sexual: Desconocida (no le interesa el tema de momento)
❅ Grupo: Dog
❅ Rango/oficio: Ladrón
❅ Arma identificativa: Dos dagas victorianas


❅ Descripción física

Delicado. Noah destila, de entre muchas cosas, una delicadeza engañosa e ilusoria que sin duda sabe aprovechar a su favor.
De pies a cabeza; Es delgado, algo bajo. Mide 1'70, aunque su complexión le hace parecer algo más menudo. A pesar de su esbelto cuerpo, es atlético y perfectamente capaz de hacer grandes esfuerzos o correr más tiempo de la media. Eso no se refleja en sus músculos, que a pesar de estar algo marcados no denotan un entrenamiento particularmente dedicado.
Lo que más llama la atención a primera vista es sin duda su condición albina. Su cabello es blanco como la nieve, largo hasta media espalda y algo despuntado por la falta de cuidados. Su flequillo cubre parte de sus ojos, que son una nota discordante de color en el monocromo aspecto del muchacho.
Son azules, muy claros y profundos, pero a la vez su mirada es fría y distante, hasta el punto de resultar una fuente de desconfianza que considerar.
Tiene unos labios carnosos y algo rojos, nariz pequeña y pómulos que suelen estar enrojecidos por el frío.
Su piel es lo suficientemente blanca como para que el mínimo golpe, arañazo o contusión se marque en ella y se quede por unas semanas.
No tiene marcas en ella de ningún tipo, salvo el tatuaje de prisionero en el cuello, el cual suele cubrir con su própio cabello.
Su particularidad más notable es que le falta la mano izquierda. Tiene el muñón al nivel de la mitad del antebrazo, que aunque ya está curado, siempre lleva vendado para no incomodar a la gente con la desagradable visión.

Su ropa habitual es blanca, sencilla, sin marcas identificativas ni de ningún tipo.


❅ Descripción psíquica
Anteriormente, Noah había sido el clásico adolescente juerguista que solo busca divertirse y pasar el rato con amigos. Básicamente era el chico más normal del mundo. Algo tímido, modesto, honesto y optimista.
Tras su ingreso en prisión, su personalidad cambió del día a la mañana por necesidad.
Los sucesos allí le hicieron perder cualquier confianza en las personas, hasta el punto que rara vez se fía de nadie que no conozca.
El lado tímido fue sustituído por la frialdad de la ignorancia... Cuanto menos sepa de alguien, mejor estará. No desea encariñarse de nadie ni que se encariñen de él.
Su natural amabilidad sigue intacta, es incapaz de ser ruín o cruel, procura evitar las confrontaciones físicas y verbales con nadie.
Es solitario la mayor parte del tiempo, y raramente empezará una conversación a no ser que le interese.
A la hora de llevar a cabo su trabajo frío y tenaz, no duda y no se arrepiente jamás.
Es limpio, meticuloso y profesional hasta decir basta, lo cual sobta bastante por la edad que tiene. Es muy maduro para según qué cosas, aunque para otras, como no podía ser de otra forma, sigue siendo un adolescente.


❅ Gustos
- Apoderarse de cosas que otros no merecen.
- El mercado negro
- La cerveza
- El BDSM
- Emborracharse
- El vodka negro
- El Metal en todas sus expresiones
- La época vikinga y medieval
- Las referencias a Odín
- Aunque no lo parezca, la fiesta.
- El satanismo

❅ Disgustos
- Hablar por hablar.
- Las conversaciones banales.

- Los egoístas
- La gente que maneja dinero inmerecido
- Los ingratos
- Que le miren el muñón o le pregunten acerca de cómo pasó lo de su mano

❅ Habilidades
Es un ladrón experto en robar cosas que las personas lleven puestas, pequeños objetos o dinero.
Así mismo tiene conocimientos de sistemas de seguridad y sabe pasar desapercibido y meterse en casas. Sabe desbloquear cerraduras, abrir puertas cerradas y cajas fuertes.
No le hace falta más que una mano para saber manejar sus dagas.

❅ Debilidades
Es excesivamente confiado en ciertas ocasiones, lo cual le lleva al fracaso.
Así mismo, que le falte una mano le da serias dificultades a la hora de una pelea cuerpo a cuerpo o de escalar sitios relativamente altos.
Correr puede correr bastante rato, más no demasiado deprisa.


❅ ❅ Historia


¿La autoría de un crimen es del organizador o del ejecutor? Si bien es maquiavélico orquestrar algo inmoral, es el autor quien se mancha las manos, por lo que la responsabilidad recae, enteramente, en la decisión de aceptar llevar a cabo dicho crimen.



Su crimen, ése viernes 22, fue estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.

Los policias rodearon el edifício en silencio, mientras Noah subía las escaleras animadamente. Desconociendo todo cuanto ocurría a su alrededor, el joven albino se disponía a entrar a casa de su mejor amigo Johan. Se hacía llamar Gras (Hierba), pues era un camello reconocido en los suburbios de Steinburg, allí donde los jóvenes empezaban a beber y a fumar demasiado pronto.
Se topó con un tipo en mitad de la escalera, un hombre de color que le miró a los ojos de forma intimidante y le tomó de los hombros para después soltarle sin decir nada.
Algo inquieto, el muchacho siguió subiendo hasta llegar al piso de Gras, donde éste le abrió la puerta.

El chico, rubio y alto, le ofreció un porro.
En ése instante un tumulto se oyó en los pisos inferiores... Y luego, el silencio.
Noah aceptó el cigarro sin dudar, y se lo prendió, entrando en el piso. Educadamente le pidió al otro que le devolviera sus libros del instituto, pues tenía prisa y debía regersar a casa de su abuela cuanto antes, ya que era de noche.
Gras dijo... "Sí, ahora vuelvo."
Noah se sentó, y el tiempo comenzó a correr en el reloj de arena que había allí, delante suyo. Alguien lo acababa de girar.

A veces la vida depende de un instante. De una única decisión. La vida depende de un reloj de arena, y de la interpretación que uno le de a cada grano que se precipita al montón. ¿Tiempo que falta? ¿Tiempo que ha pasado? ¿Tiempo que tienes? ¿Un límite? ¿Un aviso?

En esa ocasión, y mientras los ojos de Noah se quedaban fijos en el creciente monte de arena, la vida dependió, sin que su dueño lo supiera, de que decidiera o no esperar los cinco minutos que pasaron. Cinco minutos en los que Noah se dio cuenta del cambio, cinco minutos que serían el punto intermédio entre su vida como una persona normal, y quien estaba por venir.
Y el tiempo se detuvo. Su mente empezó a comprender, que, cinco minutos eran demasiados para ir a buscar unos libros, y que la confianza que reposaba sobre Gras menguó como quien sopla a una vela, apagando la llama al instante y dejando un humo residual, que nubló sus ojos con el velo del estupor.
Recordó lo que le había pedido esa tarde. "Noah, he de devolverte los libros, mañana me mudo." y Noah accedió. "¿Dónde vas?" "Todavía no lo sé."
Y como quien retira una cortina de sus ojos, la verdad se descubrió lentamente ante el albino, quien, asombrado, recordó al negro de las escaleras.
Y se tocó allí donde el ajeno le había abrazado, donde había sentido sus manos tocar... Se metió la mano en el bolsillo, rozando algo metálico. El corazón se le aceleró, porque cuando lo sacó para verlo a la luz ténue del lóbrego piso, todo pasó muy deprisa.

El último grano de arena coronaba el montecito brillante, y el frío y los gritos se mezclaron con los  uniformes, entrando en el piso e irrumpiendo en su paz. El tiempo que tardó ése manojo de llaves en saltar de su mano pareció eterno, cayendo ruidosamente encima de una mesa de cristal...
—Yo no he hecho nada —Fueron las primeras palabras que salieron de sus labios, sinceras, honestas... La verdad.
Pero no pasaron ni cinco minutos hasta que ése manojo de llaves abriera una caja fuerte escondida en un suelo falso, que contenía toda clase de sustancias ilegales, entre ellas cristales de metanfetamina, heroína, cocaína y pastillas de éxtasis. El manojo de llaves que él había sostenido, en el piso vacío, sin testigos, con un porro entre los dedos. A los ojos del mundo, Noah era un traficante.

Y mientras las delicadas muñecas de Noah eran esposadas con el rudo metal, el tiempo retomó su marcha, y se volvió cruelmente veloz.
Abandonó ése edificio, y el reloj de arena se rió en su cara, así como Gras se rió sin ninguna sonrisa des de la esquina. Noah se giró para mirarle, gritando ayuda sin decir nada, pero fue esa mirada que le fue devuelta, fría, ausente de culpa, la que acabaría de cambiar toda su maldita existéncia.
Nadie le iba a ayudar. Nadie le salvaría.

Y los siguiéntes seis meses fueron la peor tortura que una buena persona puede recibir.
No se celebró juicio, para todos estaba claro que Noah era culpable. Gras había hecho mucho más que dejarle solo o hacer que alguien pusiera unas llaves en su bolsillo.
Había hecho que Noah tocara sus pertenencias en días anteriores, había bañado la casa en huellas, cabellos, había dejado colillas de Noah en los ceniceros. Había traspapelado la documentación de la casa, chantageado a los vecinos, demasiado pobres como para rechazar hacer un falso testigo.
Literalmente destrozó toda su vida en un abrir y cerrar de ojos, y desapareció para siempre.

Noah fue encerrado como prisionero de clase B, compartiendo celda con otros delincuentes menores. La ausencia de pruebas en cuanto a la relación con otros traficantes mayores fue lo que le salvó de estarse años allí encerrado. Sin embargo, seis meses fueron suficientes para que Noah cambiara y adoptara una serie de costumbres basadas en la supervivéncia.
Al ver que siendo bueno no había ganado nunca nada, Noah dejó atrás la amabilidad, el altruísmo, y la timidez, convirtiéndose en un tipo frío, arisco y solitario, que solo velaba por si mismo.
Su físico le llevó a tener serios problemas con otros presos, pero jamás se dejó tocar, a riesgo de que los demás recibieran una paliza de su parte. Aunque perdiera, Noah no se rendía jamás.
Y fue entonces cuando empezó a asomar el peligroso carácter del muchacho, quien empezó a cometer diversos crímenes de hurto en la prisión.
Pronto se dio cuenta de que lo hacía por diversión. El morbo por robar le resultaba excitante y atrayente. Le gustaba quedarse las cosas ajenas, y los celadores se cercioraron de ello pronto. Le llamaban "El Ratón", porque era sigiloso y nadie se daba cuenta cuando robaba.
Fue perfeccionando sus métodos en esos seis meses, hasta que su condena terminó.

El mismo día de salir ocurrió algo terrible. Fascinado por su belleza, robó un par de dagas antiguas a un mercader ilegal, pero éste se dio cuenta de la ausencia de las mismas, y le atrapó con dos de sus hombres antes de que fuera muy lejos.
Ellos le llevaron a la tienda del hombre, y éste, que era muy respetado, y en vistas de que Noah se había reído de él en su cara al intentar robarle, le propuso un trato que no estaba en condiciones de negar.
"Tu mano por las dos dagas, o te mato aquí mismo."
Y Noah, aferrandose al deseo de vivir, accedió al cruel pago.
La mano le fue seccionada junto a la muñeca y a medio antebrazo. El hombre le dejó desangrándose delante del hospital con las dos dagas manchadas de sangre en los bolsillos, y una nota que decía "Es lo primero que han cortado en ciento veinte años."

El trauma por lo que le acababa de pasar fue tan profundo, que Noah ya no volvió a ser el mismo. No volvió a casa de su abuela, no volvió a hablar con quienes un día fueron sus amigos.
Al salir del hospital algunas semanas después, Noah se vio en la necesidad de robar de nuevo, pero en esa ocasión ya no tuvo más miedo.
Atesoró las dagas como si fueran sus hijos, pues el pago por ellas había sido demasiado, y de alguna forma respetaba al mercader que le había hecho aquello, por enseñarle lo retorcido que podía ser el mundo, y lo escasas que eran las personas que estaban destinadas a cambiarlo.

Noah se volvió "Oz", un ladrón de pequeñas fortunas que jamás se vendería, y que donaría sus ganancias a aquellos que él considerara que las necesitaran.
Inmoralmente moral, el joven ahora se cubre de negro, para no ser visto en la noche y pasar desapercibido durante el día, hasta el día que alguien le corte la mano que le queda, pues para robar no necesita más.


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❅ Imágenes
Noah
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Sus dagas
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Re: Noah Oz - Ficha

Mensaje por Alcalde Diedrich el Lun Ene 06, 2014 3:21 am

FICHA ACEPTADA.


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